CON EL GORFOLÍ EN LOS OJOS

 

 
 

Puntos de referencia:  Apeadero de Los Campos – colegio "Los Campos" – Gasolinera y carretera de Trubia – carretera a la derecha – stop y cruzar carretera – fuente decorativa en intersección – Moncó, bifurcación y caminar a la derecha – El Pino y escuelitas de Corte – enlace con carretera y fuente – el Pidre, García – enlace con carretera y caminar a la izquierda – parada de autobús y entrar por la derecha – Entrialgo – camino de tierra – sifón del canal y La Piniella – pista paralela al canal – entrada hacia El Fabar – enlace con carretera y caminamos a la derecha – puente y entrada a la izquierda – casería con palmera y hórreos – camino de tierra – sifones arriba – Traslaiglesia – iglesia de S. Juan de Villa – barrera acústica, puente y salida hacia la derecha – pista por monte de eucaliptos – carretera y casa Polo – Piqueras de Arriba – La Carrionina – iglesia de La Magdalena – apeadero de FEVE

 

Salimos del apeadero de Los Campos a donde hemos llegado en el tren de RENFE; pasamos el colegio Los Campos y en la carretera nos dirigimos hacia la derecha buscando la gasolinera. Nada más pasarla, sale a la izquierda la carretera que se dirige hacia Trubia y entramos por ella. Al poco de caminar vemos a la derecha otra carretera más estrecha por la que entramos; no tiene tráfico y se dirige hacia un alto. Caminamos un buen rato por ella hasta llegar a un stop donde enlaza con otra más ancha que cruzamos, entrando, junto a unas naves blancas, por otra carretera estrecha, continuación de la que traíamos. Estas carreteras dan servicio a una gran cantidad de viviendas que se extienden a lo largo de ellas, sólo tienen tráfico para su servicio y pueden aprovecharse muy bien por los caminantes para desplazamientos cómodos. Hemos comenzado a ver desde hace un buen rato el pico Gorfolí y con él de frente llegamos a una intersección con una fuente decorativa en el centro.

Durante todo el camino llevaremos el Gorfolí en los ojos

Entramos hacia la izquierda y caminamos unos metros hacia una bifurcación; en ella marchamos por el ramal de la derecha; acabamos de pasar Moncó y seguimos por lo que fue una pista, ahora asfaltada para comodidad de los vecinos que la utilizan. Alcanzamos El Pino, según vemos en un poste de transformación eléctrica, y en poco tiempo llegamos a las antiguas escuelitas de Corte, de los años sesenta o setenta y hoy, como casi todas ellas,  dedicadas a otros usos. Al enlazar con la carretera caminamos hacia la derecha y pronto pasamos un coqueto rincón formado por una fuente de abundante manantial y unos bancos.

Caminamos con un arroyo a la izquierda y pasamos entre viviendas que se extienden acá y allá, dejando atrás lugares que se conocen como El Pidre y García, pero que no sabríamos aclarar dónde empiezan o acaban, ni si están bien en este orden o no,  porque el paisano a quien preguntamos contestó de poca gana y medio entre dientes. Caminamos de frente hasta llegar a otra carretera de más entidad, y ahora marchamos hacia la izquierda pasando por debajo del viaducto. A los pocos minutos, también a la izquierda, vemos una parada de autobús y un camino por allí, y a nuestra derecha una carretera corta y en ligera pendiente, por la que entramos. Sobre la mitad vemos una torreta de transformación en la que la placa de CT nos indica que estamos en Entrialgo, para satisfacción del compañero que siempre anda liado con el mapa. Arriba, dejamos la carretera en una curva y tomamos un sendero de tierra y hierba que sale a la izquierda. Caminamos unos metros por él y llegamos al punto en el que se toma el desvío para caminar hacia El Gorfolí.

Mojón kilométrico en el paseo paralelo al canal

Pero hoy no es el pico nuestra meta. Desde este punto vemos a la derecha un letrero de rutas y el sifón del canal de la antigua ENSIDESA, dirigiéndonos hacia allí. Estamos en La Piniella donde se inicia este tramo de la “Ruta del Agua”. Los lectores de CAMINANDO POR ASTURIAS ya conocen las rutas “Piedras Blancas – La Ferrería” y “De El Parador a Peñaullán”, en las que se cuentan cosas de este canal. Es una pista ancha, llana, seca y con algunos bancos para el descanso. Hemos entrado por ella y el Gorfolí desde la izquierda parece no perdonarnos el desaire. Pasamos el mojón que marca el kilómetro 1 en un paseo agradable y siempre paralelos al canal. Caminamos un buen trozo mientras comenzamos a ver a la derecha y arriba un grupo de casas y una iglesia que sobresale entre ellas; es Tras la Iglesia, lugar de Villa, adonde llegaremos más tarde. Un poco más y llegamos a un interesante punto de referencia: de frente, a unos pocos metros acaba el camino y el canal desaparece en un sifón cuyos mecanismos vemos desde aquí, mientras que sale a la derecha y en ligero descenso una pista por la que entramos.

Es mi casa solariega / más solariega que todas / que por no tener tejado / le da el sol a todas horas                                         

Estamos en El Fabar y continuando por este camino enlazamos con una carretera. En la intersección hay carteles de la ruta “PRAS 49 a Pillarno”, pero nosotros caminamos hacia la derecha pasando pronto un puente. Inmediatamente vemos a la izquierda otra tabla de la misma ruta que da entrada a un camino que nos lleva a unas caserías con una palmera y unos hórreos. En uno de ellos, a la derecha sale un camino. Los caminantes dan las gracias a la mano amable que ha colocado en el hórreo un cartel que indica “RUTA”, y seguimos la indicación. Asciende el camino ligeramente dejando a la izquierda y abajo las caserías y los tubos del canal que se meten bajo tierra para atravesar la altura con la que se encuentran. De vez en vez volvemos la cabeza para contemplar el Gorfolí que  poco a poco perdemos de vista.

Iglesia de S. Juan de Villa

El camino es muy agradable de caminar y curvea mientras asciende; enlaza luego con otro y allí caminamos hacia la derecha, pasando pronto bajo los cables de una línea de alta tensión. Llegamos al mecanismo de bombeo y las compuertas del sifón de donde cogen agua los tubos; pasamos un grupo de casas y caminamos por una carretera sin tráfico, como casi todas las que caminamos hoy. Pronto llegamos a Tras la Iglesia, donde podemos contemplar el templo de San Juan de Villa. Destacamos su hermosa traza que se aprecia en la fotografía, en la que hemos intentado que no aparezcan las pintadas que afean una de sus fachadas laterales, y los cristales de las ventanas rotos a pedradas de la otra. Dejamos atrás la iglesia, perdemos de vista el Gorfolí y al poco abandonamos la carretera antigua que se dirige a unas viviendas, mientras torcemos a la izquierda por una más ancha y nueva, hacia una barrera acústica que libra de los ruidos de la autopista a estas viviendas. Pasamos un puente y a la salida caminamos hacia la derecha por una carretera perdida, deteriorada y medio abandonada que asciende sin saber adonde. Acaba la carretera y el descenso se hace pista que atraviesa un monte de eucaliptos hasta que alcanzamos una estrecha carreterita y una bifurcación.

Entrando en Avilés nos topamos con la iglesia de La Magdalena

 

Seguimos la de la izquierda en dirección a la hermosa casería “casa Polo”, con su hermosa vivienda y una no menos hermosota panera de ocho pegollos muy bien conservada. Continuamos por la carretera a la que damos este nombre por estar asfaltada, y que deja a los lados de cuando en cuando, viviendas muy bien arregladas. Llegamos a Piqueras de Arriba, nombre que ponemos porque así parece que da cierto aire de conocimientos geográficos, aunque el caminante confiesa que lo ha leído en un cartel que hay por allí.

Pasamos La Carrionina y ya estamos metidos en Avilés, dejando a la derecha el mercado de ganados. Caminamos por la calle Piqueras de Abajo y nos detenemos a contemplar la iglesia de La Magdalena. Cruzamos la ciudad en busca de la estación de FEVE donde damos por terminada una caminata que nos ha gustado mucho a todos los componentes del grupo y en la que hemos recorrido no menos de diecisiete kilómetros.

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