VALDESOTO II

 
 

 

 

Puntos de referencia: Apeadero de FEVE – iglesia de S. Félix – indicadores de ruta – parada de autobús – camino y casa de piedra – punto con cuatro salidas – tapias del palacio de Valdesoto – carretera y entrada a La Piniella – palacio de Covián – Llorianes – Casas Nuevas – fuente “La Plata” – mojón kilómetro 3 y pista a la izquierda – La Fontica – Negales – El Castañeo – castro “El Cuitu” – Casa-Puente – Castiello – subida al monte – capilla de San Agustín – carretera de bajada y camino de cemento – Faedo y fuente – Cotiellos – fuente “Bernabé” – urbanización – Valbís – La Teyera y camino a la derecha – pasaderas y prado – enlace con carretera – Landia – capilla de Los Reyes – iglesia de San Félix – apeadero de FEVE.

 

Antes de leer la ruta:

Cuando se camina una ruta que discurre por lugares muy poblados, como la que aquí se presenta, nos encontramos con una red de caminos, pistas , pequeñas carreteras y caleyas, que son una ventaja para los caminantes por las opciones que se pueden tomar, pero presentan un problema para contárselo a los lectores por la cantidad de intersecciones, enlaces, desvíos, salidas y entradas que han de indicarse para que los no muy expertos en caminar tengan seguridad. A los más experimentados le sobrarán muchos de estos detalles.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Salimos del apeadero de FEVE en Valdesoto y caminamos en dirección a la población, subiendo por un camino de cemento y luego por una estrecha carreterita que atraviesa entre varias casas. Encontramos una carretera ancha y una tapia al frente, y caminamos entonces a la derecha, para llegar hasta un stop, desde donde tenemos una vista general de la localidad. A la izquierda vemos la tapia y la portada del palacio de Valdesoto. Caminamos hacia la iglesia de S. Félix, cuya curiosa arquitectura puede apreciarse en la fotografía. En la carretera vemos unas tablillas indicadoras de la ruta PR AS 202: hacia la derecha, en amarillo se indica el tramo Oeste, y hacia la izquierda, en verde, el tramo Este que nosotros vamos a seguir.

Al lado de la iglesia de S. Félix arranca la ruta

Caminamos por la carretera hacia la izquierda, dejamos una desviación que sale a la derecha hacia Leceñes y Castiello; nos llegamos hasta un desvío y una parada de autobús y allí caminamos de frente por una estrecha carretera asfaltada. En el próximo desvío tomamos un camino de cemento que nos sube hasta una casa con fachada de “piedra vista”, con la que nos topamos, y caminamos hacia la derecha. Nada más pasarla, una señal de la ruta nos indica que entremos hacia la izquierda por un camino de hierba. Llegamos un nudo de caminos con cuatro opciones y tomamos la número tres contando por la derecha. Caminamos ahora por un camino con asfalto que acaba pronto, para convertirse en una cómoda pista de tierra al lado de una casita de troncos. Desde aquí volvemos a ver la iglesia de S. Félix y parte del camino que llevamos recorrido.

Al frente vemos las tapias del palacio de Valdesoto a las que llegamos en unos minutos, caminando allí hacia la derecha. Enlazamos con una carretera con dos carteles de rutas: hacia la izquierda se indica la PR AS 174, que corresponde con la Ruta Minera de Jovellanos, con la que coincidiremos en más ocasiones; nuestro camino sigue hacia la derecha, pero unos pasos nada más porque de inmediato entramos hacia la izquierda por un camino que sale junto a unos eucaliptos y un indicador de “La Piniella”. Es una caleya con tapia a la mano izquierda y que nos conduce hasta una intersección donde abandonamos caleya y tapia para entrar hacia la derecha. Llegamos a la intersección con otro camino en el que caminamos hacia la izquierda. Junto a la casa número 53 caminamos también hacia la izquierda buscando una señal que se ve abajo, en la confluencia con una estrecha carretera. Allí unos letreros de ruta nos invitan a seguir al “palacio de Covián” y a la “capilla de la Piniella”, que se distinguen a la mano derecha. Los pasamos y al final de la tapia que los cierra, caminamos al frente, tomando un camino en ligero descenso, de muy buen andar, con prados a las dos manos y con un murete de piedra que lo separa de ellos.

El palacio de Covián, un equilibrio rural

Pasamos un arroyo y un poco más adelante dejamos el camino que sigue al frente para entrar hacia la izquierda guiados por una señal de la ruta y caminando por un sendero parecido al anterior. Enlazamos con una carretera en la que caminamos hacia la derecha para llegar a un stop, marchando, una vez allí, hacia la derecha. Estamos pasando por Llorianes, lugar bastante poblado como todo el recorrido, por donde se ven casas muy bien arregladas. Dejamos una parada de autobús y seguimos nuestra marcha de frente, por la carretera hasta llegar a otro stop. Estamos en Casas Nuevas y si camináramos hacia la izquierda llegaríamos a Pola de Siero como en cosa de dos kilómetros y medio. Por aquí estaba también lo que se llamó “Venta La Salve”, que fue venta y luego bar y también asentamiento de los “moros cuando la guerra”, como nos cuenta una voluntariosa informadora, a la que con mucho tacto por sus años, pero con poca eficacia, intentamos cortar en la conversación, pues se nota que tiene ganas de charla.

Casa-Puente, donde parece estrellarse el camino
Detalle de la magnífica arquitectura rural que puede apreciarse en una vieja casa de Castiello

Aquí tenemos ahora dos opciones: se puede seguir unos minutos por la carretera, que tiene más tráfico que las caminadas hasta ahora, o seguir de frente, dando un pequeño rodeo para evitar caminar en lo posible la carretera. Nosotros seguimos de frente, por una carretera igual que las que traemos, estrecha y sin tráfico, dejando unas naves a la mano derecha. Enlazamos con un camino que nos sale también a esta mano y que marcha en sentido contrario a nuestra venida, como si retrocediéramos en la marcha, cosa que es verdad. Es un camino ancho, de tierra, que atraviesa un bosque de robles. Al llegar a una explanada, el camino parece como si se perdiera y hay que seguir por un sendero bien marcado por peatones y cicloturistas, que desciende hasta un regato y hacia la “fuente de La Plata”. Seguimos luego unos metros con el arroyuelo que baja con nosotros y pasamos un mínimo puente para enlazar con la carretera de más tráfico en el punto al que habríamos llegado de haber seguido por ella antes.

Caminamos hacia la izquierda , pasamos el mojón del kilómetro 3 y en unos minutos entramos por una pista ancha que nos sale a la izquierda. Ahora vamos a marchar un buen rato por esta pista que discurre entre prados, muy agradable de andar y que luego enlazará con otra, en la que caminamos hacia la izquierda para llegar en un instante al área de descanso “La Fontica”, con una fuente, mesa y bancos. En la bifurcación caminamos hacia la izquierda para llegar a las casas que vemos al frente y que forman el núcleo de Negales. Ya en la carretera, nos dirigimos hacia la derecha atravesando este bonito pueblo de vecinos confiados que todavía dejan en el alféizar de la ventana la bolsa del pan y los cuartos para el panadero. Atravesamos otra de las carreteritas, todas con muchas viviendas a los lados, hasta enlazar pronto con otra más en la que caminamos a la derecha;  llegamos a otra desviación y, perdón, y caminamos también a la derecha por otra más estrecha. Pronto encontramos una desviación: a la derecha se nos invita a seguir por la “Ruta de Jovellanos”, con la que enlazamos hace un buen rato, pero la nuestra se dirige hacia la izquierda, buscando la única subida de todo el recorrido. La carretera se ha puesto un poco en cuesta y acaba al lado de una casa solitaria. Al frente sale un camino de tierra también en pendiente que atraviesa un bosque de robles, castaños y monte bajo en una zona llamada El Castañeo. Cuando casi  llegamos arriba, se ve a la izquierda un letrero que invita a subir al “castro El Cuitu”, para bajar luego hasta este mismo punto. El camino sigue al frente y comenzamos a ver las primeras casas de Castiello. Curiosamente nos da la impresión de que el camino va a estrellarse con la fachada de unas casas alargadas que parecen cerrarle el paso. Y así sería si nuestros abuelos no hubieran diseñado un pasadizo para hacer pasar bajo las viviendas el camino real, formando lo que se ha dado en llamar "Casa Puente". Atravesamos por este pasadizo y del otro lado caminamos hacia la izquierda por la calle-carretera que nos deja atravesar Castiello y buscar a la salida por dónde subir al Monte Castiello. Al final, a la izquierda una señal de la ruta nos indica una caleya por donde se llega en un kilómetro y medio por una subida sin fatigas y desde donde se puede contemplar un magnífico paisaje. Si alguien no quiere subir puede dirigirse hacia la derecha, buscando el pórtico de la ermita de San Agustín, en donde puede esperar al resto que rodearán el monte para bajar por allí.

La capilla de S. Agustín nos ofrece un acogedor descanso después de bajar del Monte Castiello

Desandamos lo andado hasta la Casa Puente, pero ahora continuamos por la carretera dejándola a la derecha. Podemos observar su fachada principal, parcialmente remozada con muy buen gusto, y la fecha de 1875 en que parece que se construyó. Caminamos un tramo por la carretera hasta encontrar una salida a la derecha con la señal de la ruta y entramos por ella. Es un camino ancho, con cemento y de bastante pendiente que deja a la derecha una casa de campo; por allí termina el cemento y el suelo de hace de tierra con roderas de tractores, hasta llegar a un punto en que parece perderse, pues no vemos señal de la ruta. Desechamos algunos caminos que se dirigen a fincas, y tomamos el que se dirige de frente y en descenso, atravesando un monte de robles, castaños y abedules, con abundante monte bajo. En lazamos con un camino de cemento y luego con una carretera en la que caminamos hacia la izquierda. Estamos en Faeo, o Faedo como dicen los mapas, y al comenzar el asfalto vemos a la derecha la “fuente de Faedo”, con un par de bancos.

Seguimos caminando por la carretera hasta ponernos en una bifurcación en la que sale a la derecha la senda de Jovellanos, mientras que la nuestra continúa al frente en ligero ascenso. Un poco más adelante encontramos una desviación y entroncamos con una calle-carretera en la que caminamos  hacia la derecha, entrando en Cotiellos. En el próximo desvío seguimos también a la derecha hasta llegar a un par de casas de piedra, una a cada mano, muy bien reformadas. Nada más pasarlas, a la izquierda vemos una invitación de la ruta para seguir por allí, bajando por una estrecha caleya con piso de hierba que nos pone en unos pasos en la “fuente Bernabé”. Nos vamos hacia un antiguo caserón de piedra, cerrado con una buena tapia también de piedra y que se conoce como “Casa Pepito”. Enlazamos con una carretera y sin entrar en ella tomamos una caleya a la izquierda que corre con la tapia de una urbanización de chalés todos iguales. Al final seguimos de frente por una caleya hacia unos eucaliptos, pasamos un pequeña explanada y el camino continúa al frente y pronto nos lleva a Valbís, como vemos en un cartel.

No podemos acabar la ruta sin visitar la magnífica capilla de Los Reyes

Enlazamos con otra carretera y caminamos hacia la izquierda llegando a la Teyera; pero no entramos en ella, pues sale a la izquierda y hacia abajo un camino de cemento por el que entramos. Pronto se convierte en una senda agradable de caminar y siempre en bajada; dejamos a la mano una casita solitaria hasta llegar a un lugar donde parece que hemos perdido el camino. Pero hay al fondo una pasadera con una señal de la ruta y un cartel que advierte que por allí sigue un antiguo camino vecinal. Atravesamos el prado, pasamos la pasadera de salida y por un sendero algo más estrecho y en ligera subida, llegamos a una carretera. A la izquierda vemos las vías del tren y caminamos en esa dirección hasta llegar a una desviación. Dejamos la bajada que sale a la izquierda y que lleva a una ancha carretera y nos dirigimos hacia la derecha y en subida, entrando en Landia. En la primera desviación caminamos a la derecha, hasta llegar a una curva, antes de la cual sale un camino de cemento a la derecha y uno de hierba en bajada a la izquierda. Entramos a esta mano y nos ponemos en la carretera que está a unos pasos, caminando en ella hacia la derecha. Casi sin darnos cuenta vemos a la izquierda las características cúpulas de la iglesia de San Félix; nos dirigimos hacia la propiedad donde se encuentra la capilla de Los Reyes y de allí pasamos por la iglesia de San Félix para caminar, por el mismo camino que nos trajo en la venida, hacia el apeadero de FEVE donde damos por terminada esta caminata que nos puede haber llevado unos diecisiete kilómetros, pero que puede acortarse a voluntad pues toda ella discurre alrededor del núcleo de San Félix.
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