NAVA - CARBAYÍN

 

 
 

Puntos de referencia: estación de FEVE – “casa azul” – carretera estrecha y bifurcación – depósito de agua – intersección y camino ancho – bonita vivienda reformada – bifurcación y camino a la derecha – árbol solitario en un prado – intersección y continuar de frente – pasadera – tres pinos en hilera – área de descanso de Campa Baxera – desviación que baja a Lieres – La Cruz y salida hacia la izquierda – sendero y torreta – La Llobera – punto de atención y camino a Cerezales – Mina del Toral – poste de madera y dejar la carretera – Lamuño y salida por un prado – pista y llegada a Villaescusa – carretera de Carbayín – estación.

 

Comienza esta caminata en la estación de FEVE en Nava; buscamos la salida un poco más delante de la “casa azul”, muy artística y llamativa que veremos en la carretera. A la salida de Nava llevaremos como referencia el depósito de agua. Caminamos por una estrecha carretera con muy poco tráfico y llegamos a una bifurcación con una higuera en el vértice; allí caminamos hacia la derecha, pasando el depósito de agua. Comienza ahora una pista de cemento en ligero ascenso que se dirige hacia una antena. Dejamos a la derecha un camino flanqueado por una valla de troncos y pronto nos ponemos en una intersección con una pista que viene de izquierda a derecha; de frente sale un camino ancho, con piso de hierba y seto con alambre de espinos, y entramos por allí. Es un camino siempre en ligero ascenso que atraviesa un bosque de castaños y algunos robles que aparecen de vez en vez, cuajado de helechos de buena altura y a veces clareado con algunos prados.

Enlazamos con una pista que viene de la izquierda; en la intersección hay una hermosa vivienda de piedra formada por una antigua cabaña muy bien reconstruida, rodeada de prados, con abundancia de arbolado y buenos frutales, sobre todo cerezos. Seguimos de frente, dejando la casa a la izquierda y pronto alcanzamos otra bifurcación; desechamos el camino que llanea hacia la izquierda y tomamos el de la derecha, en dirección a un árbol de referencia, de buen tamaño, que se distingue, solitario, en lo alto de un prado y que luego alcanzaremos dejándolo a nuestra izquierda. Pasamos delante de una casa de planta y piso de tres ventanas; en muy poco estaremos en un alto donde podemos hacer una pequeña parada para contemplar el paisaje que tenemos a nuestra izquierda: Peñamayor, Las Praderas con la subida desde Piloñeta, Campanal, Gradátila …

Nos miran como preguntándose ¿A dónde van estos tíos tan raros?
Esta es la pista que nos lleva al área de Campa Baxera

Seguimos el camino hasta alcanzar otra intersección; desechamos la pista de cemento que baja a la izquierda para caminar al frente, continuando con la que traíamos. A la derecha quedamos un grupo formado por unas cuadras y una casa, la última, de piedra, bien arreglada y con las ventanas bordeadas de ladrillo; en ella hay una buena higuera de la que conocemos su abundancia de frutos cuando es su tiempo.

Un poco más adelante, el camino está cortado por una alambrada para el ganado y la salvamos por una pasadera. Seguimos el camino que discurre ahora por la cumbre, dejándonos ver a las dos manos un hermoso paisaje; a nuestra izquierda nos quedan  en hilera tres pinos de buen tamaño, sin otra característica especial que la extrañeza de ver por aquí árboles de esta especie y de tan buen porte. Pasamos cerca de un par de torretas eléctricas y no abandonamos la pista en ninguna de las desviaciones, con la vista ahora fija en un alto, allá a lo lejos, en donde sabemos que está el área de descanso de Campa Baxera. Hay un buen trecho hasta allí y cuando llegamos, hacemos un alto en ella para el descanso; continuamos luego caminando por la pista que hace de divisoria entre dos concejos: a la derecha el de Siero y a la izquierda el de Bimenes. Pasamos la desviación que baja a Lieres por la derecha y que forma parte de la “ PRAS 147: Ruta Minera de Jovellanos”, que puede encontrarse  en la página de inicio y que de aquí en adelante vamos a seguir en una buena parte, en sentido contrario al que se describe en su lugar.

Caminamos ahora por un camino de cemento, en dirección a La Cruz, que ya vemos, allá en lo alto. Enlazamos con una carretera y caminamos unos pocos metros hacia la derecha para entrar a La Cruz, pero abandonamos pronto la carretera, y salimos por la izquierda del pueblo pasando entre dos casas, una nueva a la izquierda y otra antigua que dejamos a la derecha. Tomamos un sendero de hierba que sale al frente, dejando a la mano una torreta eléctrica. Un poco más adelante encontramos una finca con seto y portón de barras verticales y continuamos nuestra ruta, hasta llegar a un indicador que señala: “La Llobera”. Es una altura desde donde hay una buena vista, junto al depósito de aguas, y, como desde la intersección hay sólo unos metros de camino, merece la pena subir, para luego volver al punto de intersección y seguir con el camino que traíamos.

Allá al fondo vemos ya La cruz
Estamos saliendo de Samuño

Continuamos con nuestra marcha y ahora hemos de prestar atención pues en un punto determinado veremos que nuestro camino, con piso de cemento,  continúa bajando, pero ha de abandonarse pues la ruta sale a la derecha por un camino de tierra, también en descenso que nos llevará hasta Cerezales; a la entrada, caminamos hacia la derecha tomando una carretera estrecha y sin tráfico que nos llevará hasta un lugar en el que vemos unas casas y un par de paneras de buen tamaño. Un letrero que vemos allí indica “Mina del Toral”; no se pede visitar, según nos han comentado varias veces, pues se encuentra en mal estado. Seguimos con el camino y nos encontramos con otro punto a tener en cuenta: veremos un poste de madera, a la derecha de la carretera, con la señal en aspa que indica no continuar por allí, por lo que se abandona la carretera y entramos por una pista  que sale al lado del poste. Llegamos en poco tiempo a otra carretera y caminamos hacia la izquierda, para llegar a Lamuño, cuyas casas vemos ya desde aquí. Entramos en la localidad y, junto a un bar, hay una bajada por la que entramos en dirección a una panera; doblamos a la izquierda y caminamos hacia la ermita y luego hacia la salida. Tomamos un corto camino de alquitrán que sale a la izquierda y que se dirige hacia unas casas y acaba en ellas; continuamos ahora por uno de tierra que nos lleva a unos prados y que atravesamos, para llegar, siempre de frente, hasta una pista. Entramos en ella, dejando una primera desviación que nos sale a la derecha y nos llegamos a ver el pueblo Villaescusa. Podemos subir a él por una desviación que hay a la derecha o continuar por la pista a nuestro gusto, pues luego se encontrarán ambos caminos. Más adelante entramos en una carretera sin tráfico, pasamos un arroyo con muy poco agua y en poco más alcanzamos otra carretera. Por ella caminamos hacia la izquierda y nos llevará en muy pocos minutos hasta la estación de Carbayín, en donde tomaremos el tren de FEVE, dando por terminada esta caminata en la habremos caminado unos diecisiete kilómetros, o así.

 

Opción: Cuando se llega a Cerezales, puede preguntarse para caminar hacia Los Miracales y luego a Carbayín Alto, por donde pueden contemplarse las instalaciones mineras de Pumarabule y luego bajar, como en la ruta descrita, a coger el tren en Carbayín Bajo. Merece la pena.

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