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SOTO DE REY – OLLONIEGO – OVIEDO El puente varado | |||||||||||||||
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Comenzamos la caminata en la estación que RENFE tiene en Soto del Rey; buscamos el pasadizo bajo las vías para pasar por debajo de ellas y de la autopista, hacia el puente; lo atravesamos y llegamos a Vegalencia. Caminamos hacia la izquierda por la senda peatonal recién inaugurada y con nombre oficial PRAS-240, Senda Verde Bárcena – Olloniego. Pronto vemos una pequeña área de descanso con unas mesas y bancos; pasamos bajo la autopista y comenzamos la caminata por una senda muy bien acondicionada y que sustituye a lo que fue un sendero junto al río, aprovechado por los pescadores ycaminantes para desplazarse por allí. Es una pista ancha y cómoda con algún banco aquí y allá, que corre a veces entre el río y una muralla de roca en un entorno muy agradable. Pasamos por debajo de otro viaducto hasta llegar a un punto en que el camino se bifurca; cualquiera de los dos caminos sirven para seguir. El de la izquierda es más directo para nuestra ruta, pero continuamos por el de la derecha para con la intención de entrar por Olloniego.
Pasamos un subterráneo y a la salida caminamos hacia la izquierda, metiéndonos en poco tiempo entre las casas de Olloniego. Alcanzamos la carretera y caminamos hacia la izquierda, para salir de la localidad en busca del punto por el que nos desviamos de la ruta que traíamos. A las afueras de Olloniego encontramos un lugar para detenernos unos instantes. Se trata de contemplar el conjunto medieval que perteneció a una de las ramas familiares de los Bernaldo de Quirós y que se puede presentar como muestra de la desidia con que tratamos nuestro patrimonio; un poco más allá vemos el puente solitario y sin agua que salvar, y que según nos cuenta el compañero que sabe de estas cosas se encuentra en seco desde el San Miguel de 1676 en que el Nalón cambió su curso. Nada más pasar bajo la autovía, vemos a la izquierda el enlace con la Senda Verde que abandonamos antes y que continúa hacia la derecha. Nosotros seguimos por la carretera en dirección al puente que atraviesa, ahora sí, el Nalón. A la salida nos encontramos en la aldea de El Portazgo, punto significativo donde todavía se encuentra el edificio donde se cobraba el tributo del paso del puente, así como un “mojón leguario”. Entre ambos sale un camino ancho por el que entramos, encontrando, desde su inicio, señales del Camino de Santiago, en forma de vieiras o de flechas amarillas, así como señales rojo y blancas del sendero de largo recorrido Ruta de La Plata. El sendero, en ligero ascenso, se estrecha a veces, y en los lugares donde la vegetación se despeja, nos permite una vista amplia de Olloniego y sus alrededores.
Llegamos al Centro Reto, antiguo cuartel de la Guardia Civil; entroncamos con una carretera y caminamos hacia la izquierda, acompañados de las señales de ruta a las que se le añade otra nueva: Senda Verde, nombre que aparece en una tablilla de color azul y que de ahora en adelante nos servirá de referencia. Pronto vamos a dejar la carretera, por lo que hemos de ir atentos a la derecha, buscando un mojón del camino de Santiago que nos indicará la entrada a una pista ancha, empedrada de muy antiguo y que se camina bien. No la abandonamos hasta enlazar con una carretera en el lugar que se llama Pico Lanza. Caminamos allí hacia la derecha hasta llegar a una intersección de caminos, donde un mojón y la tablilla de la Senda Verde coinciden en invitarnos a entrar hacia la derecha, abandonando por allí las últimas viviendas de Lanza. En unos minutos la carretera curvea a la derecha, mientras que nuestro camino sigue al frente, por una pista ancha señalada con las indicaciones anteriores. No se deja la pista en ninguna de las salidas, bien marcada en todas las intersecciones dudosas; alcanzamos una vivienda de buenas dimensiones a la izquierda y caminamos por la carretera. Pasamos Venta del Aire, seguimos las señales de la ruta y en unos minutos comenzamos a ver a lo lejos una alargada edificación de considerables dimensiones que nos va a servir de punto de referencia para caminar hacia allí.
Llegamos en poco tiempo a Llamaoscura y vemos la estructura que nos ha servido de referencia y la urbanización que se construye en los terrenos de la desparecida fábrica de explosivos. Atravesamos varias rotondas siempre guiados por las instalaciones del ferrocarril que se ven al fondo. Se nos ofrecen una alternativa que sería la de tomar el tren de RENFE en El Caleyo y dar aquí por terminada la caminata. Sin embargo, en la antigua parada del autobús, junto a las viviendas y el único bar, sale la Senda Verde que lleva a Oviedo y por donde entramos.
Caminamos hasta la antigua estación de La Manjoya hoy convertida en un centro de interpretación de la Naturaleza, donde puede hacerse un pequeño descanso; continuando por la senda llegamos al Parque del Oeste y desde allí nos ponemos en la estación de RENFE hasta donde podemos haber caminado unos dieciséis kilómetros, … o así.
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