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MOREDA - BOO - CARABANZO - UJO Los veintinueve de "La Esperanza"
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Salimos de la estación de FEVE en Moreda; atravesamos las vías y entramos en el camino que, dejando el centro de enseñanza a la derecha, se dirige hacia un puente peatonal por el que se pasa. A la salida, junto a una pequeña zona de juegos infantiles, se sube por una escalera que lleva a la carretera. Caminamos allí hacia la derecha buscando la salida de la población para llegarnos a Boo. A la salida vemos unas naves de muy buen tamaño y cuando la carretera comienza a subir, puede verse a la derecha un camino por el que entramos para no caminar por la carretera; se pasa primero una pequeña casa vieja de piedra y otra habitada más adelante y sin dejar el camino llegamos Laballos. Pasadas las primeras casas, vemos a la izquierda un lavadero y fuente; Seguimos de frente sin entrar en la carretera y atravesamos todo Labayos a lo largo. Vemos una barandilla de troncos y un camino que sale junto a una casa y entramos por él, en ligera subida, con la carretera siempre a la izquierda y con el valle a la derecha; por allí se distinguen casi al alcance de la man Caborana y los pozos "Santiago" y "San Jorge". Dejamos un muro de contención formado de grandes pedruscos y en poco más llegamos a las primeras casas de Boo, enlazando con la carretera frente a las ventanas de las escuelas. Caminamos hacia la derecha, dejamos la iglesia parroquial dedicada a S. Juan Bautista y entramos en la plaza. Hacia la derecha se ve un panel indicador de rutas y junto a él sale una calle que asciende. En un poste de la luz se aprecia la señal blanca y amarilla de la ruta y entramos por allí atravesando el pueblo. Llegamos a la calle “Fíos del Pueblo” donde vemos la casona los Castañón y detrás de ella el palacio de los Arias Prieto, que apreciaremos desde arriba en una buena panorámica. Giramos con la carretera y las señales de la ruta, a la izquierda hasta llegar a un abrevadero, donde se gira con el camino hacia la derecha y luego, curveando y ascendiendo, la pista de cemento nos llevará hasta un ligero descanso, con un banco donde podemos contemplar el camino que llevamos recorrido y la panorámica prometida.
Doblamos en curva a la derecha con el camino muy ascendente y guiados por las señales hasta las últimas casas situadas a la izquierda del camino. Junto a la última hay una desviación en curva muy pendiente hacia la izquierda; el camino está marcado con la señal que indica seguir de frente y llaneando, camino de Carabanzo. Puede hacerse caso a la señal; sin embargo, aconsejamos, y así lo hacemos nosotros, tomar el camino de la izquierda para visitar lo que por aquí se conoce con el nombre de “La Capilla”. Comienza un camino muy pendiente, con buen piso de cemento y adoquinado que pronto llega a un punto donde el camino se convierte en tres: uno de ellos sale horizontal, tranquilo y muy apetitoso hacia la derecha; pero no lo seguimos; hacia la izquierda va otro horizontal también hacia unas casas, pero tampoco es el nuestro. Nuestra ruta ha de tomar altura y para ello tomamos el que sale a la izquierda pero hacia arriba y muy pendiente, desde antaño con suelo de cemento, piedra y adoquines, y ahora asfaltado para comodidad de los vecinos que bien se lo merecen. Se camina hacia una cabaña de piedra, mientras a la izquierda se deja ver una vista muy hermosa del recorrido que venimos haciendo. Vamos ganando altura con el camino y llegamos en poco tiempo a una cortadura rocosa, en tajo, que nos queda a la derecha. De pronto aparece a nuestra vista una pequeña explanada, una verja en una cueva y unas casas arriba que forman una hermosa postal. Es La Capilla que buscábamos, erigida en memoria de los veintinueve mineros que aquí murieron según dice una lápida colocada a la izquierda de la bocamina hoy convertida en capilla: “Gloria a los mineros fallecidos en esta mina La Esperanza el día 2 de Enero de 1889 ... “, y luego, los nombres y apellidos de los pobres. Una señora de las casas de arriba nos trae la llave y nos enseña la capilla por dentro; abriendo una estrecha puerta al fondo, se ve la antigua mina con su galería, tubos, cables ... La capilla se llama de “Nuestra Señora de la Peña”. Subimos las escaleras, de este lugar que se llama “El Pico”, en dirección a unas casas muy aparentes y pintadas de colores que dan un toque muy agradable al lugar; desde allí caminamos hacia la derecha para entrar en un camino con un par de casas a la izquierda y empalizada a la derecha. Otros amables vecino nos dejan pasar a un prado a la derecha, donde, junto a un tejo, se divisa una panorámica de fotografía, contemplando desde el escalonado de Boo, a Bustillé y otros lugares de los alrededores, llegando hasta el inicio de la caminata en Moreda y mucho más a la derecha. Pero todavía hemos de seguir ganando altura hasta que enlacemos por esta ruta con “el camino de La Carisa”, por lo que seguimos caminando por una senda ancha y de buen andar, muy protegida por el arbolado de la zona que forma un bosque de castaños principalmente, junto con matas de abedules y avellanos; prados cerrados, cabañas de piedra con tejado de lajas, matorral y monte muy cerrado nos acompañan siempre ascendiendo suavemente, casi sin darnos cuenta. No hay que abandonar en ningún momento el camino ancho en ninguna de las ramificaciones que se encuentran. Encontraremos pronto una desviación con un camino más estrecho que sale a la izquierda y que no seguimos, tomando el que sale de frente y llaneando. Más adelante encontraremos otra desviación con un camino que sale al frente en llano y que no seguimos pues el nuestro tuerce hacia la izquierda, ascendiendo, ancho y con restos de piedra en el suelo. Más adelante encontramos una tercera desviación: el camino forma allí una curva muy pronunciada hacia la izquierda y con mucha pendiente; Nos da mucha alegría por no tener que subirlo, pues continuamos por el que sale al frente, primero en llano y luego ligeramente descendente. Se pasa un abrevadero y en poco entroncamos con una pista que baja de la izquierda y que tiene unos cuatro metros de ancha. Es la ruta de La Carisa, ahora con las señales roja y blanca empleadas para señalar los caminos de largo recorrido. Caminamos por ella hacia la derecha y siempre ya en descenso y curveando, a veces pronunciadamente. Se llega a una intersección donde hay varias señales de rutas además de las blanca-amarilla y blanca-roja; al Mayau Carracedo del PRAS 76; Mayau Espines. Una de ellas enlaza con Boo y Moreda y también se puede subir desde Caborana por una pista que hemos visto desde hace un rato según caminábamos. Esta intersección de caminos se denomina “Les Cruces”, del Ayuntamiento de Lena, según indica un cartel y estamos a 689 m de altitud. Caminamos hacia la izquierda siguiendo la indicación del GRAS 1001 que lleva de Gijón a Carabanzo. Seguimos bajando y en poco tiempo volvemos a ver más indicadores; uno de ellos, que ya venimos buscando hace algún tiempo indica “A la Virgen de la Asunción”, y que por aquí se conoce como la capilla de “La Santa”, invitando a los caminantes a entrar por una pista a la derecha que luego desandaremos para volver a este punto. En poco tiempo llegamos a una pequeña explanada con un monolito coronado por una imagen de la Purísima. Una placa en la base indica “Para perpetua memoria del año jubilar de 1904. Primer centenario 2004...” A la derecha una verja cierra una capilla en la entrada de una bocamina y dedicada a la misma advocación y que dentro tiene un pequeño altar. Desandamos el camino para llegar al punto donde dejamos la pista, para seguir bajando hacia Carabanzo. En poco se llega a otra intersección con un depósito de agua blanco a la izquierda. A esa misma mano sale un camino que va hacia una casa y luego sigue hacia otras construcciones alargadas; forma parte de la ruta PRAS78, llamada “Ruta de las minas de Carabanzo" y, siguiéndola, se llegaría a San Feliz y luego a Pola de Lena. Puede verse este recorrido en "Por Carabanzo", de la Página de Inicio.
A la derecha sigue el camino que nos lleva a Carabanzo, donde entramos para visitar la iglesia, la torre y el pueblo que bien se merece un paseo, porque es una hermosa localidad de gentes muy amables. Hoy hemos visto un buen grupo de personas ensayando movimientos para una celebración que va tomando mucha importancias: los astures y los romanos Nos proponemos bajar a Ujo para tomar allí el tren, por lo que caminamos por la carretera que sale junto a la torre y que en un paseo siempre en descenso y por una carretera sin tráfico, nos pone junto a las antiguas instalaciones de la Hullera que están abajo, hoy reconvertidas en una moderna fábrica. Casi encima de su tejado, vemos a la izquierda un camino de cemento que baja pendiente hacia las casas que lindan con la verja de la fábrica. Al llegar abajo, seguimos la alambrada hasta donde termina y nos dirigimos hacia un pasaje bajo la autopista; no entramos en él, sino que, llevando la autopista a la mano izquierda, caminamos hacia un moderno puente de madera que atravesamos; giramos luego a la izquierda, pasamos bajo la carretera y tomamos el paseo fluvial que en unos minutos nos pone en el puente de entrada a Ujo. Ha de hacerse una parada obligada en su iglesia parroquial, digna de contemplarse. A su lado está la estación, en donde vamos a dar por terminada esta bonita caminata que nos ha llevado unos doce o catorce kilómetros. |
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