AL POLIO DESDE SANTA BÁRBARA

Cicatrices

 

 
 

Puntos de referencia:     Estación de RENFE en Mieres; autobús municipal a Urbiés – Pozo “Santa Bárbara” – carretera y camino – Espinos – Intersección a Carcarosa y San Justo – explanada y restos de cargadero – pista minera – cartel de Mina San Víctor – naves de las instalaciones mineras – subida al pico Polio – continuación por pista – cortadura vertical en la roca – cabaña de piedra – punto de interés: cabaña de “latas” y señales – sendero de pezuña antes de llegar a una cabaña – El Cabo – la Teyera – bajada por la Casona – Otiello Bajo – Cardiñuezu – El Cadavio – Samuño – escaleras para entrar en la senda - Ciaño

No hace falta recordar que cuando tenemos que combinar diversos medios de transporte hay que conocer bien los horarios para coordinarlos, de manera que se eviten pérdidas de tiempo. Si se entra en el apartado "Información" de la Página de Inicio, podrá enlazar con los horarios de este autobús       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Salimos de la estación de RENFE en Mieres. A la derecha del puente hay una parada del  autobús municipal que nos llevará a Urbiés. Nos bajamos del autobús en la parada de Santa Bárbara, junto al pozo del mismo nombre. Frente a la parada sale una carretera que sube a Carcarosa y también  puede subirse por un camino de cemento que sale unos metros a la izquierda de frente, junto a una casa y que se ve desde la parada del autobús. [Ver al final esta opción de subida por El Repedroso]

La ruta está marcada con las señales blanca y amarilla, como puede verse al caminarla. Si se sube por la carretera, en poco se llega a un lugar llamado Espinos. Abajo se ve San Andrés y el castillete de su antiguo pozo minero que hoy no es más que un recuerdo del pasado. En los bordes de la carretera hay miruéndanos (fresas silvestres) que ya están para comerse. Llegamos a una intersección: a la derecha sube la carretera hacia San Justo, aunque nuestro camino sigue por la izquierda en dirección Carcarosa, a la que no tenemos que llegar. En otra intersección un cartel nos manda por la izquierda hacia Pervac. Se pasa una casita pequeña, como de fin de semana, adonde llegan por el camino los que quisieron subir por él desde Santa Bárbara, cuando bajamos del autobús. Seguimos el camino y encontramos un depósito de agua, a la derecha de la carretera, que permite refrescarse si fuera necesario. Tomamos una curva a la derecha y, a la izquierda, junto a una cruz en recuerdo de un accidente, baja una carretera hacia el valle y que nosotros no seguimos. Hemos alcanzado un nudo de caminos: a la derecha se va a Carcarosa; a la izquierda sale una pista que baja, y nuestro camino, que sigue de frente, hacia La Cabana. Unos metros más adelante hay una explanada; a la izquierda sale otra pista junto a restos de algún cargadero o instalaciones mineras, pero nuestra ruta sigue, también,  de frente, por la carretera. En pocos metros nuestro camino se retuerce bruscamente a la derecha, convertido de repente en una ancha pista minera.

Castillete del pozo Espinos
Cicatrices de las minas  "a cielo abierto"

Un gran cartel  indica el nombre de la  explotación que vamos a atravesar, “San Víctor”. No dejaremos esta pista hasta llegar, arriba, muy arriba, a la base del pico Polio, cuyas antenas venimos divisando desde hace un buen rato. Dejamos a los lados, de vez, en vez alguna cabaña de piedra y, más arriba, otro gran cartel de la explotación y una derivación de la pista hacia la izquierda, que tampoco seguimos, pues ya estamos llegando a unas naves de las instalaciones mineras. En este punto tendremos dos opciones: ir a la izquierda, y por las pistas abiertas en la explotación, bajar luego hacia el área recreativa de Rozamayor y después a Mieres donde terminaríamos la caminata; la opción que vamos a seguir, es la de caminar hacia la derecha para subir al pico si se desea o bordearlo dejándolo a la derecha de nuestro camino; luego bajaremos a Ciaño pasando antes por El Cabo y la Teyera. Desde el punto que nos encontramos, lo mismo para ir hacia un lado como para el otro, puede consultarse la caminata "Desde El Cabo hasta el Polio" de la Página de Inicio

Al pico se puede subir por la derecha que tiene una suave pendiente y volver a bajar por el mismo sitio, o subir aquí y bajar por el lado opuesto, junto a la mata de pinos que se ven allá a lo lejos. Los que no deseen subir, han de acercarse lo más posible a la base del pico, subiendo loma arriba, cortando terreno, ya que al seguir la pista por entre las alambradas se da un considerable rodeo. Llegamos los que vamos por abajo al punto en que la pista se toca con la base del Polio y caminamos con el pico a la derecha. Al frente y a la izquierda puede contemplarse el terreno de las minas de cielo abierto, ahora reconvertido en plantaciones diversas que van ocultando poco a poco las cicatrices.

Ya tenemos el pico Polio a la mano
Rincón en La Casona

Sigue el camino dejando el pinar a la derecha y luego el cortado de roca casi vertical, punto de referencia de esta, visible desde lejos. Unos minutos más y llegaremos a un punto de interés localizado por una cabaña de piedra reformada con bastante gusto que vemos a la derecha de nuestro camino; un poco más adelante, vemos a la izquierda y un poco abajo, una rústica y elemental cabaña forrada con latas. En ese punto la pista sigue hacia la derecha llaneando, pero nuestro camino gira ligeramente a la izquierda buscando las señales blanca y amarilla que ahora aparecen otra vez en un hierro clavado a la entrada de una pista horizontal, que discurre a media ladera. Pasamos luego un prado cerrado con cerca de piedra, y más tarde una cuadra y un camino que sale a la derecha, frente a ella.

Caminamos un buen trecho por la pista, llaneando la mayor parte y llegamos a otro punto de interés: el camino conduce a unas cabañas, pero antes de llegar a ellas hay que estar atentos, pues a la izquierda sale un sendero de pezuña, medio oculto por la maleza que casi lo cierra en algunos lugares, y muy estrecho, por donde entramos; tiene alambrada como cerramiento de fincas y un grueso cable de acero por el lado de la izquierda, viéndose de vez en cuando de señales de la ruta. Pronto se abre el estrecho sendero para llegar a un punto en que se camina por una cresta dejando ver ambas vertientes, con un valle a la derecha donde se adivinan las antiguas instalaciones mineras de La Nueva, y las minas de cielo abierto a la izquierda, mientras el Polio lo hemos quedado atrás. Ahora la senda corre con cerca de piedra a ambas manos y con una hermosa vista que da gusto mirar.

El camino se convierte en pista; dejamos dos grandes depósitos verdes a la derecha y pasamos una portilla, llegando en poco a la entrada de El Cabo, recordando de otras veces la curiosa decoración minera de la pared junto a la fuente. Atravesamos por su calle principal y llegamos a La Teyera con su área de descanso y el monumento a la Libertad. La carretera a Ciaño sale de frente, pero es mejor bajar por la antigua y estrecha carretera que sale a la derecha y que casi no tiene tráfico. Un cartel nos indica que nos quedarán unos 6 Km.

Castillete del pozo Samuño

En poco, sale a la derecha de la carreterita un camino de cemento, pendiente y estrecho, que nos evitará caminar por la carretera, y entramos por él. En una bifurcación se deja el camino que marcha a la derecha, para seguir por la izquierda hacia un lugar indicado como La Casona, tomando un hermoso camino que nos deja ver todo el valle por la derecha, con las antiguas instalaciones mineras.

La Casona es un hermoso pueblo muy bien arreglado y cuidado; con unas casas típicas muy restauradas pero cuyos dueños han sabido conservar en ellas la esencia de la vivienda del país. Así de orgulloso se encuentra un amable vecino que nos cuenta las bondades de su pueblo, del valle y de las minas vecinas donde trabajó hasta no hace mucho. Marcelino, que así se llama nuestro amable guía, nos invita a que lo visitemos con más tiempo del que ahora disponemos y a tomarnos con él una botella de sidra.

Al salir de Casona puede seguirse a la izquierda por la carretera, pero, como siempre que se puede, seguimos de frente por un camino que en poco tiempo nos lleva hasta Otiello Bajo, desde donde enlazamos en poco, otra vez, con la carretera; por ella caminamos ahora atravesando un bosque de castaños intercalado con  prados y huertas. El saúco está en flor; la dedalera, con sus bellas y engañosas flores, abunda en los ribazos de la carretera. Se ven muchos árboles frutales: higueras con sus frutos ya hinchados pero no en sazón, piescos, y sobre todo cerezos... 

Vista del pozo Santa Bárbara desde El Repedroso
Curiosa capilla en El Repedroso. Nuestro camino sigue hacia la izquierda.

A la izquierda sale un camino que indica a Peña Utiellu y que dejamos por hoy, siguiendo por el que llevamos, sin desvíos. En una curva abandonamos la carretera y caminamos por un camino que marcha paralelo a ella, que no ahorra nada pero hace el andar más agradable. Cuando se nos acaba, nos mete otra vez en la carretera junto al letrero de Cardiñuezu, donde aquí, con la suerte de cara, una amble señora con la que charlamos, nos invita a coger unas cerezas que da gloria verlas. Atravesamos el pueblo y salimos a la carretera para girar a la derecha. Llegamos a El Cadaviu en la confluencia de la carretera que viene de La Nueva y allí mismo nos dirigimos hacia unas escaleras que vemos a la izquierda, en las que unas señales blancas y amarillas indican que por allí sigue la ruta. Aprovecha esta parte de la ruta la caja del antiguo ferrocarril, y corre bordeada de viviendas y pequeños huertos, hasta llegar a Ciaño. Allí nos dirigimos al apeadero para tomar el tren y dar por terminada esta caminata que nos ha llevado unos dieciocho o veinte kilómetros, pero que nos ha sabido a poco de lo agradable que se nos ha hecho.

Opción para subir por EL REPEDROSO:

Nos bajamos del autobús en la parada de Santa Bárbara. Enfrente, un poco a la izquierda, hay una carretera estrecha con un indicador que manada EL Repedroso. Es una carreterina pendiente que en unos metros nos pone en las primeras casas del pueblo. Llegamos a la fuente y una mínima capilla excavada en la pared. Seguimos el camino dejando la fuente y la capilla a la derecha y en una curva muy pendiente, abandonamos la carretera asfaltada. Caminamos hacia un camino que se ve al frente, estrecho, bastante pendiente y con suelo, primero de cemento y cuando se pasa la última casa, de tierra y piedra colocada. Ahora se ve destrozado y cubierto de maleza, pero en tiempos fue muy utilizado. Enlaza arriba con la carretera y se camina a la izquierda, siguiendo la marcha que se indica arriba.

Volver a C1