CABORANA -  FIGARED0

 Rodeados de carbón

 

 
 

Puntos de referencia: Fuente en la carretera – indicador a “3º de Conveniencia” – Barrio La Pinga – pequeña explanada – "piso" 3º de Conveniencia – hilera de casas de una planta – casa de piedra solitaria en Raballines ( o Revallines)– casa blanca – intersección y torre de tendido eléctrico – cabaña de piedra y tres caminos – sendero hacia Peñagrande – Grameo – caleya con abrevadero y casa blanca – bifurcación, cabaña y fuente – eucalipto solitario y camino hacia la izquierda – pista ancha - escombreras – grupo de casas y hórreo en mal estado – camino al lado de la escombrera – Peñule – senda peatonal – fuente de Avarero – Figaredo – Ujo.

 

Salimos de la estación de FEVE de Caborana en dirección a la carretera para llegar junto a la antigua fuente del año 1928; caminamos unos metros por la carretera hacia la izquierda y en poco sale un camino de cemento a la derecha, con un indicador en su inicio que dice: “La Pinga, 100 m; 3º de Coveniencia”. Subimos por este camino y vamos quedando a la izquierda y abajo, la carretera, el ferrocarril, el río Aller y unas instalaciones mineras con dos castilletes; el más próximo a Caborana, de porte moderno, es el del Pozo Santiago y está en explotación; más allá está el San Jorge, de estilo tradicional y que ya no funciona.

Entramos en el barrio La Pinga, una hilera de casas, apretadas contra la falda de la montaña y muy bien situadas mirando al valle. Tenemos hoy suerte de ver al lado de la carretera endrinos, con sus frutos de característico color azul, pudiendo recoger un buen puñado porque están en sazón. Un poco más adelante se encuentran los caminantes con una pequeña explanada y una casa baja con un arco de entibado de mina, curiosamente decorada con motivos mineros; a la derecha se ve en la roca una especie de bocamina tapiada y con puerta; nos cuentan que fue polvorín de las minas que hubo en tiempos por estos contornos. Unos bancos en la explanada y un par de casas completan este agradable lugar. Pasamos la casa “Neli”, con la imagen en un azulejo de la patrona de Asturias.

Desde aquí el camino se extiende plano por lo que fue la caja de un antiguo ferrocarril minero que, curveando, se adaptaba al perfil de la montaña. Arriba, a la izquierda, en el otro lado del valle, en lo alto de un cortado, distinguimos el monumento a la Inmaculada, conocido como La Santa, y del que hacemos referencia en la ruta  Moreda – Boo – Carabanzo - Ujo, con una invitación encarecida a recorrer ese camino que tanto ha gustado a los que lo conocen.

Pasamos en nuestro caminar una casa de ladrillo que dejamos a la izquierda y que forma, con otras muchas de estos alrededores, los restos de una no tan lejana actividad minera. Más adelante, un muro de hormigón de un cargadero de la mina da paso a lo que se conoce como “3º Conveniencia”, es decir, el tercer piso de extracción de una mina de montaña llamada “Conveniencia”, como nos explica un vecino que nos da todo tipo de explicaciones de sus recuerdos de juventud. Hay allí un lavadero con una fuente y una explanada. Nos dijo que podría seguirse nuestro camino desde allí mismo por la derecha; sin embargo vamos a caminar de frente, pasando entre una casa con verja  y otra casa en mal estado, para entrar en una especie de excavación en la roca y seguir el camino.

Pozo Santiago, a la salida de Caborana
Pozo San Jorge, actualmente sin producción

Vamos dejando a la derecha una hilera de hermosas casitas de una planta y seguimos  un camino asfaltado, sin bajar a la carretera por una salida que encontraremos a la izquierda. Buscamos como referencia una casa de piedra solitaria que nos han dado como punto para tomar una pista que nos meterá en el monte. Llegamos a ella y los que viven allí nos dicen que estamos en Raballines y nos dan explicaciones del camino que debemos seguir, además de un buen rato de charla. De frente sale una caleya hacia una casa blanca, solitaria, con dos ventanas, y hacia allí nos dirigimos; a su derecha hay unas cabañas y allí mismo llega un camino que podríamos traído si lo hubiéramos tomado por donde nos dijo nuestro informador de 3º de Conveniencia. En la pared de una de estas cuadras hay señales de varios colores para dirigir por esta pista a los practicantes BTT. Dejamos la casa blanca que nos ha servido de referencia y seguimos la subida por una caleya ancha, rodeada de castaños y que en sus tiempos debió ser muy transitada.

Encontramos una intersección; a la izquierda baja un sendero que no tomamos pues nuestro camino se revuelve en una curva pronunciada a la derecha en las cercanías de una torre de tendido eléctrico. Seguimos por la pista hasta una cabaña de piedra que nos va a servir de punto de referencia muy interesante, pues nada más pasarla, en la esquina, torcemos a la izquierda, encontrándonos con tres caminos. Dejamos el de la derecha, aunque presenta buen aspecto; dejamos también el de la izquierda, que va hacia una finca y está atravesado a la entrada por un palo. Entre los dos sale un sendero medio comido por la maleza y por el que entramos aconsejados por un mozo que cuida unas vacas. Seguimos por él tomando como referencia una extraña formación o construcción ennegrecida que se ve en lo alto y a la derecha;  no se distingue muy bien desde el camino, aunque podría formar parte de los restos de alguna pared o cargadero de alguna mina.

Más adelante el sendero se hace ancho, y bastante cuidado por lo que se ve, pues el firme está asegurado con troncos que atraviesan lo para evitar la erosión y facilitar el paso a las fincas que se abren a izquierda y derecha. De frente, en un risco se ve un poste de cemento y una especie de mirador junto a una casa que nos llama la atención y adonde se dirige el sendero. A la derecha nos acompaña ahora una pared  de roca de considerable altura, y a la izquierda un bosque de eucaliptos con abundante arbolado y maleza, donde hubo una mina con bastante producción, según nos contarán luego, hoy cegada, pero con galerías que llegaban al valle de Turón.  En poco, el camino nos sube al mirador. Es un agradable lugar llamado ”Peñagrande”, muy apropiado para un descanso, pues hay unos bancos y una mesa. Como se asienta en una roca cortada en vertical, permite una vista de todo el valle, fundamentalmente de Bustiello, que se ve a vista de pájaro.

"Tercero de Conveniencia". Por entre las dos casas se puede apreciar el hueco horadado en la roca por donde pasaba el ferrocarril minero
Bustiello, símbolo del paternalismo industrial de la época, fue construido por el Marqués de Comillas  para sus trabajadores y era una verdadera ciudadela

Seguimos nuestro camino atravesando el pueblo que se llama Grameo; tomamos a la salida una caleya hacia la izquierda, que desciende ligeramente y deja un abrevadero a la derecha y luego una casa blanca. A su derecha sale un camino empedrado de muy buen porte que nosotros nos seguimos, caminando de frente y llaneando. Pasamos una cuadra con el camino en ligera subida y enseguida encontramos una bifurcación;  hacia la izquierda el camino estrecho desciende, pero nosotros tomamos el de la derecha que asciende ligeramente, aunque cualquiera de los dos nos llevaría a una pista que buscamos. Dejamos a la izquierda una cabaña reformada con bloques de cemento y tejado de losas y unos fresnos en su alrededor, y seguimos caminando para encontrar al poco un abrevadero con fuente a la derecha, de agua no potable. Seguimos el camino en dirección a un eucalipto de bastante porte que se ve al frente, y cuando lo alcanzamos, giramos bruscamente con el camino a la izquierda, dejando otra senda que sale allí mismo hacia la derecha. Van apareciendo algunos pinos entre el arbolado mientras el camino  sigue en bajada, haciéndose el bosque más espeso cuanto más bajamos, abundando en castaños, avellanos, pinos y maleza.

Enlazamos con una pista ancha que baja de la izquierda y a la que se podría haber llegado más arriba de haber seguido por el camino que se indicó en la bifurcación anterior. Seguimos caminando en bajada constante, pareciéndonos, por el sentido que toma la pista, que nos alejamos de Figaredo, pero la pista va adaptándose al contorno del monte para curvear más adelante y tomar ya el rumbo que nos llevará a nuestro destino. Se pasan las antiguas instalaciones de una escombrera y un cargadero de mineral y más adelante, una fuente y abrevadero.  Damos vista, según bajamos, a un grupo de casas medio abandonadas, una de ellas con mirador de balaustre torneado. Entramos a la vera de un viejo hórreo semiderruido, dejando de momento la pista que traemos; un paisano que sale de una cuadra nos dice que podemos continuar por una especie de camino que sale al lado de la casa, llevando la escombrera a la mano y que nos ahorrará tiempo. Seguimos su consejo y poco después entramos en las primeras casas de Peñule. Atravesamos el pueblo y entroncamos con una carretera que tomamos hacia la izquierda, en dirección a una senda peatonal que divisamos enseguida, formada también sobre la caja de un ferrocarril minero. Pasamos un campo de fútbol y un poco más adelante vemos la fuente de Avarero, de agua muy buena, fría y abundante. Estamos en Figaredo, donde puede tomarse el tren de FEVE y dar por terminada la caminata. Pero caminamos hacia la salida, pasamos la autopista  por el puente y luego nos dirigimos a Ujo para tomar el tren de RENFE.  Allí damos por terminada esta agradable caminata de  unos 12 ó 14 Km., realizada por unas tierras que conocieron años de duro trabajo en los pozos y minas de montaña, felicitándonos por la suerte de conocer todavía hombres y mujeres que nos cuentan, con una chispa en sus ojos, cómo fueron sus vidas.

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