ELECTROFILTROS Y CENIZA


   Cada dos tolvas se denomina campo, (la denominación en la realidad difiere en la forma, pero no en el contenido), con un transformador elevador, que podremos meter o quitar el interruptor ante averías en los alambres.

   El sistema se resentirá y las tolvas posteriores a dicho campo recibirán más ceniza. De igual manera más partículas llegarán a la chimenea.

   La medida de la relación de partículas que llegan es la opacidad, y dependiendo de ella, si la tenemos alta, incluso nos veremos limitados en la carga máxima que podremos llegar a dar, y si se eleva demasiado al disparo de toda la central.



   El sistema contempla dos líneas de vaciado, denominadas A y B.

   La línea A la componen las cuatro primeras tolvas que encuentran los humos según entran en el electrofiltro. Al recoger tanta ceniza, se hace recomendable un sistema independiente para ellas, al componer la línea de menos tolvas, realizará un barrido a todas ellas más rápidamente.

   La línea B la componen el resto de las tolvas, las primeras cuatro tolvas les es aplicable la misma importancia que las de la línea A.

   En esta simulación es aconsejable tener un campo de cada lado de reserva, para un posterior uso ante eventuales repraciones. Ten mucho con la opacidad ante eventuales averías.


   Una vez recogida la ceniza en tolvas, se necesita un método para extraerla. Para ello se dispone de unas extractoras que la envía a un silo.

   El sistema consiste en una válvula rompedora colocada en un extremo de la línea. Esta válvula contiene un muelle que al arrancar las extractoras, vence la presión que ejerce el muelle, extrayendo aire.  



   Cuando el sistema tiene la presión adecuada, abre la válvula de la tolva que se quiere vaciar, metiendo la ceniza en la línea. Si al descargar la ceniza la depresión alcanza el nivel de corte, cierra la válvula de la tolva, de tal forma que se vacía otra vez la línea. El sistema continuará abriendo y cerrando la válvula de la tolva, hasta que la vacía, o la cambiemos manualmente. Una vez vacía, se realizará la misma operación con la siguiente tolva. Si fuese la última, el sistema volverá ha realizar el ciclo hasta que las encuentra todas vacías, y parando el sistema.

   Si por alguna causa, hay un atasco en la tolva, tienes que cambiar la tolva para su reparación, una vez que se ha reparado hay que tener presente que es posible que esa tolva tenga ceniza.


   Nos serviremos de un visor, para llevar un control de las presiones de las extractoras.

   Con el tiempo y la experiencia podrás determinar fácilmente en qué momento está abriendo la válvula de una tolva, y la cantidad de ceniza que extrae.



   La ceniza transportada al silo, se la hace pasar por un separador que nos es más que un depósito dividido interiormente para facilitar la caída de ceniza al silo, y un sistema de válvulas se igualan las presiones entre los compartimentos para eliminarla.

   Posteriormente se la hace pasar a través de un filtro de mangas, donde se recoge y cae, evitando de esta forma que llegue la ceniza a las extractoras.



  
   El silo, salvo que nos manden bombear ceniza a una cementera,
tendremos que avisar para su vaciado.

   Pero hay que tener cuidado, porque cada vez que establecemos un acuerdo, nos cobrarán por ello; así que es mejor llamar con los niveles altos.

   Cuando llegue el transporte nos avisará con un parpadeo con la imagen del transporte en el ícono de selección de circuito.



   A veces nos piden que bombeemos ceniza a través de una tolva a un silo de una cementera, es la ventaja de tener nuestra central dentro de un complejo industrial :)

   El funcionamiento es sencillo, y consistirá básicamente en un llenado de ceniza una tolva, para un posterior barrido y limpieza.

  Una vez llenada la tolva, nos avisará una alarma para que permitamos su descarga a la cementera.