LABORATORIO





   Tendremos que llamar para que nos suministren el agua. Que al igual que en otro tipo de pedidos, hay que tener en cuenta que establecer la carga tiene un coste, aparte de la cantidad a cargar, es por ello que trates siempre de realizar los pedidos con bajos niveles.

   Una vez que tengamos el tanque con un nivel que creamos suficiente, podremos arrancar una bomba de agua dulce.



   Con ello, empezaremos a llenar el
decantador, un depósito que tiene como misión de decantar las partículas en suspensión que pudiese tener el agua.

   En el fondo del tanque, de forma cónica, se acumulan las partículas que posteriormente se decantan al exterior.


   Cuando el tanque empieza a rebosar, el agua pasa a un distribuidor, que alimenta a tres filtros monovalves.

   Estos filtros tienen una secuencia de funcionamiento, que mediante un sistema de lavado, limpia la obstrucción del filtro por ensuciamiento.

   La limpieza funciona de forma sencilla, cuando el filtro está lleno, se cierra la válvula de aportación, y se abre la válvula de purga, el agua empezará a circular en sentido contrario por el filtro, arrastrando las impurezas.

    Aunque en la realidad sea un sistema automático mediante un cambio de válvulas por presión diferencial, aquí vas a tener que hacerlo manualmente.

   Cuando los filtros están en funcionamiento y rebosando, aportan agua al tanque de agua filtrada, sin embargo, si los filtros están obstruidos, la  aportación de agua al tanque será nula.

   El tanque de agua filtrada se sitúa debajo del decantador, de tal manera que exteriormente el decantador y el tanque, comparten un mismo habitáculo.

Cuando tengamos el nivel suficiente, podremos llenar o reponer el tanque de refrigeración auxiliar.


   Si necesitamos agua tratada, tendremos que tener bastante lleno el tanque de agua filtrada. Arrancaremos una bomba de agua filtrada y posteriormente el desmineralizador.

   El desmineralizador se compone de tres depósitos con resinas, catiónicas, aniónicas y de lecho mixto, compuesto por ambas resinas.

   Una vez llenos los depósitos, y por medio de un intercambio iónico, el agua irá adquiriendo las propiedades deseadas. Cuando las resinas se saturen tendremos un indicador de presión diferencial, y la producción de agua será nula.

   Es el momento de parar, y el sistema pasará a realizar el limpieza, regeneración de las resinas catiónicas con ácido sulfúrico, las aniónicas con sosa, y el lecho mixto con ambos elementos. Finalmente las resinas se lavan, y el desmineralizador ya está de nuevo listo para producir agua.



   Notaremos como poco a poco, el tanque de reposición va subiendo de nivel.

   Después de todo este complicado proceso ( en la vida real así lo es), nos daremos cuenta del valor que tiene el agua desmineralizada, así que lo tendremos presente para no desperdiciarla.




   Una balsa se encargará de recoger las aguas para su posterior tratamiento en el
sistema de tratamiento de efluentes.