Sepulcro de la Beata Ludovica Albertoni (1671-1674)

Esta fue beatificada en 1671 por el papa Clemente X, siendo la obra encargada por el cardenal Paluzzo Albertoni ese mismo año, finalizándose en 1674. Este sepulcro se encuentra en una capilla en San Francesco a Ripa.

Esta se trata de una obra de carácter espectacular, siendo el marco de la capilla redecorado por el propio Bernini. La luz se filtra en el interior de esta a través de una claraboya invisible y deja caer un chorro de luz sobre el rostro de la beata. La capilla nos recuerda a una capilla Cornaro en miniatura.

La figura de Ludovica es también una nueva Santa Teresa y se le ve invadida por una crispación de carácter místico muy propia de la época.