Santa Susana (1629-1633)

Esta obra realizada fue realizada por Duquesnoy entre 1629 y 1633 para Santa Maria di Loreto, teniendo un marcado carácter clásico que la relaciona con el San Andrés (1629-1640) de mismo autor.

Esta escultura fue descrita por G.P. Bellori, gran partidario del clasicismo, como la quintaesencia de éste y la mejor estatua moderna. En ella se trata de aunar todo lo que el clasicismo había significado en la Antigüedad, Renacimiento y Temprano Barroco.

Esta es la obra más clásica que hemos visto, teniendo un carácter plenamente fidiaco en el perfil y en el uso de los paños mojados. La figura se encuentra en un elegante contraposto en una composición cerrada. Es de destacar la delicadeza del gesto, muy recatado y de una gran dulzura. La talla es muy delicada, evitando los claroscuros violentos.

Esta escultura será una de las más influyentes tras la muerte de Bernini y la entrada en crisis de su obra, convirtiéndose en el modelo de los escultores academicistas del siglo XVIII.