Coronación de la Virgen (1609)

En esta obra domina el aspecto decoroso y sensible. La composición es muy estática, conformándose a través de una pirámide con líneas curvas paralelas. Esta obra adopta una emotividad gestual y afectiva a través de una composición de carácter clásico. Aquí vemos como se hace cada vez más rigurosa la interpretación clasicista. También vemos como los colores se van mitigando, utilizando una gama ambarina.