Tipos de ENM

Los principales tipos de enfermedades neuromusculares son:

1. Distrofias musculares

El término distrofia muscular hace referencia a un grupo de enfermedades hereditarias que producen debilidad de los músculos estriados, que son los que producen los movimientos voluntarios del cuerpo humano. Se caracterizan por debilidad muscular y alteraciones en las proteínas musculares que ocasionan la muerte de las células que componen este tejido. Cada una de las enfermedades incluidas en este grupo poseen unas características específicas. Puede afectarse también el músculo cardiaco y producir síntomas de insuficiencia cardiaca.

Una distrofia muscular se distingue de todas las demás enfermedades neuromusculares por cuatro criterios obligatorios:

  1. Es una miopatía (degeneración de los músculos) primaria (no se conoce causa)
  2. Tiene una base genética
  3. El curso es progresivo
  4. En algún momento de la enfermedad las fibras musculares degeneran y mueren.

Son trastornos poco frecuentes cuyos primeros síntomas suelen aparecer en la infancia. La forma más usual es la Distrofia muscular de Duchenne que afecta a varones y es transmitida por las mujeres, se presenta un caso por cada 3500 nacimientos de sexo masculino.

Se pueden clasificar con arreglo a su tipo de herencia en los siguientes grupos:

1.1 Herencia ligada al cromosoma X

Las enfermedades ligadas al cromosoma X pueden ser debidas a la presencia de un número anormal de copias del cromosoma X en las células (aberraciones cromosómicas de tipo numérico) o a mutaciones de genes presentes en el mismo. La característica principal de este tipo de enfermedades es que un hombre afectado por la enfermedad transmite a toda su descendencia femenina la enfermedad, mientras que los varones son sanos. Pero si la mujer es la afectada la mitad de su descendencia estará afectada y la otra no. La enfermedad más conocida es la hipofosfatemia.

Entre las enfermedades ligadas al cromosoma X podríamos destacar las siguientes:

1.1.1 Distrofia muscular de Duchenne

La distrofia muscular de Duchenne o distrofia muscular progresiva (DMD) es una enfermedad hereditaria con un patrón de herencia de tipo recesivo ligado al cromosoma X, por lo que es mucho más común en hombres que en mujeres. Es la distrofia muscular más común. Es una miopatía de origen genético que produce destrucción de músculo estriado. Afecta a todas las razas.

Se trata de una enfermedad monogénica ocasionada por mutaciones en el gen denominado DMD. Pero existe otra enfermedad, la distrofia muscular de Becker, que también es monogénica y causada por mutaciones en el mismo gen. Por tanto, ambas enfermedades están estrechamente relacionadas.

Causas genéticas

El hecho de que la enfermedad de Duchenne sea mucho más agresiva que la distrofia muscular de Becker radica en la naturaleza de la mutación que la origina. Las mutaciones en el caso de DMD tienen como consecuencia la transcripción de un ARNm con marco de lectura alterado, lo que origina un codón de stop prematuro, que da lugar a una proteína no funcional que es rápidamente degradada. Por lo tanto, estos enfermos carecen por completo de la proteína distrofina.

Síntomas

Los síntomas generalmente aparecen antes de los 6 años de edad y pueden darse incluso en el período de la lactancia.

  • Problemas cognitivos (éstos no empeoran con el tiempo)
  • Fatiga
  • Debilidad muscular que comienza en piernas y la pelvis, pero también se presenta con menos severidad en los brazos, el cuello y otras áreas del cuerpo
  • Dificultad con habilidades motoras (correr, bailar, saltar)
  • Caídas frecuentes
  • Debilidad rápidamente progresiva y dificultad al caminar progresiva

La capacidad de caminar se puede perder hacia los 12 años de edad. Hacia la edad de 10 años, la persona puede necesitar aparatos ortopédicos para caminar y a la edad de 12 años la mayoría de los pacientes necesitan utilizar una silla de ruedas.

Tratamiento

El tratamiento, en la actualidad, sólo consiste en medidas de apoyo: fisioterapia, psicomotricidad, fonoaudiologia, terapia ocupacional y control de las complicaciones.

Se está ensayando con tratamientos para buscar una cura para la distrofia muscular. Aunque no dejan de ser tratamientos experimentales, los datos preliminares indican que en un futuro podría llegar ser posible la curación de esta enfermedad.

1.1.2 Distrofia muscular de Becker

La distrofia muscular de Becker es un trastorno hereditario ligado al cromosoma X. Está caracterizado principalmente por una debilidad en los músculos proximales de los miembros inferiores. Tiene una evolución más lenta que la distrofia muscular de Duchenne. A diferencia de ésta, la de Becker tiene una distrofina inadecuada en cantidad o calidad, mientras que la de Duchene presenta niveles prácticamente nulos de esta proteína.

Las alteraciones musculares son menos severas y los pacientes generalmente sobreviven hasta la edad adulta.

Causas genéticas

La distrofia muscular de Becker se produce por mutaciones que no alteran la pauta de lectura, de modo que permiten la producción de distrofina, la cual se encuentra alterada (por lo que no cumple su función perfectamente), pero no está ausente, de ahí la que la sintomatología sea más leve que con la distrofia muscular de Duchenne.

Las mutaciones causantes de la enfermedad suelen ser heredadas, aunque a veces se debe a mutaciones de novo.

Síntomas

Los síntomas generalmente aparecen en los hombres alrededor de los 12 años de edad, pero algunas veces comienzan más tarde. Son similares a los de la distrofia muscular de Duchenne pero estos se manifiestan más tardíamente.

1.1.3 Distrofia muscular de Emery-Dreifuss

La distrofia muscular de Emery-Dreifuss es una afección que afecta principalmente a los músculos que se emplean en la locomoción (músculo esquelético) y el músculo cardiaco.

Síntomas

Entre los rasgos de más temprana aparición de esta afección se encuentran unas deformidades de las articulaciones denominadas "contracturas", que restringen los movimientos de algunas de ellas. Comienzan a apreciarse desde la temprana infancia hasta la adolescencia, y muy frecuentemente afectan a los hombros, tobillos y cuello. Los individuos más afectados también experimentan debilidad muscular progresiva y desgaste, comenzando por los músculos de la parte distal de los miembros superiores e inferiores, llegando a afectar progresivamente a los hombros y caderas, requiriéndose en ocasiones de medios auxiliares de locomoción debido a la discapacidad.

Casi todos los pacientes de la distrofia muscular de Emery-Dreifuss presentan problemas cardiacos en la edad adulta. En muchos casos, estos problemas se producen por anormalidades en las señales eléctricas que controlan el ritmo cardiaco (defectos de la conducción cardiaca) y ritmos cardiacos anormales (arritmias). Si no se trata, estas anormalidades pueden conducir a un ritmo cardiaco inusualmente bajo (bradicardia), síncope y un aumento de riesgo de accidente cerebrovascular y muerte súbita.

Causas genéticas

La causa de la afección está en mutaciones en los genes EMD y LMNA. Estos genes pertenecen a proteínas que son componentes de la envoltura que rodea el núcleo celular, de las cuales los investigadores piensan que tienen un papel en la regulación de ciertos genes.

1.2 Autosómicas recesivas

Para que la enfermedad se manifieste, se necesitan dos copias del gen mutado en el genoma de la persona afectada, cuyos padres normalmente no padecen la enfermedad, pero portan cada uno una sola copia del gen mutado, por lo que pueden transmitirlo a la descendencia. Se transmite por los cromosomas no sexuales (autosomas). La probabilidad de tener un hijo afectado por una enfermedad autosómica recesiva entre dos personas portadoras de una sola copia del gen mutado (que no manifiestan la enfermedad) es de un 25%.

Algunas enfermedades autosómicas recesivas son:

1.2.1 Síndrome de Walker-Warburg

El síndrome de Walker-Warburg (WWS), también llamado síndrome de Warburg, síndrome de Chemke, síndrome HARD (hidrocefalia, agiria y displasia retiniana), síndrome de Pagon, disgenesia cerebroocular (DQO) o síndrome de distrofia muscular-displasia cerebroocular (COD-MD), es una forma rara de distrofia muscular congénita que sigue un patrón de herencia autosómica recesiva. Además se asocia con anomalías en el cerebro, cerebelo y ojos.

Síntomas

Los síntomas y signos ya pueden estar presentes en el momento del nacimiento y primera infancia. Este síndrome incluye hipotonía generalizada, debilidad muscular, retraso en el desarrollo con retraso mental y, en algunos niños, convulsiones. Existen una amplia variedad de anomalías del ojo que pueden estar presentes, entre las que se incluyen cataratas, microcórnea y microftalmia, defectos del cristalino, desprendimiento de retina, coloboma y displasia, hipoplasia o atrofia del nervio óptico y la mácula. Las anomalías del encéfalo que pueden detectarse en los afectados son lisencefalia tipo II, hidrocefalia, hipoplasia vermal o general cerebelosa y tronco del encéfalo plano con pequeñas pirámides.

Tratamiento

No hay tratamiento específico disponible. Las convulsiones deben tratarse con anticonvulsivos, se pueden realizar procedimientos quirúrgicos para tratar la hidrocefalia y el encefalocele y terapia física para prevenir el empeoramiento de las contracturas musculares.

1.2.2 Distrofias musculares de la cintura

Se trata del grupo más heterogéneo tanto desde el punto de vista clínico como molecular. Inicialmente se agruparon bajo este nombre aquellas distrofias musculares con debilidad fundamental de la cintura pelviana o escapular, y que no correspondían al fenotipo Duchenne o facioescapulohumeral.

Causas genéticas

En la mayoría de los casos, ambos padres deben transmitir el gen no funcional (defectuoso) para que el hijo padezca la enfermedad (trastorno autosómico recesivo o LGMD2). Sin embargo, en algunos tipos raros, sólo uno de los padres necesita transmitir el gen malo para afectar a su hijo (trastorno autosómico dominante o LGMD1). Para algunas de estas afecciones, se ha descubierto el gen defectuoso, pero para otras, el gen aún no se conoce. Las formas más graves suelen corresponder al grupo de las recesivas, como las debidas al déficit de sarcoglicanos, calpaína o disferlina. En el grupo de las dominantes existen formas más leves, incluyendo hiperCKemia asintomática (como sucede en algunas formas por déficit de caveolina-3).

Síntomas

Clásicamente, el primer signo es la debilidad muscular pélvica (dificultad para pararse estando sentado sin la ayuda de los brazos o dificultad para subir escalas). La debilidad comienza en la infancia hasta principios de la edad adulta.

Tratamiento

No se conocen tratamientos que neutralicen o contrarresten directamente la debilidad muscular. Es posible que en el futuro se disponga de una terapia genética. El tratamiento complementario puede disminuir las complicaciones de la enfermedad.

El manejo se adapta al paciente y a sus síntomas y abarca:

  • Monitoreo cardíaco
  • Ayudas para la movilidad
  • Fisioterapia
  • Dificultad con habilidades motoras (correr, bailar, saltar)
  • Atención respiratoria
  • Control del peso

Fuente: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000711.htm

1.2.3 Distrofia muscular congénita de Fukuyama

La distrofia muscular congénita de Fukuyama se presenta casi exclusivamente en personas de ascendencia japonesa. Desde el nacimiento o los primeros meses de vida, el cuerpo del niño es flácido (hipotonía), débil y sus miembros permanecen flexionados a causa de las retracciones musculares. Esta afección muscular está asociada a un retraso mental y a convulsiones. En general, no está vinculada con una afección ocular importante.

Causas genéticas

La causa de la distrofia muscular congénita de Fukuyama es una anomalía genética localizada en el cromosoma 9 (región 9q31-q33). En 1988 se descubrió el gen implicado, que codifica la fukutina, una proteína cuyas funciones todavía se desconocen.

Tratamiento

El tratamiento debe ser precoz, permanente e individualizado. Consiste en tratar las crisis epilépticas, despejar las vías respiratorias y tratar sus infecciones. Su objetivo es también la prevención de complicaciones ortopédicas, en especial en la columna vertebral y el tórax (fisioterapia y aparatos). En ocasiones, pueden prescribirse soluciones quirúrgicas para corregir las retracciones musculares y las deformaciones.

1.2.4 Enfermedad de músculo-ojo-cerebro (MEB)

Esta forma muy poco común de CMD, descrita por primera vez en Finlandia, comparte características con la anterior. Generalmente es más leve, con supervivencias que varían desde la niñez temprana hasta los 70 años de edad. Asocia a la afectación muscular retraso mental severo y problemas de la vista (miopía, estrabismo o glaucoma).

Causas genéticas

El síndrome músculo-ojo-cerebro está causado por mutaciones en el gen de la O-manosa beta-1, 2-N-acetilglucosaminiltransferasa (POMGnT1), localizado en el cromosoma 1 (región 1p34-p33). Sus anomalías provocan un déficit secundario de a-distroglicano, componente del complejo glicoprotéico asociadoa la distrofina, que une el citoesqueleto de las células musculares con la matriz extracelular.

1.2.5 Distrofia muscular congénita con déficit de merosina.

Se debe a una alteración de la merosina, una de las cadenas polipeptídicas que forman la laminina 2. La laminina 2 es una proteína fundamental de la membrana basal de las células musculares y de las células de Schwann, aunque puede encontrarse en muchos otros tejidos.

Los signos clínicos aparecen desde el nacimiento en forma de hipotonía generalizada y poca movilidad. También suelen presentar rigidez articular (que puede aparecer de manera más tardía), dificultad para respirar y convulsiones (en el 20 por ciento de los casos). La intensidad de la afectación es variable, aunque es raro que los afectados consigan caminar. Es habitual que se desarrolle escoliosis. El retraso en el desarrollo motor no se acompaña de retraso mental, siendo la inteligencia normal.

Causas genéticas

El gen responsable se denomina gen de la laminina 2 (LAMA2) y se encuentra en el cromosoma 6. Como resultado las fibras musculares resultan muy frágiles y tienden a degenerar y a necrosarse.

1.2.6 Enfermedad de Ullrich

El síndrome de Ullrich se manifiesta por una grave afectación muscular. Los movimientos de brazos y piernas se ven limitados por importantes retracciones de los codos, los hombros, las caderas y las rodillas. Por el contrario, las articulaciones de las manos y los pies son extremadamente flexibles (hiperlaxitud).

La evolución de las distrofias musculares congénitas con afectación muscular predominante es relativamente limitada. En general la gravedad de su evolución está relacionada con la importancia de las deformaciones del esqueleto, de la columna y del tórax. En algunos casos, a pesar de la gravedad de la afectación neonatal, es posible que exista una mejoría progresiva durante los primeros años de vida. Durante el crecimiento, el déficit muscular puede provocar una insuficiencia respiratoria que haga necesaria la ventilación asistida.

Causas genéticas

El síndrome de Ullrich se debe a las mutaciones en el gen de la subunidad alfa 2 del colágeno VI (el mismo que interviene en la miopatía de Bethlem). La subunidad alfa 2 del colágeno VI permite el anclaje de las células musculares a la matriz extracelular.

1.3 Autosómicas dominantes

Autosómico dominante es un tipo de herencia, en la que un alelo de un gen se ubica en uno de los autosomas (cromosoma no determinante del sexo) proveniente de uno de los dos padres y además tiene la característica de dominancia genética.

Sólo se necesita una copia mutada del gen para que la persona esté afectada por una enfermedad autosómica dominante. Normalmente uno de los dos progenitores de una persona afectada padece la enfermedad y estos progenitores tienen un 50% de probabilidad de transmitir el gen mutado a su descendencia, que padecerá la enfermedad.

1.3.1 Distrofia muscular facioscapulohumeral o de Landouzy-Dejerine

La distrofia muscular facioescapulohumeral es un trastorno genético, se da tanto en hombres como en mujeres y se puede desarrollar en un niño si cualquiera de los padres es portador del gen para dicho trastorno.

Es una de las distrofias musculares más frecuentes. Se presenta aproximadamente 5 de cada 100.000 personas y afecta por igual a hombres y mujeres.

Síntomas

La distrofia muscular facioescapulohumeral afecta principalmente la cara, el hombro y los músculos de la parte superior del brazo. Sin embargo, puede afectar los músculos alrededor de la pelvis, las caderas y la parte inferior de la pierna.

Los síntomas a menudo no aparecen hasta la edad de 10 a 26 años, pero no es raro que se presenten mucho más tarde y, en algunos casos, nunca aparecen.

La discapacidad con frecuencia es menor y el período de vida generalmente no resulta afectado.

Tratamiento

No existe cura conocida para la distrofia muscular facioescapulohumeral y los tratamientos se administran para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Se recomienda fomentar la actividad, ya que la inactividad, como permanecer en cama, puede empeorar la enfermedad muscular. También la fisioterapia puede ayudar a mantener la fuerza muscular.

1.3.2 Distrofia muscular oculofaríngea

La distrofia muscular oculofaríngea (OPMD) se caracteriza por debilidad en los músculos que controlan los párpados, llevando a párpados caídos (ptosis), y por debilidad en los músculos faciales y los músculos de la faringe utilizados para tragar (causando disfagia) También afecta los músculos de las extremidades.

Causas genéticas

El gen que se encuentra defectuoso en la OPMD fue descubierto en 1998 y se llama el gen de proteína de enlace poly (A) 2, o PABP2. Los investigadores sospechan que en la OPMD, la presencia de aminoácidos adicionales en la proteína producida por un gen de PABP2 defectuoso, hace que la proteína PABP2 se aglomere en los núcleos de las células musculares, quizá interfiriendo con las funciones celulares. La enfermedad puede diagnosticarse a menudo con una prueba de ADN sobre la mutación más común de PABP2.

Tratamiento

Tanto la ptosis como la disfagia pueden tratarse de forma quirúrgica mediante intervenciones relativamente sencillas.

Fuente: http://www.mda.org/espanol/esp-fa-pococomunesMD.html#opmd

1.3.2 Distrofia miotónica de Steinert

La distrofia miotónica (DM), también conocida como distrofia miotónica de tipo 1, DM1, es una enfermedad hereditaria multisistémica crónica, de progresión lenta y de heredabilidad altamente variable que se puede manifestar en cualquier momento de la vida desde el nacimiento a la vejez. Es muy curioso que la edad de aparición, que es altamente variable, desciende con las sucesivas generaciones. Así pues la enfermedad muestra una edad de aparición cada vez menor, un fenómeno denominado anticipación.

La distrofia miotónica es la forma más común de aparición en el adulto de distrofia muscular y la segunda forma más habitual de enfermedad del músculo esquelético tras la Distrofia muscular de Duchenne. Actualmente se conocen dos tipos de DM de comienzo en la edad adulta: La distrofia miotónica tipo 1 (DM1), la conocida propiamente como enfermedad de Steinert, y la distrofia miotónica tipo 2 (DM2), denominada comúnmente como PROMM, o miopatía proximal miotónica. Ambas son identificables mediante análisis de ADN. La DM1 también tiene una forma congénita que puede afectar gravemente a bebes y tiene una forma de aparición en la infancia. Los investigadores sospechan que existen más formas de distrofia miotónica (DM3, DM4, DMX).

Causas genéticas

La DM es una enfermedad de transmisión genética donde está involucrado un patrón de dominancia autosómica, significando que hay un gen mutante de uno de los padres que resultará en esta condición. Hay un 50% de probabilidad de recibir DM del progenitor afectado. En la DM1, el gen afectado es el DMPK (proteína quinasa de distrofia miotónica), que codifica la kinasa miosina, expresada en los músculos esqueléticos. Este gen se localiza en el brazo largo del cromosoma 19. La DM2 es similarmente causada por un defecto del gen ZNF9 en el cromosoma 3 q21.

Síntomas

Se caracteriza por una reducción de la masa muscular (distrofia muscular), cataratas posteriores subcapsulares iridiscentes (opacidad del cristalino) defectos en la conducción del impulso cardíaco, cambios endocrinos y miotonía (dificultad para relajar un músculo).

Las personas afectadas tienen una típica "cara en forma de hacha" producto de atrofia de los músculos temporales, masetero, y faciales.

Los hombres suelen presentar alopecia frontal. Los músculos del cuello y distales de los miembros se afectan de manera temprana.

La miotonía puede evidenciarse a partir de los 5 años de edad, pidiéndole al paciente que cierre la mano con fuerza, y luego la relaje, lo cual se produce de manera lenta.

Las manifestaciones cardíacas son comunes, fundamentalmente bloqueos AV de primer grado, entre otros trastornos eléctricos y prolapso mitral. Bloqueos completos pueden ocurrir ocasionando muerte súbita del enfermo.

Tratamiento

Aunque actualmente no existe cura para la DM y el tratamiento se basa en el alivio sintomático, se necesita en todo caso un diagnóstico preciso porque se pueden desarrollar otros problemas con el tiempo.

El tratamiento con quinina y procainamida pueden empeorar la conducción cardíaca, por lo que se recomienda sustituirlos por fenitoína. La colocación de un marcapasos debe ser considerada en enfermos que experimenten síncopes, o anormalidades severas de la conducción.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Distrofia_miotónica_de_Steinert

2. Miopatías distales

Son un grupo de enfermedades con patrón de herencia autosómico recesivo o dominante. La afectación es predominantemente en la musculatura distal de miembros inferiores, y según el tipo afectará tambiény al compartimento anterior o posterior de las piernas. Algunas de ellas se caracterizan por presenta vacuolas ribeteadas en la biopsia muscular.

Son progresivas (los síntomas se agravan con el paso del tiempo) con una afectación de los músculos ascendente, pero el ritmo de evolución es moderado. El intelecto no es afectado en estas enfermedades.

Los tipos de miopatías distales se pueden clasificar, al igual que en el punto anterior, según su patrón hereditario. Así distinguimos:

2.1 Autosómicas recesivas

2.1.1 Miopatía distal de Miyoshi

Este trastorno se hereda en un patrón recesivo e involucra debilidad que comienza en las extremidades inferiores, especialmente en el músculo de la pantorrilla. También puede progresar a otros músculos. Los síntomas generalmente comienzan entre los 15 y los 30 años de edad.

Causas genéticas

El defecto genético que causa la miopatía de Miyoshi ha sido relacionado con el gen de una proteína con función desconocida llamada disferlina. Los defectos en el gen de la disferlina también pueden causar la distrofia muscular 2B del anillo óseo, la cual produce debilidad muscular en el área de las caderas y los hombros. Las personas con el mismo defecto genético en sus genes de disferlina pueden tener una u otra enfermedad y no se sabe qué determina el patrón de síntomas que tendrá una persona.

Fuente: http://www.mda.org/espanol/esp-fa-pococomunesMD.html#whattypesDD

2.1.2 Miopatía distal de Nonaka

Encontrada usualmente en familias de ascendencia japonesa, esta forma de distrofia muscular distal se hereda en un patrón recesivo y los síntomas comienzan entre los 20 y los 40 años de edad. Los músculos anteriores de la parte inferior de la pierna (aquellos en el frente de ésta) típicamente se ven afectados primero, pero la enfermedad puede progresar hasta afectar los músculos de la parte superior de los brazos y las piernas, así como los músculos del cuello. Los músculos cuadríceps (en el muslo) tienden a mantenerse fuertes.

Causas genéticas

La enfermedad puede ser causada por un defecto en el mismo gen que causa la miositis hereditaria recesiva de cuerpo de inclusión.

2.1.3 Miositis hereditaria de cuerpo de inclusión (HIBM)

Este trastorno puede heredarse como una enfermedad dominante o recesiva. La forma recesiva aparece en la adolescencia o entre los 20 y los 30 años de edad y la debilidad muscular se presenta tanto en los músculos distales (aquellos más alejados de los hombros y las caderas) como en los músculos proximales (los músculos de los hombros y de las caderas).

Fuente: http://www.mda.org/espanol/esp-fa-pococomunesMD.html#hereditaryibm

2.2 Autosómicas dominantes

2.2.1 Miopatía distal de Welander

Esta forma de distrofia muscular sigue un patrón hereditario dominante y generalmente tiene su inicio entre los 40 y 50 años de edad. Las extremidades superiores tienden a ser afectadas primero y después las inferiores. El grado de debilidad muscular alcanzado puede variar desde benigno hasta severo.

Causas genéticas

Aunque todavía no se conoce su causa, el trastorno puede estar vinculado con el gen disferlina, el mismo gen que se encuentra defectuoso en la miopatía de Miyoshi y la DM 2B del anillo óseo.

2.2.2 Miopatía distal finlandesa/Markesbery

La distrofia muscular de Markesbery sigue un patrón hereditario dominante, con la debilidad comenzando después de los 40 años de edad en las extremidades inferiores y progresando lentamente a los músculos de las extremidades superiores y del torso. Los problemas cardíacos pueden ser característicos.

La distrofia muscular finlandesa (también llamada DM de la tibia) puede ser severa o benigna y típicamente afecta solamente a personas de ascendencia finlandesa. Aquellos con solamente un gen defectuoso experimentan debilidad leve en los músculos tibiales de la pierna (parte delantera de la pantorrilla) en algún momento después de los 40 años de edad. Aquellos con dos genes defectuosos tienen debilidad progresiva comenzando en la niñez y pueden perder la habilidad de caminar alrededor de los 30 años de edad.

2.2.3 Miopatía distal de Gower

Este trastorno se hereda en una forma dominante y tiene su inicio desde la niñez hasta los 25 años de edad. La debilidad se presenta primero en los músculos de la pierna y del cuello y progresa lentamente hasta incluir los músculos de la parte superior de las piernas, los de las manos y músculos adicionales del cuello.

2.2.4 Miositis hereditaria de cuerpo de inclusión (HIBM)

La forma dominante tiene su inicio entre los 25 y los 40 años de edad y la debilidad ocurre en los músculos distales y proximales de las extremidades, con progresión lenta. En ambas formas de HIBM el tejido muscular, cuando se ve en un corte seccional delgado, se caracteriza por la presencia de agujeros minúsculos en las fibras musculares, llamados vacuolas.

2.2.5 Miopatía distal con debilidad en las cuerdas vocales y la faringe

Este trastorno se hereda en un patrón dominante y ha sido vinculado con el cromosoma 5, en la misma región que el gen que se encuentra defectuoso en la DM tipo 1A del anillo óseo. Los síntomas aparecen por primera vez entre los 35 y los 60 años de edad e incluyen debilidad en las manos, las piernas o la voz. La dificultad al tragar, disfagia, puede ser una característica.

3. Miopatías miotónicas

La miotonía es un síntoma de un cierto número de trastornos neuromusculares que se caracteriza por la relajación lenta de los músculos después de la contracción voluntaria o la estimulación eléctrica.

En general, es necesario llevar a cabo movimientos repetidos para relajar los músculos, y la condición mejora una vez los músculos se han calentado por el movimiento. Sin embargo, un prolongado ejercicio a cierto nivel también puede desencadenar la enfermedad. Las personas con este trastorno pueden tener problemas para soltar objetos de las manos o pueden tener dificultad para levantarse desde una posición sentada y una marcha torpe y rígida. Los síntomas de la miotonía se experimentan con frecuencia en mujeres durante el embarazo.

Las enfermedades miotónicas son condiciones hereditarias del músculo esquelético, las cuales se pueden clasificar en dos grupos según el cuadro clínico.

3.1 Distróficas

En este tipo de miopatías existe destrucción importante del tejido muscular. Pertenecen a este grupo la distrofia miotónica de Steinert y la miopatía proximal con miotonía.

3.1.1 Distrofia miotónica o enfermedad de Steinert

Clasificada dentro del grupo de las distrofias musculares de herencia autosómica dominante.
Ver enfermedad

3.1.2 Miopatía miotónica proximal (PROMM)

También conocida como distrofia miotónica tipo 2 (DM2). Se trata de una enfermedad multisistémica transmitida con herencia autosómica dominante que guarda algunas similitudes clínicas con la distrofia miotónica y que se ha denominado con el acrónimo PROMM. Los enfermos presentan una miopatía de distribución predominantemente proximal que respeta la musculatura facial y que se acompaña de miotonía clínica de carácter inconstante. El cuadro clínico se inicia en la edad adulta y no parecen existir ni fenómeno de anticipación ni formas congénitas. Los pacientes presentan además cataratas y arrítmias cardíacas con frecuencia, pero a diferencia con la distrofia miotónica no existen alteraciones cerebrales ni hipersomnia. Desde el punto de vista genético se ha establecido un locus para esta entidad en el cromosoma 3, pero existe heterogeneidad genética.

3.2 No distróficas

Se trata de un grupo de miopatías no evolutivas caracterizadas por la propensión a la descarga repetitiva y espóntanea de grupos de fibras musculares dando lugar al fenómeno miotónico. A diferencia de la enfermedad de Steinert, no se produce destrucción importante de tejido muscular. Casi todas ellas se transmiten como un rasgo dominante. La clasificación de estas miopatías ha sufrido grandes cambios con la aportación de la genética molecular que ha permitido establecer que la mayoría de ellas se deben a alteraciones de los genes que codifican subunidades de canales iónicos. Dentro de este grupo se incluyen los siguientes trastornos:

3.2.1 Parálisis periódicas familiares

Las parálisis periódicas se caracterizan por un rasgo clínico común que es la debilidad episódica de las extremidades, habitualmente durante el período de descanso tras un ejercicio. Esta debilidad puede ser asimétrica y durar horas o incluso días afectando a la musculatura proximal y de miembros inferiores antes que a la distal o a los miembros superiores. Se distinguen formas hipercaliémicas, hipocaliémicas o normocaliémicas dependiendo de los niveles de K+ sérico durante los ataques. Las crisis se desencadenan según los casos por la ingesta de alimentos ricos en K+ o carbohidratos, el ayuno, el ejercicio tras un período de descasnso prolongado, el stress, o el frío.

Causas genéticas

La mayoría de estas entidades salvo la variante hipocaliémica se deben a mutaciones diferentes en el gen que codifica la subunidad alfa del canal del sodio localizado en la porción larga del cromosoma 17, aunque existen otros genes implicados. El gen relacionado con la variante hipocaliémica se localiza en la región q31-32 del cromosoma 1 y codifica la síntesis de la subunidad alfa-1 del canal del calcio sensible a la dihidropiridina (CACNL1A3).

Podemos distinguir dos tipos de parálisis dentro de este grupo que son:

3.2.1.1 Adinamia episódica de Gamstorp y enfermedad de Westphal

Se manifiesta con episodios de parálisis, con una duración y frecuencia variables. Afectan a los cuatro miembros, y son provocados por: el descanso tras el ejercicio, una comida muy salada y/o rica en azúcares, la exposición al frío, un episodio febril o un traumatismo físico o psíquico. En general, no existen molestias entre las crisis.

Se observa una mejoría con la edad: desaparición de las crisis hacia los 40 – 50 años.

3.2.1.2 Paramiotonía de Eulenburg

Miotonía persistente con el ejercicio, que se agrava visiblemente con el frío y va acompañada de debilidad muscular. Es una afectación estable.

3.2.2 Miotonías congénitas

Se trata de miopatías caracterizadas por la presencia constante de miotonía acompañada de un desarrollo muscular pseudohipertrófico y de una miopatía escasamente progresiva. La miotonía se desencadena con el ejercicio y mejora a lo largo de éste. La fuerza puede estar algo disminuída. Son trastornos poco frecuentes con una incidencia de 1-2 casos cada 100.000 habitantes. Existe una variedad dominante (forma de Thomsen), que aparece en la infancia precoz y que no provoca grandes trastornos y una forma recesiva (forma de Becker), de aparición un poco más tardía con mayor presencia de pseudohipertrofia muscular y con una evolución respecto a la debilidad algo menos favorable. La CPK sérica puede estar ligeramente elevada especialmente en los casos recesivos. No existen trastornos electrocardiográficos.

El diagnóstico es fundamentalmente clínico y se establece con los otros trastornos miotónicos no distróficos. La biopsia muscular puede mostrar una hipertrofia de fibras con otros cambios miopáticos inespecíficos. No está indicado un tratamiento en las formas leves. En los casos más intensos pueden usarse fármacos antimiotónicos como la fenitoína, la quinina, la procainamida o el mexiletine sin olvidar posibles efectos de estos fármacos sobre la conducción atrioventricular.

Causas genéticas

Ambas formas se deben a mutaciones en el gen que codifica los canales musculares del Cloro, localizado en la porción larga del cromosoma 7.

3.2.3 Condrodistrofia miotónica

La condrodistrofia miotónica o síndrome de Schwartz-Jampel, sindrome de Aberfeld o síndrome de Catel es un raro trastorno genético transmitido de forma autosómica recesiva y que combina síntomas como la miotonía (en realidad una pseudomiotonía), la pseudohipertrofia muscular y rasgos dismórficos, enanismo, alteraciones esqueléticas y en ocasiones retraso mental. Las manifestaciones clínicas aparecen precozmente tras el nacimiento y se pueden detectar ecográficamente en la etapa neonatal.

Causas genéticas

El gen implicado se ha localizado en la región p34-36.1 del cromosoma 1.

4. Miopatías congénitas

Dentro de este grupo se distinguen varios tipos de enfermedades, dependiendo del tipo de herencia. Estas enfermedades se producen por un defecto en el desarrollo del músculo, lo cual produce unas alteraciones características en la biopsia muscular, específicas de cada uno de los tipos de miopatía congénita. Suelen diagnosticarse poco después del nacimiento (de ahí lo de congénitas) al observar que el bebé se mueve poco, está débil y adopta posiciones anormales o no se alimenta correctamente.

Algunos tipos pueden aparecen en la infancia, la adolescencia o la edad adulta.

4.1 Autosómicas recesivas

4.1.1 Miopatía nemalínica

La Miopatía nemalínica, también denominada Miopatía de bastones o Miopatía filamentosa es una enfermedad neuromuscular congénita hereditaria que provoca debilidad muscular, por lo general no progresiva de gravedad variable. Consiste en una forma de miopatía, es decir, una enfermedad muscular, que se caracteriza por la aparición en la biopsia del músculo de unos bastoncillos con aspecto de hebra llamados cuerpos nemalínicos, presentes en los miocitos. Las personas con miopatía nemalínica experimentan habitualmente retraso en el desarrollo motor y debilidad en los miembros, en el tronco y el cuello y en los músculos faciales. La enfermedad se categoriza habitualmente en varios grupos, según su gravedad, que puede ser ser leve (la más típica), intermedia, severa y de aparición en el adulto. No obstante, estas distinciones son de algún modo ambiguas, puesto que las categorías se solapan con frecuencia. Los problemas respiratorios son la principal preocupación en todas los pacientes de la miopatía nemalínica, pero aunque en algunos casos graves representa una amenaza para las expectativas de vida, la dispensación de cuidados agresivos y proactivos permite a muchos individuos sobrevivir y llevar una calidad de vida aceptable.

Acuerdos

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Colaboradores

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Obra Social y Cultural Cajastur
Ayuntamiento de Oviedo
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