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Líneas
demasiado largas
- Aunque
tu programa de correo sea muy sofisticado y te permita justificar el
texto de las líneas y los párrafos, te aconsejo que pienses
también en los demás. No todos los usuarios pueden ver
más de 80 caracteres en una línea, ni tienen el navegador
más espectacular del mercado. Se considera correcta una longitud
de línea de entre 75 y 80 caracteres. Seguro que todos te lo
agradecerán.
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No hacer
ninguna referencia al mensaje al que se está contestando
- Cuando
se está respondiendo a un mensaje, hay que pensar que el destinatario
puede recibir un volumen considerable de correo, y por lo tanto, le
gustaría saber de qué se le está hablando. Las
referencias al mensaje original resultan (casi siempre) absolutamente
necesarias. A medida que se usa más y más el correo electrónico,
este punto lo acaba entendiendo todo el mundo: tarde o temprano todos
los usuarios se verán en una situación similar.
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No citar
o citar erróneamente
- Así
como no hacer referencia al mensaje original es causa de trastornos
en la comunicación, el citar mal un mensaje puede llevar a malos
entendidos. No es raro que se desencadene una guerra de banderas
por haber citado mal una frase, o por haberla interpretado en lugar
de citarla. Para citar, lo más recomendable es utilizar la función
que incorpora el programa para ello. En Pegasus Mail, al responder a
un mensaje, activaremos la casilla Include original message in reply.
Si además queremos que se remarque que estamos citando, activaremos
también la casilla Mark the original text with '> '
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Incluir
todas las cabeceras del mensaje original
- Debes
recordar que cuando se coge el correo del buzón, el usuario está
conectado a la red, y está pagando por ello. Y, cuanto más
largos sean los mensajes, más tiempo deberá estar conectado,
y más se incrementará la factura. Por eso, en una respuesta
a un mensaje de correo sólo se deberían incluir las que
realmente tengan significado, que en general son el destinatario, el
subject, la fecha y la hora. Sólo en contadas excepciones se
necesitará incluir más información.
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Firma
demasiado larga
- Este caso
es muy parecido al anterior: la firma debería contener sólo
información significativa. Sin embargo, muchos usuarios de correo
tienen la costumbre de alargar sus firmas indefinidamente, siendo en
muchos casos más largas que el propio mensaje.
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Citar
el mensaje completo |
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Citar
el mensaje después de la firma
- Lo que
se considera correcto es citar el mensaje original, escribir nuestra
respuesta, y al final del mensaje, incluir nuestra firma. En realidad,
funciona básicamente como en el correo ordinario.
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Ortografía
incorrecta
- A pesar
de que la mayhoría de los usuarios no le dan la debida importancia,
la ortografía es muy importante en la comunicación. Y
no creo que sea yo el más indicado para explicarlo, pero desde
este modesto lugar invoco a su defensa.
Aunque nunca me he quejado directamente por los errores ortográficos,
no por ello dejo de verlos continuamente. Aunque poco a poco me he hecho
a la idea: supongo que ya es inevitable y sin remedio...
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