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Club Bonsái del Principado de Asturias |
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LA PLAGA DEL NUEVO MILENIO PARA NUESTROS BONSAIS
Existe
un dicho que asegura que no hay bien que por mal no venga, y creo que nada es
más cierto que en temas de Bonsái. Me gustaría compartir
con todos vosotros una experiencia muy desagradable desde el punto de vista
del Bonsái, pero muy enriquecedora para todos por los conocimientos que
nos puede aportar.
A mediados de octubre del pasado año, me sorprendió ver cómo
varios de mis bonsáis de Tejo iban tomando un color pardo violáceo
nada halagüeño, retirando savia desde el ápice. Uno de ellos
ya estaba francamente marrón. Procedí a desmacetar el árbol
que me pareció estar más afectado, pensando en cualquier problema
de drenaje y/o podredumbre de raíces, sin ni siquiera imaginarme lo que
iba a encontrarme.
Las raíces, habitualmente blancas y turgentes, habían casi desaparecido;
las gruesas tenían la corteza pelada por completo, y ya estaban negras,
muertas. En el sustrato restante en el fondo de la maceta, había numerosos
gusanos blancos, como de 1 cm. de largo, con unas mandíbulas dignas de
una criatura de película de terror.
El árbol estaba ya perdido, puesto que le habían pelado la corteza
en forma de anillo a unos 2 cm. por debajo del nivel de tierra, como si quisieran
acodarlo. Allí había de 20 a 30 gusanos que hicieron las delicias
de las aves que frecuentan mi terraza.
Asustado, comencé con un largo calvario que consistió en desmacetar,
sacar gusanos y tirar árboles a la basura (hasta 6, y todos tejos). Eran
plantones de 1 a 2 cm. de diámetro, comprados en un vivero comercial,
para usar en plantaciones de tipo bosque.
Decidí guardar el menos afectado para experimentar con él. Puedo
decir que he probado todos los plaguicidas habituales al alcance de un aficionado
al Bonsái, sin éxito alguno. No murió ni una sola larva.
Lo curioso fue que al lado de los tejos tenía otros bonsáis (manzano,
olmo, hayas, etc...) y ninguno de ellos fue atacado, excepto el manzano, por
tan solo 2 larvas.
También
pude "cazar" a 2 adultos, comiendo con nocturnidad y alevosía
en mis árboles. Era una especie de escarabajo negro pardusco, con una
cabeza alargada y antenas largas y acodadas, que "se hacía el muerto"
a la perfección al acercarse a él. Con anterioridad, nunca había
visto insectos de este tipo. Posteriormente, no he logrado descubrir más
adultos, pero algo me decía que pudieron ser el origen de la plaga.
Como los bichos se parecían algo a los barrenillos, recurrí a
mi biblioteca para saber qué eran y qué se podía hacer.
Solo descubrí que no eran barrenillos, puesto que estos no atacaron la
madera, sino las raíces. Lo que sí me puso sobre la pista fue
la forma del adulto, al consultar una enciclopedia de entomología.
Un artículo en el excelente libro de Colin Lewis: "Bonsáis:
Cuidados y cultivo" me hizo temer lo peor. Decía que es una
plaga muy resistente, cuyos daños solo la delatan cuando la planta ya
está condenada a muerte.
Mis indagaciones me permitieron descubrir lo siguiente:
Se
trata de las larvas del GORGOJO DE LA VID (Otiorhynchus sulcatus), un
insecto parecido a un escarabajo, pero sin alas. Es un Coleóptero, y
pertenece a la familia de los Curculiónidos, fitófagos emparentados
con los barrenillos que son ellos xilófagos, y con el gorgojo del maíz,
el de la avellana, el del arroz, etc... Sus larvas se desarrollan en el sustrato
devorando las raíces tiernas y la corteza. Las especies preferidas son:
en primer lugar el Tejo (y de lejos el preferido), la vid, los rododendros y
las azaleas, la glicina. También pueden atacar a coníferas como
la Tsuga, el Cedro y la Tuya en viveros comerciales de monocultivo, donde las
plantas pueden morir a cientos en un corto intervalo de tiempo.
He podido saber que en Inglaterra es una plaga devastadora en plantas de jardín,
con o sin maceta, y que los jardineros ingleses le tienen verdadera fobia, porque
a menudo cuando se detectan los síntomas, ya es demasiado tarde. Con
lo cual, pueden atacar cualquier tipo de planta sin ningún problema.
Los gorgojos adultos tienen unas antenas largas y acodadas que nacen de una
probóscide con piezas bucales en su extremo. El cuerpo es oscuro, ovalado,
con unos surcos longitudinales en la parte superior del abdomen. Según
la especie, puede haber algún tipo de manchas de colores. Son animales
ápteros (sin alas), miden alrededor de 1 cm. de largo.
Suben a la planta por la noche para alimentarse, dejando unas muescas muy significativas
en forma de media luna en los márgenes de las hojas. Durante el día,
se esconden en lugares oscuros y húmedos (debajo de las macetas, entre
el musgo, y en la hojarasca si no hemos limpiado bien los estantes...
Los adultos emergen del suelo a partir de finales de mayo, hasta primeros de
julio. Se alimentan en la planta durante aproximadamente 1 mes, y ya estarán
listos para poner los huevos. SON TODAS HEMBRAS, pues tienen una reproducción
por partenogénesis. Cada día, la hembra coloca varios huevos en
el suelo cerca del tallo de la planta que más le gusta (si hay un tejo,
allí será). Viven de unos 90 a 100 días y pueden depositar
de 200 a 500 huevos cada una. Los huevos son sumamente
pequeños (0,7 mm) y de color blanquecino al principio, volviéndose
pardos en pocos días. Esto hace que sean prácticamente indetectables.
En 2 o 3 semanas, de los huevos nacen unas larvas sin patas, con forma
de oruga de un color blanco cremoso. Tienen una cabeza marrón lustrosa,
con unas fuertes mandíbulas. El cuerpo tiene unos pelos cortos y rígidos.
Y COMIENZAN A COMER ........
A lo largo del verano, crecen lentamente, mudando de 5 a 6 veces. Al final del
verano, ya están maduras y miden de 10 a 15 mm. Entran entonces en un
estado de letargo pre-pupal en una celdilla excavada en el suelo, y hacen la
pupa en la siguiente primavera.
Como podemos ver, es muy sencillo transportar y diseminar esta plaga en las
plantas enmacetadas, o transplantando sin revisar bien el cepellón. En
los invernaderos, las larvas hacen la pupa en enero o febrero y los adultos
ya emergen en marzo u abril.
CONTROL DE LA PLAGA
Esta plaga es realmente temible para el aficionado al Bonsái. Lo peor
es que uno no se entera de nada hasta que ya es tarde, debido a la voracidad
de las larvas. Los adultos son difíciles de controlar debido a sus hábitos
nocturnos y las larvas a sus hábitos subterráneos, y también
a la ausencia de depredadores naturales o de parásitos.
¿QUÉ SE PUEDE HACER?
1 - Modificar su hábitat -
La supervivencia de los huevos y de las larvas mejora cuando la humedad del
suelo aumenta en julio y agosto. Un musgo espeso también las beneficia.
Eliminaremos el exceso de musgo y regaremos justo lo necesario.
2 - Ahogar a las larvas -
Ni lo intentéis. Este fue mi primer experimento para acabar con la plaga.
Probé a sumergir la maceta en agua hasta el borde, y dejarla allí
por 10 o 12 horas. NO FUNCIONA.
Las larvas no se ahogan, y creo que ni se inmutan. Además, puestas en
agua, flotan gracias a los pelos que cubren su cuerpo, usando la tensión
superficial del líquido.
3 - Insecticidas -
Como ya he dicho, he probado todos los plaguicidas a mi alcance, sin conseguir
matar ni una sola larva. Solo existe un insecticida totalmente nuevo que pueda
con ellas.
4 - Control físico -
a) Captura y destrucción de los adultos. Aunque los daños ocasionados
por los adultos rara vez llegan a matar la planta, sí es conveniente
eliminarlos para que no pongan huevos. Hay que revisar los árboles por
la noche con una linterna. Sacudiendo el árbol, caerán al suelo
y se les puede destruir. ¡ Ojo ¡ ¡¡¡ Fingen perfectamente
bien, estar muertos !!!
b) - Captura y destrucción de las larvas al desmacetar el árbol.
Por desgracia, esto puede ser lo último que podamos hacer por nuestro
querido bonsái. Es probable que no sobreviva porque ya no haya raíces
que salvar .....
c) - Oponer barreras físicas a los adultos : se pueden usar bandejas
con agua dentro de las cuales colocamos la maceta, sin que ésta llegue
al agua. Los gorgojos no nadan y no accederán al árbol (reponer
el agua). No colocaremos los árboles demasiado juntos, para que los adultos
no puedan pasar de uno a otro. Tampoco dejaremos ninguna estructura por encima
de ellos, desde donde se puedan "tirar en paracaídas". Se puede
también intentar colocar "trampas" hechas con arpillera en
forma de saco llenos de hojarasca. Por el día, los adultos se refugiarán
allí y será fácil capturarlos
5 - Control biológico -
Existe un medio de control biológico por mediación de unos predadores
específicos de las larvas, fruto de la investigación agronómica.
Se trata de unos gusanos nematodos parasitarios. Son unos parásitos microscópicos
de insectos-plaga del suelo como lo son varias especies de orugas, gusanos,
larvas, mosquitos, larvas de escarabajo, etc... Las plantas no se ven afectadas,
y tampoco las lombrices del suelo.
Los Nematodos son de lejos el grupo mayor de los Nematelmintos, con 13 a 14000
especies descritas y otras varias veces ese número de especies no descritas.
La mayoría son parásitos del ser humano, de los animales domésticos
o de las plantas cultivables y tienen mucha importancia en medicina y agricultura.
Tienen forma de gusano alargado, sin apéndices ni segmentación,
y se mueven por reptación sinuosa. Se les puede encontrar en desiertos
y regiones polares, gracias a su habilidad para sobrevivir en un estado inactivo,
o CRIPTOBIOSIS (algunos pueden sobrevivir más de 20 años congelados
o deshidratados).
Su función es el reciclado de los nutrientes, por descomposición
de la materia orgánica. Están a la base de numerosas cadenas alimentarias.
La mayoría son bisexuales, pero la partenogénesis a partir de
huevos no fecundados es habitual.
Asociaciones : Los nematodos de los géneros Steinernema y Heterorhabditis
son microscópicos y mantienen una asociación simbiótica
muy específica con unas bacterias del género Xenorhabdus. El Xenorhabdus
es una bacteria del tipo Gram negativo, de la familia de las Enterobacterias,
transportada en el intestino de nematodos juveniles infectivos, que son el agente
vector de la infección. Los gusanos se ven atraídos por larvas
de insectos, entran en ellas por la boca, el ano o cualquier otro orificio del
cuerpo. Una vez dentro, segregan una toxina que inhibe el sistema inmune del
insecto y liberan su bacteria simbionte, patógena para el insecto, la
cual mata a éste por septicemia en 24 a 48 horas. A su vez, la bacteria
restringe el crecimiento de otras bacterias y permite el crecimiento y la reproducción
de los gusanos (hasta 500.000 por gramo de insecto muerto !!!). Después
de cumplir con un complejo ciclo vital y reproductivo, los gusanos juveniles
abandonan el cadáver en busca de otra víctima, no sin antes asociarse
selectivamente con la bacteria del género Xenorhabdus que les es específica,
y el ciclo se reanuda. Una de estas bacterias produce un pigmento que le da
un color rojizo al insecto infectado, el cual es también luminiscente
en la oscuridad.
Modo de empleo de estos animales: las casas comerciales los proporcionan en
forma de huevos o de juveniles infectivos deshidratados en un medio propicio
para su transporte. Se disuelve en agua el producto, y se riega la planta. Es
conveniente que el sustrato ya esté húmedo, y se mantenga así
varios días para que los nematodos trabajen, pero no encharcado. Son
totalmente inocuos para el ser humano y los animales domésticos al ser
específicos de insectos. El mayor problema de su uso es la temperatura
ambiente en el momento de la aplicación. La temperatura óptima
se sitúa entre los 16 y los 27 grados centígrados, lo que reduce
su uso a determinadas épocas del año (primavera y verano). En
la zona donde yo vivo, en Asturias, esas temperaturas no se alcanzan hasta la
entrada del verano.
Es probable que en el momento de la aplicación las larvas hayan destruido
demasiadas raíces o que los nematodos no consigan erradicar la plaga
a poco que las temperaturas bajen. Otro punto a favor de las larvas, es que
sobreviven a temperaturas bastante más bajas que las mínimas de
empleo de los gusanos nematodos, los cuales entran en letargo si las temperaturas
bajan. Lo he podido comprobar dejando algunas larvas expuestas al frío
de varias noches en Noviembre y Diciembre, y seguían vivas, aún
no teniendo sustrato que las proteja. Son increíblemente resistentes.
En nuestro país creo sinceramente que el uso de estos gusanos nematodos
se debería restringir a las zonas del litoral Mediterráneo.
Además, hay también problemas de almacenamiento y transporte que
restringen mucho los tiempos y las condiciones de uso. No se recomienda el almacenamiento
a largo plazo de estos nematodos, pues son sensibles a la desecación,
y ello influye en su efectividad.
6 - Uso de insecticida -
Ya hemos visto que esta plaga es resistente a todos o casi todos los plaguicidas
conocidos. Los foros de debate de jardinería en Internet están
llenos de las llamadas de desesperación de los jardineros aficionados
o profesionales ingleses que ya no saben qué usar contra este insecto.
Pero la batalla no está perdida, pues hace varios meses se ha introducido
en el mercado británico un insecticida que hasta este momento es el único
que puede acabar con la plaga. Se trata del IMIDACLOPRID, introducido por primera
vez en EE.UU. en 1994, y en el Reino Unido en Septiembre de 1999. Pertenece
a la clase del cloronicotinil nitroguanidina y se usa como pesticida directo,
como tratamiento de semillas, y para el control de pulgas y garrapatas en animales
domésticos. Lleva el distintivo de peligro de clase A.
Modo de acción: El Imidacloprid mata al insecto por contacto e ingestión.
Es un inhibidor de la conducción nerviosa en el sistema nervioso del
insecto, el cual queda paralizado y muere. Es un pesticida sistémico
activo además contra insectos chupadores de savia como pulgones y mosca
blanca. Puede que también actúe sobre los gorgojos adultos que
coman de la planta tratada, pero esto no parece estar muy contrastado hasta
este momento.
Aunque aún no hay datos fiables de la toxicidad en humanos, y que parece
tener un bajo poder carcinogénico y una baja toxicidad, (se le ha puesto
la clave E en poder de inducción del cáncer). A altas dosis, provoca
anormalidades fetales en animales de laboratorio. No hay estudios fiables de
tales efectos en humanos. Es altamente tóxico para las abejas y moderadamente
para la fauna piscícola, los invertebrados acuáticos y las aves.
La media vida del producto en el suelo es de 48 a 190 días; con lo cual
tardará más de un año en desaparecer por completo; así
es que se trata de un producto que va a perdurar bastante en el suelo de nuestros
árboles. No es nada recomendable usarlo en especies comestibles. La palabra
clave aquí es: PRECAUCIÓN. Aunque no lo precisa el fabricante,
es mejor usar como mínimo guantes, alternativamente mascarilla y gafas,
para aplicar este pesticida, por si acaso.
Productos comerciales : Merit, Admire, Provado (Bio), Imicide, Gaucho (Bayer),
Premise, Advantage, Intercept 70 WG.(Scotts-Levington)
Para
nuestro uso en Bonsái, el más cómodo es el
PROVADO de los laboratorios BIO . El fabricante lo presenta como el "asesino
de los gorgojos de la vid" (Vine Weevil killer"). Se presenta en forma
de un polvo granulado a diluir en agua, en las proporciones estrictamente recomendadas
por el fabricante. Personalmente lo he experimentado, y es FULMINANTE. Además,
al tratarse de un producto altamente sistémico, la planta lo absorbe
y obtiene protección también contra pulgones y mosca blanca. He
podido comprobar que las larvas dejan de moverse por simple contacto, aunque
no mueren instantáneamente. Y también al comer de las raíces
tratadas, se envenenarán.
El mejor momento para aplicarlo es desde la entrada de la primavera hasta el
otoño, pues la planta en crecimiento activo lo absorberá más
fácilmente. Además, la temperatura del suelo no incide en su eficacia.
Para el Gorgojo de la vid, una aplicación al año es suficiente,
puesto que el insecto tiene un ciclo anual. Para los pulgones, es efectivo unas
8 o 10 semanas.
Provado puede ser empleado en bandejas de semillas y esquejes sin problemas.
Se recomienda no preparar más solución de la que es necesaria,
y pensar lo que vamos a hacer con el sobrante (no tirarlo en cualquier sitio).
El mejor método de aplicación es sumergir la maceta en la solución,
garantizando así que todo el sustrato queda impregnado. No es ni útil
ni recomendable pulverizar el follaje con él; es mucho menos efectivo.
7 - Destrucción de los huevos:
Existe un insecticida llamado ARMILLATOX , fabricado a base de polialkil fenoles
de origen natural, 100% biodegradable y no contaminante, que sirve para atacar
a los huevos. Es un producto insecticida, herbicida y fungicida que se aplica
en espray de superficie de mediados de Marzo a mediados de Octubre, cada 10
a 15 días. Aunque no los destruye directamente, vuelve estériles
a las larvas en cierta proporción; pero no sirve en absoluto para eliminarlas.
Es una medida complementaria, pero no fiable al 100%.
Conclusión : Como conclusión, se me ocurren unas cuantas reflexiones.
Primero, que por haberlo experimentado en mis propias carnes por intermediario
de mis árboles, puedo decir que es una plaga temible. Te ves tan sumamente
impotente cuando tu trabajo de meses o años puede estar comprometido
o dañado, que el desánimo se apodera de ti.
Lo importante es poder aprender de los errores. En mi caso, confieso que los
plantones afectados provenían en su mayoría de un vivero comercial,
comprados antes del verano del 99. Pudo suceder lo siguiente: una o varias larvas
(probablemente muy pocas) venían dentro del sustrato del vivero, allí
se desarrollaron a lo largo del otoño del 99, pasando los daños
completamente desapercibidos, al ser poco numerosas. Los adultos (de 2 a 5 a
lo sumo) salieron en la primavera del 2000, poniendo los huevos a continuación.
Las larvas fueron descubiertas en el otoño del 2000, cuando todo estaba
listo para la gran invasión. Calculo haber destruido de 200 a 300 larvas
y no puedo ni imaginarme tantos adultos saliendo de la tierra para dedicarse
a infestar a todos mis árboles. Podemos ver que el poder infectivo de
esta plaga puede ser arrasador si no tenemos precauciones.
Mi error fue no revisar bien los plantones a su llegada del vivero, no hacerles
pasar una especie de cuarentena y darles algún tratamiento preventivo,
aunque habría servido de poco. Un compañero de mi club, que también
había comprado tejos en el mismo vivero, me confirmó recientemente
que "inexplicablemente" se le habían muerto todos sus tejos.
Otro error, fue transplantar parte de ellos conservando el centro del cepellón
original del vivero. Allí pudieron quedar escondidas las pequeñas
larvas y pasar desapercibidas.
Es también muy importante poder detectar la plaga a tiempo, antes de
que ésta invada un jardín, un vivero comercial o una colección
de bonsáis. La proporción de los daños crece de forma exponencial,
y se vuelve rápidamente absolutamente incontrolable si no se conocen
los medios de actuación.
Espero que mi experiencia pueda ser útil a otros aficionados del Bonsái,
aportando los conocimientos para luchar contra la plaga. También espero
que sirva a los viveristas comerciales, para que refuercen sus medidas de protección
fitosanitarias, y las actualicen, para así evitarse tener pérdidas
cuantiosas en sus cultivos, y evitar a sus clientes un mal trago. Lo grave del
asunto, es que al igual que las enfermedades humanas, que hoy día ya
viajan en avión, y provocan una transmisión planetaria casi instantánea,
las plagas de insectos viajan muy deprisa gracias al floreciente comercio de
las plantas enmacetadas, y de los Bonsáis de importación, que
pueden cruzar toda Europa en pocas horas y aparecer inexplicablemente en el
otro extremo del continente.
Más
información en The Vine Weevil
Advice Centre y también en este
sitio de Bayer , buscando "Vine Weevil"
Roberto PERERA MALLADA
Miembro del Club Bonsái del Principado de Asturias
Este trabajo ha sido publicado en la revista Bonsai Actual nº 79
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