La gaita asturiana es un instrumento de viento o aerófono que se caracteríza por disponer de un depósito de aire denominado fuelle.
Las piezas que la integran son las siguientes:
Las piezas de la gaita están realizadas con madera ligera, resistente y de buena sonoridad como el boj, el ébano y el granadillo. También se fabrican gaitas en materiales plásticos como el PVC o polipenco, Corian o Delring.
El roncón y el puntero se tornean con formas y adornos simples. Los punteros tienen forma cónica tanto externa como internamente. Algo que distingue a la gaita asturiana es el torneado del soplete decorado con diversas secciones circulares.
Las partes finales de puntero, soplete y roncón se suelen rematar con anillas de materiales resistentes como el plástico, metal, hueso para mayor protección ante golpes y cambios bruscos de temperatura y humedad. Además estas piezas sirven de adorno.
El sonido de la gaita se produce al hacer pasar una corriente de aire a través de las pajuelas y pajones que vibran haciendo excitar la columna de aire contenida en la cavidad de los tubos sonoros. Este sistema de fonación es en cierto sentido muy parecido a la forma de emisión de la voz humana.
El puntero de la gaita asturiana tiene un timbre propio con la capacidad de "requintar", es decir, subir a notas más agudas aumentando la presión ejercida sobre el fuelle. Las gaitas actuales abarcan una gama de notas de octava y media con una escala cromática completa.
La digitación también es característica y se denomina cerrada (pechada) donde se destapan uno o dos agujeros para emitir cada nota mientras los demás permanecen cerrados. Esta digitación acentúa los pasos entre nodas dando un efecto sonoro más potente que en el resto de gaitas.
En este enlace puedes escuchar como suena una gaita asturiana. OIR
En Asturias hay tres tipos de gaita según sea su sonido más grave o más agudo:
La longitud del punteru será la que varíe el tono de la gaita. Cuanto más grande sea el puntero más grave sonará la gaita. Según esto, se puede establecer una división del tipo de gaita por el tono en que está afinado el puntero en:
La pajuela está hecha con caña de bambú y es muy flexible. Esto suele ser un problema ya que la pajuela tiende a oscilar siendo muy difícil mantener un sonido limpio (templado). De aquí viene el dicho "esto es más difícil que templar gaitas".
Los gaiteros asturianos comienzan sus piezas con los denominados "floreos" (floreu) en los que dan un repaso a las notas de la escala con el fin de probar la afinación del instrumento. Estos floreos son propios de cada maestro gaitero y es fácil identificar a que escuela pertenece un aprendiz con sólo escuchar la ejecución de sus floreos.
Las formaciones típicas en las que aparece la gaita asturiana son conjuntos de gaitero individual y tamboritero (como el que aparece en la foto) aunque también se puede utilizar como instrumento de conjunto. Algunos de los conjuntos instrumentales más habituales son:
Los repertorios de gaita contienen Jotas, Fandangos, Saltones, Muñeiras, Pasacalles y Alvoradas. Cualquiera de estos estilos sirve para amenizar en fiestas populares y sobre todo en danzas.
El origen de este instrumento es un enigma. No se conoce a ciencia cierta la época ni el lugar en la que aparece por vez primera aunque su antigüedad es anterior a la Era Cristiana.
Lo que parece probable es que este instrumento fuese inventado por algún pueblo pastoril del Mediterráneo o de Asia - basta pensar que los fuelles están hechos de pieles de animales de pastoreo -.
Aunque bién es cierto que muchas culturas urbanas utilizaban odres hechos con pellejos de animales para el transporte de líquidos.
La conclusión es que la gaita puede haber surgido en cualquier parte del mundo y en cualquier contexto.
La palabra gaita se cree que procede del gótico "GAITS" que significa cabra.
Es muy posible que los romanos o los esclavos que viajaban con ellos contribuyesen a su difusión por su imperio.
En la Edad media fue el instrumento europeo por excelencia y en la actualidad se encuentra extendida por todo el norte de África, Rusia, Repúblicas de la antigua Unión Soviética, India, Paquistan, Asia y buena parte de las antiguas colonias de Francia y Gran Bretaña.
También es probable que la difusión en el norte de la península de este instrumento se deba a las peregrinaciones a Santiago de Compostela.
Juglares y trovadores usaron la gaita para ceremonias religiosas y festejos profanos llegando a ser un instrumento tan popular que músicos de prestigio como Haendel, J.S. Bach, Beethoven o Berlioz la utilizaron para enriquecer algunas de sus composiciones. Una utilidad menos agradable de la gaita es como instrumento militar sobre todo en el ejército Escocés.
En relación con la gaita asturiana, las primeras referencias de las que se disponen datan de la Edad media. En la sillería gótica de la catedral de Oviedo aparece un jabalí gaitero y también aparece un conejo gaitero en el Libro de la Regla Colorada del siglo XIV.
Los primeros gaiteros profesionales de los que se tienen noticias se fechan en el siglo XVI aunque es en el siglo XIX cuando la gaita alcanza en Asturias gran prestigio de manos de gaiteros como Ramón García Tuero (El Gaiteru Lliberdón), Ladislao Martínez (Aladino’l d’Amandi), Manolo Rivas y otros. Estos músicos promocionan el instrumento en el exterior, grabando discos y haciendo actuaciones en varias capitales europeas y americanas.
En el siglo XX decae el uso de la gaita asturiana, pero en los años setenta resurge junto con otros instrumentos como el acordeón. Hasta finales de los años setenta, la gaita se mantiene en Asturias gracias al empeño de unos pocos gaiteros, entre los que sobresalen:
Hoy en día la afición a la gaita entre la juventud asturiana es grande y podemos presumir de tener a alguno de los mejores intérpretes de gaita del mundo.