El Templo del Rey, Web española de Ronnie James Dio

Mágica, la Historia

Han transcurrido mil años desde que el una vez poderoso mundo de Blessing perdiera sus dos soles vitales y milenios incontables desde los días de los grandes magos. Una expedición de viajeros extraterrestres cayó encima del planeta, ahora cubierto de hielo, guiados allí por un extraño faro solitario entre las millas de escarcha. Allí encontraron las crónicas escritas de Blessing en una cripta apenas conocida.

Así comienza la historia de Mágica.

Eran tiempos dichosos. El Libro de Mágica, y los magos que tan sabiamente hacían uso de sus hechizos en bien de la gente honrada en todas las grandes ciudades del mundo. Hubo sin embargo una excepción. Donde el bien prospera, el mal sobrevive y el mal tiene planes para sobrevivir.

La fiesta de acción de gracias y prosperidad sería la señal para las tropas de Evilsyde para empezar el ataque, captura y destrucción definitiva de Mágica. Los hechizos del Libro se usarían para convertir a todos aquellos reacios a unirse a Evilsyde en estatuas de piedra y enviar sus espíritus a Otherworld, donde eventualmente serían asimilados en la energía necesaria para dirigir Evilsyde y así mantener su poder sin la necesidad del libro y sus conjuros definitivamente.

El líder de la insurrección fue el alto sacerdote y verdugo conocido como Shadowcast. Su presencia podría hacer al más pícaro de los niños volverse obediente e inspirar un gran temor entre la población adulta. Este hombre, sumamente ruin, no sería el sumo gobernante ni quien tuviese la última palabra. Su reinado consistía en hundir Blessing en una eterna oscuridad y preparar el camino para la llegada de su maestro, Astoroth, el Gran Duque del Infierno.

La captura de Mágica sin embargo, no significaba que Shadowcast finalmente hubiese alcanzado su meta. Ahora él debía encontrar y derrotar al Gran Mago de Blessing y heroe legendario, Eriel.
Eriel, aquel que derrotó a Evilsyde una y otra vez gracias a sus conocimientos y al uso de los hechizos de Mágica. Eriel se había apartado de su pueblo en busca de la paz eterna y ahora dedicaba toda su energía a la meditación y a la adoración a su Dios. Últimamente sin embargo, había sido visitado por muchas tentaciones en sus sueños. Promesas de placer, riquezas y poder corrían a toda prisa a través de su mente dormida. Todos estos cebos habían sido puestos allí por Shadowcast, en un intento de evitar el enfrentamiento entre este hombre autoritario y sus viles ejércitos. Eriel sin embargo se resistia a estas súplicas y fue entonces cuando percibió un peligro inminente. Él se las ingenió astutamente para lograr llegar a la tierra santa encubriendo su identidad con hechizos simples, pero fue descubierto justo al intentar rescatar el Libro de Magica, aunque no sin antes memorizar los conjuros más importantes de Magica; El hechizo de Restauración.

La ceremonia de acción de gracias estaba actualmente dirigida hacia la transmisión de almas a Otherworld. Una por una las almas nobles de Blessing eran convertidas en piedra y enviadas hacia su espantoso destino, hasta que solamente quedaba Eriel. El espectáculo que siguió tenía la intención de degradar a Eriel y levantar el ánimo de los cobardes devotos de Evilsyde, pero con su compostura indomable, él prometió regresar y proscribir a Evilsyde para siempre. Entonces se fue.

Los horrores de Otherworld eran mostrados a las masas apiñadas incomodamente. Primero los adultos fueron separados de sus hijos en medio de llantos y súplicas de ayuda. Después los viejos fueron apartados y asignados a un sitio cercano al lugar de asimilación. Fueron custodiados por monstruosos ciudadanos desfigurados de esta tierra inferior, quienes constantemente arengaban a los internos con promesas de dolor y exterminio.

Ráfagas intermitentes de llamas emergían rápidamente de entre grietas dentelladas en el suelo, amenazando con consumir a cualquiera a su paso. Los chillidos de tormento podían oírse atravesando la lóbrega atmósfera, enervando aun más a los cautivos petrificados. Sólo uno parecía no estar afectado por toda la confusión y miedo infligido. La fuerza y determinación de Eriel pronto apaciguó a los hombres y mujeres con quienes él estaba recluido. Cuando todos ellos quedaron más tranquilos y calmados, él comenzó a hablarles suavemente como un adulto a sus hijos. - "Hace mucho tiempo vosotros me encomendasteis proteger el Libro de Mágica y serle fiel a su especial propósito. Puede parecer que os he fallado y que he condenado a todos nosotros a la locura. ¡Pero no temáis!. Este infierno es sólo una prueba de vuestra fe y determinación. El poder de Mágica no se esfumó en el fuego. En el tercer día evocaré el hechizo de Restauración. Unidos regresaremos a Blessing y, armados con la fuerza de Mágica, saldremos triunfantes. Muchos morirán, pero Mágica y nuestras almas no pueden ser recuperadas hasta que tres días hayan pasado. Ánimo amigos mios. ¡La victoria os aguarda!".

Incluso la magia tiene sus limitaciones y como Eriel explicó a los suyos, el hechizo no podía ser activado hasta un período de espera de al menos tres días. Una tercera parte de las almas de Blessing estarían integradas en el colectivo de Evilsyde antes de que Eriel pudiera ser efectivo con las palabras de Restauración.

Los ancianos fueron los primeros en ir. Clamores de aliento y esperanza fueron gritados a los condenados mientras estos caminaban lentamente hacia su destino. Uno por uno fueron arrojados dentro de la cámara de asimilación donde un cegador chispazo azul daba evidencia de su muerte. A cada ráfaga, el pesado corazón de Eriel dolía por su parte de culpa en esta matanza. Si tan sólo no se hubiera vuelto tan complaciente. Por encima de todo nunca debería haber dejado esta tragedia acontecer.

En el complejo de los adultos jóvenes, una insurrección de poca monta ocurría. Un chico de diecisiete años llamado Challis incitó una sublevación entre sus colegas capturados. Fútil aunque efectivo, le brindó a Challis un lugar en la celda contigua a la de Eriel.

Sus discursos violentos y divagaciones eran rápidamente reprimidos por el estímulo de tranquilidad de Eriel y entre los dos se estableció una seria conversación.
Eriel supo que su turno de asimilación estaba próximo y sólo deseó que no estuviese programado para antes de que el período de espera de tres días para la Restauración hubiese pasado. Shadowcast quiso supervisar personalmente el fin de Eriel pero no podía abandonar sus obligaciones en Blessing hasta que todo estuviese asegurado. Había suficiente tiempo.

Eriel vio algunas de sus propias cualidades fuertes en Challis y decidió que ésta era una oportunidad para no ser desaprovechada. Instruyó a Challis para apartar toda cólera de su mente y el odio de su corazón. Sólo los puros podían recibir y transmitir este el más importante de los hechizos. Convencido de que este joven estaba preparado, se unió a su espíritu y le concedió estas palabras. "Sanasha Gorath Sollis Arcanna". Palabras que resucitarían a las masas si se invocaban correctamente y a tiempo.

Sobre dos días habían pasado antes de que Shadowcast estuviera listo para viajar a Otherworld para arrojar a Eriel a su destino. Su viaje a través de Otherworld estuvo marcado por lo que podrían ser llamadas ovaciones, si estas no fueran gritadas por bocas de formas completamente inhumanas. A su llegada dio instrucciones a los guardas para que le llevasen directamente a Eriel. Una vez allí anunció con gran satisfacción que él personalmente supervisaría la ejecución de Eriel en cuestión de horas. Cerca, Challis expresó en voz alta su disconformidad con este tratamiento hacia su recién encontrado héroe y fue premiado con patadas y puñetazos hasta que ya no pudo hablar. El corazón de Eriel se hundió. Habría juzgado mal a Challis y confiado el futuro de su gente a un joven imprudente?. La mente de Eriel vagó por sus días de juventud. Él también había sido inquieto y temerario, pero con el paso del tiempo había superado estos rasgos y se había convertido en el adorado líder de Blessing. Se preguntó si Challis ya habría experimentado el amor. Eriel mismo había vuelto la espalda a la bella e inocente Annica. Ella fue su pretendida de nacimiento, pero no podía dejar que el amor enturbiara las obligaciones de este santo niño para con Blessing y el Libro.

Una hora restaba para la Restauración. Las esperanzas de Eriel iban en aumento. Seguramente Shadowcast fracasaría otra vez. Pero conforme este pensamiento afloraba, de la misma manera lo hacía en Evilsyde el líder oscuro. Eriel fue conducido fuera con la frente alzada, pero a su paso junto a Challis hizo una leve inclinación con la cabeza. Un gesto que no pasó desapercibido para el joven.

Eriel fue entonces llevado a la cámara de asimilación y atado con correas a la estructura en forma de cruz en la mitad de la estancia. Los segundos quedaron suspendidos entre la resurrección o la destrucción. Shadowcast caminó hacia Eriel, probablemente para regodearse una última vez frente a su viejo justiciero. Eriel agradeció el tiempo que ganaría con ello, pero en el último momento Shadowcast pareció reconsiderarlo y levantó su brazo en señal para comenzar la ejecución. El brazo cayó y, entre restallidos y siseos, Eriel dejó de existir. Shadowcast y sus acólitos estallaban de alegría. Para nunca más ser esclavos. Ahora a ser señores.

Challis oyó la aclamación y supo que Eriel se había quedado sin tiempo para citar el hechizo. Ahora sólo él podría cambiar el futuro. Oyó el tableteo de armaduras y se percató de que venían a por él. Pronto los guardas aparecieron y arrastraron al combativo Challis fuera de su cautiverio. Uno de sus carceleros le atinó un golpe poderoso cruzándole la cara y repentinamente toda su cólera desapareció. Estaba seguro de lo que debía hacer. El trueno comienza a partir del silencio y él sería el trueno.

Challis fue llevado a la cámara y sujetado a la cruz. Shadowcast se acercó a él y le preguntó si tenía alguna última cosa que decir antes de la asimilación. Challis sonrió y dijo lo que había hecho. Entonces con una risa malvada, Shadowcast levantó su brazo y apuntando que su pregunta sólo había sido un farol. Era ahora o nunca. A medida que el brazo cayó en señal, Challis gritó el hechizo: "Sanasha Gorath Sollis Arcanna" y todo el infierno se desató. Challis y la buena gente de Blessing fueron bañados por una ráfaga increíble de luz. Shadowcast y toda su horda infame se retorcieron agonizando en la oscuridad en que fueron engendrados, al igual que la intensa luz buscó y consumió a cada gnomo, cada ogro y gárgola en un horrible frenesí de fusión. Shadowcast, escondiéndose en el último espacio negro para no ser encontrado, observó como la luz avanzaba lenta e irresistiblemente hacia él.

En el último momento él cubrió su cuerpo con su túnica no sacerdotal y masculló algo que sonó como un juramento mientras la luz rozaba la tela. La túnica erupcionó en llamas y entonces no quedó nada. ¡Seguramente Shadowcast había sido también consumido por el fuego! Pero esa anécdota aún no se ha asegurado. Ahora mientras cada ciudadano superviviente de Blessing es transportado al momento de regreso a casa, se quedan parados entre miles de estatuas reconocibles de piedra. Estos monumentos representaban a sus colegas caídos y serían siempre un testamento perenne de los peligros del mal y del poder de Mágica.

Ahora venía la época de luto. Las piras funerarias iluminaron el cielo nocturno durante semanas y las canciones de duelo podían oírse a través de la región mucho tiempo después de que las llamas hubieran crepitado y muerto. Cuando los largos períodos de aflicción hubieron acabado, los ciudadanos y su concilio dirigieron la atención en la tarea de elegir a un nuevo lider y protector del recuperado Libro de Mágica. La elección parecía simple. Challis había resucitado al populacho y al libro, pero muchos cuestionaron su juventud e inexperiencia.

El debate se enfurecia a medida que el tiempo de elecciones se acercababa. Los candidatos fueron convocados en el lugar sagrado. Discursos elocuentes estaban hechos en representación de todos ellos. Sólo Challis se quedó sin un paladín y eso pareció suficiente para no tenerle en cuenta. Alguien hablará en nombre del chico? Preguntó el concejo. La pregunta fue recibida por el silencio mientras los jueces se marchaban dando media vuelta para lanzar sus votos. Luego la paz fue rota. Una mujer apuesta de pelo dorado, ahora moteado de gris, habló: Challis debe ser elegido. Éste es el secreto que he llevado conmigo todos estos años. Aunque fui una vez reprendida por mi único amor verdadero, Eriel, nuestra breve unión dio como fruto al joven que permanece ante vosotros. Eriel nunca supo que él había engendrado este espíritu libre, pero él perdurará mediante los logros de su hijo si vosotros ahora le encontrarais merecedor. De esta manera habló Annica, madre de Challis.

La decisión fue ahora rápidamente alcanzada. La revelación de Annica dejó poca duda en las mentes de los concejales de que Challis ciertamente debería suceder a su padre. Evilsyde había sido derrotado, Shadowcast fue dado por destruido, Challis había sido elegido para dirigir a su pueblo y a pesar del número ingente de víctimas, la antigua forma de vida comenzó de nuevo. Pero el mal no muere tan fácilmente. Shadowcast ciertamente sobrevivió y continuó perseverando en sus intentos de desafiar y conquistar Blessing. Grandes batallas serían combatidas. Los valientes héroes se pondrían a la altura de las circunstancias y las leyendas serían creadas. Hubo, claro está, la inolvidable Guerra de Darkpeace cuando Challis...
¡Ah! ¡Pero eso es otra historia!

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