LA TERTULIA DE LA RADIO PROGRE
No hace mucho, en una conocida emisora de radio, la
“pogre”, varios tertulianos disertaban sobre las encuestas publicadas acerca
de la intención de voto de la ciudadanía y la implicación que los distintos
casos de corrupción política a lo largo y ancho del “ruedo ibérico” tenían
en esa intención de voto.
Las encuestas reflejaban una desafección, un
alejamiento de los ciudadanos hacia la cosa política y también un deterioro
importante de la imagen de los políticos, de los “políticos profesionales”. Uno de ellos, que pasea su figura por distintos medios,
Carlos Carnicero, informaba a los radioyentes acerca de su preocupación por
los datos que reflejaban las encuestas y por el papel que estaba jugando la
oposición. Dando por sentado que cuando hablaba de la oposición se estaba
refiriendo exclusivamente al PP. Decía D. Carnicero, que era lógico que las encuestas
reflejaran una bajada en la intención de voto con respecto al Gobierno ya
que la acción de gobernar producía un desgaste, pero que la oposición, a
tenor de las mismas encuestas, estuviera quemada sin tener responsabilidades
de gobierno era preocupante para la democracia, para el sistema. Manifestaba también D. Carnicero algo así como que para
que la “cosa” democrática funcionase era necesario que la oposición tuviese
buena salud y estuviera bien mirada ante los ojos de los ciudadanos de forma
y manera que a un Gobierno “desgastado” lo sustituyera una oposición sin
“gastar” para que la alternancia se produjera y la “cosa” funcionara. Ósea,
que para que la
democracia funcione el “negociu” tá entre el PSOE y el PP o entre el PP y el
PSOE que es como decir el mismo traje con distinta corbata, ¡Pues tamos
buenos! ¿No será esto una malformación del sistema electoral?
Seguía la tertulia por esos
derroteros, cuando escucho decir a una tertuliana, no recuerdo su nombre,
que los ciudadanos y ciudadanas tenemos también responsabilidad en lo
que pasa
¡Coño, lo que nos faltaba!
¿En que seremos
responsables? En votar, en no “botar”, en abstenernos, en votar en blanco,
en elegir mal, en elegir peor, en no participar…
Después de terminada la tertulia y asaltándome todavía
tan tremenda duda
me paré a pensar.
Cuentan
con nosotros, los ciudadanos y ciudadanas, una vez cada cuatro años, hacen y
deshacen lo que quieren y como quieren, no nos consultan para nada y encima
a ellos,
tertulianos y políticos, les parece mal que nos
“desafectemos” de la cosa pública. ¡Jesús que cruz!
Tal es así, que
antes de acostarme y sintiendo la carga de responsabilidad que sobre mi como
ciudadano habían echado tan “prestigiosos” personajes creadores de opinión,
me paré a pensar si no sería mejor derribar este edificio ruinoso, al menos
con profundas grietas en que se ha convertido el sistema político y edificar
un poco más abajo otro en el cual, los ciudadanos y ciudadanas aparte de
derecho al voto tuviéramos también voz. Sin más, un saludo.
Fdo. Un “desafectado” no participante.
CORRIENTE SINDICAL DE
IZQUIERDA
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