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EMPEZANDO
DE CERO OTRA VEZ
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05
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1994-1996
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la
historia del baile en Gijón
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Durante los años
que estuve recibiendo clases de baile me habían propuesto varias
veces dar clases. Siempre me negué porque no me parecía
ético hacerlo al mismo tiempo que las recibía y mucho menos
formando parte de un grupo de baile con sede en una academia, pero en
octubre de 1994 Rafa y yo estábamos en el paro así que
nos pareció lógico plantearnos dar clases de baile para
sacarnos un dinero hasta que surgiese algo en nuestras respectivas profesiones.
¡Dicho y hecho!
Teníamos los conocimientos necesarios, música de sobra
y experiencia en dar clases (yo había trabajado varios veranos
en una academia de idiomas y Rafa también había hecho de
profesor), así que nos asociamos bajo el nombre "BAILAFACIL"
y nos pusimos a buscar lo único que no teníamos: un local
donde impartir las clases.
Nuestra primera
idea fue buscar un bar o pub musical ya que así mataríamos
dos pájaros de un tiro: tendríamos dónde dar las
clases y un sitio para hacer las fiestas de baile. Parecía una
idea genial pero no resultó fácil ponerla en marcha. De
hecho, aunque he dado clase en bastantes bares y discotecas, la
cosa nunca funcionó durante demasiado tiempo. También probamos
suerte en los gimnasios y ahí sí nos fue mejor, al
menos los primeros años. En noviembre de 1994, Rafa y yo ya estábamos
dando clases en cinco sitios diferentes y nos habíamos convertido
en profesionales. Después de 4 años en los que mi
afición me había costado mucho tiempo y dinero no dejó
de ser una agradable novedad que por fin me reportara algún beneficio,
pero he de admitir que disfrutaba mucho más cuando me lo tomaba
como un simple pasatiempo. ¡La responsabilidad siempre intenta
colocarse delante de la diversión en la foto, amigos! Con todo,
no puedo quejarme. Ganar pasta, aunque sea poca, haciendo algo que te
gusta de veras es un privilegio.
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Naturalmente
no por dar clases decaigo en mi empeño de encontrar un
sitio estable donde bailar habitualmente. ¡Todo lo contrario!
En aquel entonces las fiestas que sigo organizando en el Rocamar
se nutrían sobre todo de mis ex-compañeros de la
academia, pero pronto empiezan a acudir también mis propios
alumnos.
Por otra parte,
el JIVE nos permitía bailar utilizando la música
disco, así que Rafa y yo montábamos el número
en todas partes. En aquellos días solíamos quedar
con algunas chicas de la academia y con Chusa, la hermana de
Rafa que era a la que mejor se le daba al no tener "vicios"
técnicos del baile de salón, y recorríamos
la noche buscando cualquier pub donde pudiéramos practicar.
Así aprendimos a bailar JIVE: con un par de vídeos
que nos dio Jose y bailando por los bares. Jamás recibimos
clases, salvo aquella primera.
Precisamente
bailando en el pub "El Punto", el dueño
nos propuso dar clases allí mismo y por primera vez intentamos
enseñar JIVE de una forma organizada. De todos modos las
clases no prosperaron demasiado a pesar de que las cobrábamos
al ridículo precio de ¡200 pesetas! y pronto abandonamos
la idea. El problema del JIVE es que es un baile muy difícil
y la gente se desanima enseguida si no consigue resultados
inmediatos.
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ALGUNOS
DE LOS PRIMEROS DISEÑOS "BAILAFACIL"
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Esta
fue la primera tarjeta que hice cuando empezamos a dar clases.
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Como
veis el diseño de los carteles era divertido y agresivo.
Luego lo pulí bastante.
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Me extenderé
unas líneas sobre nuestra corta relación con el mandamás
del "Punto", ya que puede servir de ejemplo de otras posteriores.
Como dije más arriba, la idea de dar clases en un bar o discoteca
puede parecer genial a primera vista, pero tiene un pequeño
inconveniente: nuestro negocio y el del bar no están relacionados
ni vagamente. Nosotros queremos que haya muchos alumnos que paguen
las clases y el dueño del negocio lo que quiere es que la gente
se tome cuantas más copas mejor. Yo controlo fácilmente
que la gente me pague las clases mediante una lista pero¿cómo
se controla el gasto en copas? Hay que tener en cuenta que hay consumiciones
de todos los precios, y que no es cosa de ir apuntando lo que chuma
cada uno...
Para solucionar el
problema he propuesto a los dueños de los baretos donde he trabajado
todo tipo de alternativas, desde darles un porcentaje de lo que
cobro a los alumnos y olvidarnos de las copas, hasta la opción
que yo considero mejor: cambiar las clases por fiestas o una sesión
de bailes de salón (y olvidarnos igualmente de las copas durante
las clases). Como podéis ver es difícil llegar a un acuerdo.
Yo soy el primero que se apunta a tomarse unos cuantos cubatas
de juerga por la noche, pero en clase prefiero no tener que explicar
los pasos a alumnos con los ojos en blanco.
En fin, entre esto
y el poco éxito de las clases no duramos mucho en el Punto, que
poco después cambió de nombre y de "dueños"
y finalmente acabó por cerrar. Otro cadáver a las estadísticas.
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ARQUEOLOGÍA
NOCTURNO-MARCHOSA
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Emilio Tuya, 49
...
>
EL PUNTO > EXCALIBUR > hoy está cerrado y lo
ofrecen en venta o alquiler
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COMENTARIO:
Bareto musical de tres al cuarto que se cruzó en nuestro
camino cuando estábamos intentando poner en marcha el
JIVE en Gijón. Ofrecimos unas clases allí que
no prosperaron. Era muy pequeño y estaba lleno de columnas.
Según entrabas, unas escaleras retorcidas te llevaban
a cualquiera de sus dos pisos, cada uno con su propia barra.
Malísimo para bailar. Ignoro si tuvo otros nombres antes
de llamarse El Punto. |
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| En
1995 Rafa se marchó al Ferrol a cumplir con el servicio
militar y me quedé solo al frente de BAILAFACIL. En ese
momento de forma provisional pero finalmente definitiva, ya que al
volver de la mili enseguida encontró trabajo en su profesión
y dejó de dar clases. |
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La estancia de Rafa
en tierras gallegas también tuvo sus consecuencias en nuestra
formación como bailarines. Allí hacía furor un
baile nuevo que arrasaba en todo el mundo: la RUEDA CUBANA o RUEDA
DE CASINO, una nueva forma de bailar la salsa que habían inventado
los jóvenes cubanos en la que se cambiaba constantemente de
pareja. Rafa la aprendió con un bailarín alucinante
llamado Javi que conoció en La Coruña y cuando volvió
a Gijón me enseñó a mí.
Por cierto que
Rafa también conoció en El Ferrol a otros profesores de
baile llamados Chiqui y Javi y eso nos dio la oportunidad de quitarnos
el gusanillo de las actuaciones porque aquella gente organizó
un Festival de Bailes de Salón en junio de 1995 con la participación
de diversos bailarines y profesores gallegos y Rafa consiguió "engañarme"
para que fuéramos a mantener alto el pabellón de Gijón.
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Con muy
pocos ensayos, ya que Rafa estaba en El Ferrol y nosotros
aquí, preparamos un espectáculo bastante
digno. Y con algunos ex-compañeros de la academia
y un par de mis mejores alumnos nos fuimos un fin de
semana a Galicia a hacer turismo, ¡digo! a representar
a nuestra ciudad como unos campeones.
Formaron
parte de aquella osada expedición Julio, Geli,
Yolanda, Toño, Luis, Mariche, Lía, Anina y alguna
persona más que ahora no recuerdo. Un saludo para
todos aquellos valientes y un recuerdo muy especial para
Lía que falleció recientemente en un desgraciado
accidente de moto.
La experiencia
de El Ferrol y el hecho de seguir organizando fiestas de
baile de forma regular, me demostró que había
vida más allá de la academia. Es duro volver
a empezar de cero pero cuando tienes las ideas claras todo
es más fácil y yo, en el baile, siempre lo he
tenido todo muy claro: para mí el baile es una diversión,
y lo realmente divertido es bailar en un sitio público,
con cuanta más gente mejor.
Así
que mi forma de organizar las clases es muy sencilla:
el objetivo número uno es que mis alumnos aprendan
a bailar, o sea a moverse con la música en una
pista de baile. Esto puede parecer una obviedad y el objetivo
de todo profesor, pero no nos engañemos, amigos: no
lo es en absoluto.
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Junio
de 1995
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FESTIVAL
DE BAILES DE SALON EN EL FERROL
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El
fin de semana en El Ferrol fue de lo más completo.
Además de bailar el viernes y el sábado, asistimos
a una clase conjunta con los otros profesores y todavía
nos diotiempo de ir a la playa. ¡Hacía un frío
de la hoxtia pero eso no nos desanimó, no señor!
Si habíamos llevado los bañadores era para usarlos
¿no?
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PRIMERA
FIESTA ORGANIZADA PARA MIS ALUMNOS
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Poco
antes de ir al Ferrol, organicé por primera vez una fiesta
para mis alumnos, inaugurando una tradición que se mantiene
hasta hoy, la de organizar una cena fin de curso para ir a bailar. |
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Para muchos
profesores y escuelas de baile es mucho más importante
que los alumnos adquieran una cierta técnica, que bailen
de determinada manera o, por qué no decirlo claramente, que
estén mucho tiempo recibiendo clases, aunque nunca bailen
fuera de ellas. Allá cada uno con sus ideas, pero yo nunca
he visto el baile como una actividad o un ejercicio. Para
mí es una diversión. Lo importante no es aprender
en sí, sino poner lo aprendido en práctica en la pista,
disfrutar con la música y compartirlo con otras personas.
Es por eso que
en realidad yo organizo las fiestas básicamente para mí
mismo, para tener la oportunidad de bailar con música
lo suficientemente variada, lo cual no es muy probable (por no decir
que es totalmente imposible) en ningún local público
de esta ciudad. Aquí impera la ley del tono medio o como
la llamo yo del-más-mediocre, o sea: "pincho
lo mismo que el de al lado por si puedo robarle un par de clientes".
La variedad musical en los bares de Gijón es espeluznante:
hay un pub especializado en salsa, otro en merengue y uno o dos
en rock'n'roll. El resto pinchan todos lo mismo: radio-fórmula
y música disco. No está mal... teniendo en cuenta
que deba haber unos 400.000 bares musicales. ¿Nunca has tenido
la sensación cuando sales de noche de que, aunque cambies
de bar, estás siempre en el mismo? Un ejemplo.
El verano pasado estuve tres horas de marcha
en la zona del Fomento, entrando o pasando delante de unos 10 o
12 bares y llegué a escuchar ¡7 veces! el "Aserejé",
incluidas dos en el mismo sitio tras permanecer en él poco
más de una hora. ¡Lo más gracioso de todo es
que la mayor parte de los "dueños" y disc-jockeys
de esos pubs están convencidos de que sus tugurios tienen
una personalidad musical que te rilas, y cuando vas
a ofrecerles pinchar
algo diferente (como baile de salón) se espantan!
En todo caso,
con perseverancia digna de mejor causa, al comenzar el siguiente
curso me dispuse a buscar un nuevo local donde organizar una
sesión de bailes de salón. El Rocamar daba signos
de agotamiento. Muchos de mis ex-compañeros de la academia
no querían ir a bailar allí porque no les gustaba
y por otra parte, la amenaza de cierre pendía como
una espada de Damocles sobre una discoteca que siempre estaba vacía.
A principios
de 1996, la amenaza se hizo real y el Rocamar cerró provisionalmente
sus puertas. Poco después volvió a abrir, pero Ismael
ya no era el encargado y de cualquier manera yo ya estaba buscando
otras posibilidades. En febrero del 96, uno de los relaciones
con los que había trabajado en La Real se puso en contacto
conmigo: ahora trabajaba en otra discoteca y el dueño
quería probar lo de los bailes de salón. Se trataba
del Barocco, una discoteca de tamaño medio que hoy
ya no existe, y que de esta manera iba a entrar en la historia del
baile en Gijón.
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©
fauxBAILAFACIL 2004
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--TEXTO:
Faustino Lafuente --IMAGENES MURAL: El Comercio, La Nueva España
y Telegijón --DISEÑO,MAQUETACION Y FOTOS ARQUEOLOGIA:
Cyberto WebMaster
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<NOTA:
Las imágenes borrosas han sido extraídas de viejos
vídeos VHS, de ahí su mala calidad >
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