PERROS GORILEROSAl principio

¡Rugen como estómagos, esos perros gorileros...!
mirad como esperan la presa,

mirad como acechan, detrás de la mesa,

a los pobres carteros.

Clavan su mirada en ellos,

los miran, rabiosos,

los miran con rabia,

los ojos, sangrosos,

¡se les cae la babia!

oh, pues, pues vaya un destino,

no quiero, no quiero,

morir devorado,

bocado a bocado

¡yo soy un cartero!

y no una cocreta

para un gorilero.

Todos le tienen

respeto a la parca,

y ni siquiera entran

a dejar las cartas.

Y comentan entre ellos:

Rugen como estómagos, esos perros gorileros...
Que se jodan los dueños

y que vayan a por las cartas hasta Correos,

de ocho y media a dos y media

para que vean lo que vale un peine.

Después, los despiden a todos y van al paro.

Rugen como estómagos, esos perros gorileros....

   
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Huevo rojo, 16 de Febrero de 1999

   
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