El Párroco que fue de la feligresía de Posada, señor D. Fernando Álvarez de las Asturias, descendiente del poderoso señor D. Rodrigo Álvarez de Asturias, abuelo del Cid, por su testamento fechado el 15 de Septiembre de 1791, fundó la obra–pía escuela de la parroquia de Posada, con la dotación de 1.100 reales anuales para el primer maestro D. Agustín Huerta, mientras viviese; y dispone, que la renta sobrante de los bienes y censos en que consistía, se capitalizase en favor de la fundación, para que de lleno la disfrutasen los sucesivos profesores. Confirió el patronato a su sobrino D. Antonio Álvarez de las Asturias y sucesores, como también al Párroco que fuese de Posada, y su vecindario.

Por testamento y codicilo otorgados respectivamente por el Presbítero D. Francisco Antonio Cabrales Pesquera, vecino de Quintana, en 25 de Octubre de 1820, y 23 de Agosto de 1823, ante el Escribano D. Juan Sánchez Castillo, aumentó el capital de dicha fundación que en junto importara 63.000 reales vellón, consistentes en censos la mayor parte.

En 1862 se inician las gestiones para construir una nueva escuela en Posada. José de Parres Piñera escribió a Mexico manifestando la necesidad de reunir 16.000 reales que, con los 22.000 que reuiniría el vecindario de Posada, darían para construir un edificio espacioso para construir una escuela de niños y niñas.

En diciembre de este año ya se contaba con el dinero.

Las escuelas se adjudicaron a Ramón Dosal, vecino de Buelna, en 34.709 reales el 31 de agosto de 1864 y se inauguraron en mayo de 1866 las dos escuelas completas de niños y niñas, con habitaciones independientes para los profesores.

Para el desarrollo del edificio se siguió un proyecto realizado por el maestro de obras Bonifacio Garro en 1864, que fue encargado por la junta parroquial para la inspección de las obras. El presupuesto del proyecto ascendía a la cantidad de 54.763 ptas.

El Sr. D. Juan de Posada Argüelles, último poseedor de la Ilustre casa de Posada, vecino de la villa de Llanes, por su testamento cerrado que otorgó el 4 de Febrero de 1872, lega 300 reales anuales perpetuamente, para premios de los niños y niñas que matriculados en las escuelas de Posada, asistan a la Iglesia los días festivos al rezo del Santo Rosario y explicación de la doctrina cristiana.

Las dotaciones que los maestros disfrutan, y paga el presupuesto municipal, son 625 pesetas al maestro, más 156.25 para material, y 625 a la maestra, con 104.12 también para material, asistiendo 115 niños y 90 niñas.