Para depositar y recibir la correspondencia había
necesidad de ir a Llanes, donde solía exigirse garantía para
entrega de las cartas y se extraviaban muchas.
Con objeto de evitar perjuicios propuso el Alcalde pedáneo de Posada,
de acuerdo con el vecindario en oficio del día 31 de marzo de 1862
al administrador de la estafeta de Llanes, el nombramiento a D. Pedro Cabrales
Peláez, vecino de Quintana y con tienda abierta sobre la carretera
para la cartería de toda la parroquia, comprometiéndose a costear
un buzón en buenas condiciones, contándose el cartero con la
retribución de cuatro maravedíes por carta servida a domicilio.
Después de establecerse el mercado en punto céntrico de la parroquia
acudió este a la Dirección de Coreos en enero de 1866, solicitando
la creación de una cantería de 600 reales.
Le otorgó esta gracia cesando la cartería de Quintana y recayó
el nombramiento en don Pedro de la Fuente y Cué, sargento retirado.
Los alcaldes de Llanes, Cabrales, Onís, Cangas, Parres, Piloña
y Nueva solicitaron el día 16 de noviembre de 1861 (y consiguieron)
de la dirección de correos la creación de una plaza de conductor
diario entre Llanes y Onís con peatón, que el que conduce la
correspondencia a Posada.
En la actualidad, la oficina de Correos está
ubicada en una de las dependecias Centro Cívico.