nombres  

 

 Son los signos que complementan en la oración al verbo y, dado que existen tres tipos claramente diferenciados de función, suelen clasificarse en:

Nombres 1 = sustantivos

Nombres 2 = adjetivos

Nombres 3 = adverbios

SUSTANTIVOS

ù  INICIAR NOMBRE

 

 

 

MORFEMAS  

 

género 

masculino

 

 

femenino

 

 

neutro

 

 

número

singular

uno

 

plural

varios

 

artículo

                             valores

 SUSTANTIVO

 

 

común

clasificador

 

  CLASES

propio

identificador

   

 

divisos

con cardinales

   

continuos

no con cardinales

   

 

PRONOMBRES

personales

   

relativos

 

            DEFINICIÓN: son aquellos signos que son capaces de funcionar autónomamente como sujeto o implemento de un verbo. Es una definición basada exclusivamente en el funcionamiento.

         CLASES DE SUSTANTIVOS

                    A la hora de clasificar a los sustantivos se han manejado múltiples criterios, sobre todo de tipo semántico (animados / inanimados, abstractos / concretos, etc.) que nada o muy poco aportan al conocimiento gramatical de los mismos.

               Mayor importancia tiene su división en comunes / propios o en divisos (contables) / continuos (no contables).

               Llamamos sustantivos comunes a aquellos que indican la clase de objeto a que pertenece lo designado: niño, juguete, pera. Serán sustantivos propios aquellos mediante los cuales se identifica a un ser, un individuo, bien entre los de su clase, bien por constituir el único individuo de una clase: Juan, Madrid, Ebro, Martínez, Dios, el Sol, Infierno, el Senado.

               Serán sustantivos contables o divisos aquellos a los que podemos anteponer inmediatamente los numerases cardinales: una casa, dos perros, tres alumnas, siete libros, mil horas. En cambio son continuos o no contables aquellos sustantivos a quienes no pueden preceder los numerales: * un cieno, tres cementos, siete leches.

 

          MORFEMAS DEL SUSTANTIVO

    INICIAR SUSTANTIVO  

               Los sustantivos están formados por una raíz léxica o lexema, portador de los contenidos que diferencian a un sustantivo de otro, y por los morfemas de género, número y artículo, además de derivativos como diminutivos, aumentativos, etc.

 

 

  EL GÉNERO

    INICIAR SUSTANTIVO   

               Es morfema común a sustantivos y adjetivos.

               El morfema género se basa en la diferenciación sexual de algunos seres vivos. Antes de que el ser humano, en las lenguas primitivas, tuviera en cuenta el sexo de lo designado, distinguió entre vivos / no vivos, reservando a estos últimos el género neutro. Los vivos los clasificó en masculinos / femeninos, siendo masculinos, los machos, o aquellos a los que se atribuía tal cualidad, y femeninos, las hembras, realmente o por atribución.

               Desde aquellas lenguas primitivas hasta los lenguajes actuales el neutro ha ido perdiendo terreno en beneficio de los géneros masculino o femenino. En el español actual solo nos queda el neutro morfológico en el artículo lo, en el pronombre personal ello y en los demostrativos esto, eso, aquello

               En cuanto al SIGNIFICANTE, la marca de género, cuando un sustantivo admite la variación masculino / femenino, es la terminación -a para los femeninos: gato / gata, león / leona. Pero no siempre es esto así.

               Cuando el sustantivo se refiere a seres cuya variación sexual es claramente diferenciable y a los que hubo de referirse desde los estadios más primitivos de las lenguas, existe distinto lexema para machos / hembras: hombre / mujer, padre / madre,  toro / vaca, caballo / yegua, gallo / gallina.

               Si no existe distinción sexual marcada o son seres asexuados, el lenguaje atribuye a cada sustantivo un género: el lagarto, la culebra, el gazapo, la liebre; el río, la tierra, el muro, la pared, el ciruelo, la parra.

  EL NÚMERO

  INICIAR SUSTANTIVO   

               Es morfema común a sustantivos, adjetivos y verbos. El morfema número nace la oposición ‘uno / varios’. Existen dos números: singular = ‘uno’ / plural = ‘varios’.

               En cuanto al SIGNIFICANTE, los plurales españoles se forman:

               - en singulares terminados en vocal átona o en -e tónica. se les añade el formante -s: gato / gatos, café / cafés.

               - en singulares terminados en consonante (excepto -s) o en vocal tónica que no sea -e, se les añade el formante -es: tabú / tabúes, león / leones

               - en singulares terminados en -s, no varía el plural: la / las crisis.

               - si son extranjerismos existen varias posibilidades: hacerlo como en la lengua de origen, adaptarlo a los mecanismos españoles, etc. 

 

  EL ARTÍCULO

  INICIAR SUSTANTIVO   

               El artículo es un morfema exclusivo de los sustantivos y forma parte de ellos, al igual que el género o el número.  

 

singular

plural

contracto

masculino

femenino

neutro

masculino

femenino

masculino

el

la (el)

lo

los

las

al  / del

 

               El artículo EL, con valor femenino se usa con sustantivos (femeninos) que comienzan por á (tónica): el águila, el hacha, el agua, el área. Es frecuente, como vulgarismo, atribuirles género masculino: el pequeño área, este agua, el afilado hacha.

               El artículo al está formado por la preposición a + el artículo el. Por su parte del equivale a de + el.

           VALORES DEL ARTÍCULO

  INICIAR SUSTANTIVO   

               En español cumple una de estas TRES USOS o VALORES :

               Indicador pertinente (las crisis: si no fuera por el artículo no sabríamos que crisis es aquí plural y podríamos no saber que es femenino) o redundante (las gatas: no hubiéramos necesitado el artículo para saber que es femenino y plural) del género y número de los sustantivos.

               Identificador, es decir, capaz de convertir a los sustantivos comunes, clasificadores, en identificadores, como si de un sustantivo propio se tratara: ("compré los juguetes del niño". Si oigo que alguien dice: ”voy a comprar juguetes de niño”, pienso ‘en un comerciante que renueva sus existencias’. En cambio si oigo “compré los juguetes del niño”, pienso en ‘la bicicleta y el balón de Pedrito’).

                    Juguetes del niño no se opone a juguetes de un niño, sino a juguetes de niño. Lo que se opone a juguetes de un niño es juguetes de otro niño o juguetes de dos niños. Por lo tanto el signo un / una / unos / unas no es artículo sino adjetivo indefinido (o numeral).

               Transpositor a sustantivo de los signos que le siguen, en caso de que no lo fueran ya (el rubio sabía todo eso: rubio es adjetivo, pero la presencia del artículo antepuesto lo convierte en sustantivo que será sujeto del verbo sabía).

LOS ADJETIVOS: clases, morfemas.

INICIAR NOMBRES

 El sintagma nominal, aparte del núcleo, puede llevar adyacentes de  varios tipos: 

‑ directos: ‑ adjetivos

‑ sustantivos apuestos.

‑ transpuestos ‑ preposicionales ( de + sustantivo).

‑ oraciones subordinadas adjetivas.

DEFINICIÓN: 

Desde una óptica funcional llamamos adjetivo al signo que además de los rasgos que comparte con (el sustantivo) desempeña autónomamente la función de atributo de un verbo o de adyacente nominal de un sustantivo.

CLASES DE ADJETIVOS

               Para clasificarlos, más que en su significado hemos de fijarnos en su funcionamiento:

               - Existe un tipo de adjetivos que pueden anteponerse o posponerse al sustantivo del que son adyacentes, según sean los intereses del hablante en poner de relieve los contenidos que portan uno u otro. Son los que se conocen como calificativos o léxicos (pertenecen a inventarios abiertos, ampliables según las necesidades del idioma).

               - El segundo grupo está formado por signos que también pueden ser, de modo autónomo, adyacentes de un sustantivo, pero el hablante no goza en este caso de libertad para colocarlos antes o después de su núcleo: unos necesariamente irán antes, otros después. Aquellos pocos en que es viable el cambio de orden, tal operación implica un cambio notable en los valores connotativos e incluso a veces en los denotativos del signo. Son los que la gramática tradicional llamaba determinativos. Nosotros, dada su estrecha relación con los pronombres, preferimos llamarlos adjetivos pronominales o morfológicos. En este segundo apartado entrarán los adjetivos posesivos, demostrativos, cuantificadores, interrogativos e  indefinidos.

MORFEMAS DE ADJETIVO

   INICIAR ADJETIVO

               Son morfemas comunes al sustantivo el género y el número. Sin embargo existe uno nuevo  que ya no comparten con el sustantivo: se trata del grado.

               El morfema grado, en lo que toca a los contenidos, expresa la mayor o menor intensidad significativa con que un adjetivo se aplica. Son tres los grados del adjetivo: positivo, comparativo y superlativo.

               El primero es la expresión aséptica del valor semántico del adjetivo. El segundo pone en relación dos adjetivos atribuidos a un mismo sustantivo o dos sustantivos a quienes se atribuye un mismo adjetivo. El tercero expresa la máxima intensidad significativa del adjetivo.

               La gradación puede expresarse morfológica (sufijos que se añaden al lexema), sintáctica (suma de varios vocablos) o léximente (cambio de lexema), según el siguiente esquema:

 

Tipos de gradación                      Ú    INICIAR ADJETIVO

 

MORFOLÓGICA

SINTÁCTICA

LÉXICA

positivo

comparativo

superlativo

comparativo

superlativo

comparativo

superlativo

negro

negrísimo

-ísimo

más     --   que

menos  --   que

tan      --  como

muy negro 

el más  --  de --

pobre

paupérimo

-érrimo

bueno

*buenísimo  

bonísimo

*más bueno que

 

mejor

** óptimo

malo

malísimo

*más malo que

 

peor

** pésimo

grande

grandísimo

* más grande que

 

mayor

** máximo

pequeño

pequeñísimo

*más pequeño que

 

menor

** mínimo

*                  Las formas marcadas así pertenecen al lenguaje coloquial.

**               Las formas que llevan esta marca pertenecen al lenguaje culto, latinizante y tienen un significado enfático especial.

 

El morfema grado, es propio de los adjetivos, aunque se aplica a algunos adverbios (más deprisa, cerquísima).

            Entre los grados formados mediante nuevos lexemas hay casos en que el adjetivo en grado positivo ha desaparecido, quedando en forma de adverbio, de preposición, de locución adverbial y, es claro, en forma de prefijo latino culto:

 

comparativos y superlativos de origen latino

MORFOLÓGICO

SINTÁCTICO

LÉXICO 

positivo

comparativo

superlativo

comparativo

superlativo

comparativo

superlativo

supra  'alto'

altísimo

más alto que

 

*** superior

** supremo

infra  'bajo'

bajísimo

más bajo que

 

*** inferior

** ínfimo

extra  ‘fuera’

exterior

extremo

intra  ‘dentro’

interior

íntimo

ultra  más allá’

ulterior

último

citra 'más acá’

citerior

 

prope  ‘cerca’

 

próximo

ante  ‘delante de

anterior

 

post  ‘después de’

posterior

*** postremo

senior  ‘viejo’

señor

 

 

**     Las formas que llevan esta marca pertenecen al lenguaje culto, latinizante y tienen un significado enfático especial.

***    Las formas que llevan esta marca solo se usan con valores especiales y en el lenguaje culto.  

ADVERBIOS

   INICIAR ADJETIVO

INICIAR NOMBRES

  DEFINICIÓN

           Desde una óptica funcional definimos el adverbio como “aquella clase de palabras que, autónomamente pueden desempeñar las funciones de adyacente circunstancial u oracional de un verbo:  AC, AO y también de adyacente de un adjetivo o de otro adverbio: Ady3 ”.

            Antes indicábamos que los verbos eran la clase de palabras capaces de ser núcleos de una oración (N) , o los sustantivos, de ser sujeto (S) u objeto y los adjetivos, adyacente de un sustantivo (Ady2) o atributo (Atb). Dentro de la oración o dentro de un sintagma nominal de tipo adjetivo o de tipo adverbial, hemos de contabilizar la subcategoría adverbio o nombre3 que desempeñará las funciones antes indicadas de adyacente circunstancial u oracional de un verbo:  AC, AO y también de adyacente de un adjetivo o de otro adverbio: Ady3 ”. El signo capaz de habilitar a un verbo, sustantivo o adjetivo para el desempeño de estas funciones será transpositor a adverbio: Tr3 .

  CLASES DE ADVERBIOS

   Son muchas las clasificaciones que se han hecho para los adverbios, casi todas ellas de carácter semántico. Ciertas gramáticas tradicionales vuelven a lo de calificativos / determinativos.

   Proponemos que la división fundamental separe aquellos adverbios que afectan sustancialmente al enunciado en su conjunto y que puede tener repercusiones tanto en el significante como en el significado (ven / no vengas), de los que solamente matizan el alcance semántico de algún signo y cuya presencia no conlleva cambios en el significante (no te veo muy bien / no te veo tan mal). A los primeros los llamaremos oracionales y en ellos están incluidos los que la gramática tradicional, en razón de su significado, llamaba ‘de afirmación, negación y duda’ (si, no, ca, nunca, jamás, quizá / quizás, acaso). Los últimos serán los circunstanciales y en ellos entrarán los que llevan valores de ‘lugar, tiempo, cantidad, modo etc.’

INICIAR ADVERBIO

   Entre los circunstanciales, en razón de su funcionamiento, merecen especial relevancia los relativos e interrogativos:

    Los interrogativos sirven para ‘marcar una interrogativa directa’ (¿cuándo?, ¿dónde?, ¿cuánto?, ¿cómo?). También pueden generar un oración subordinada sustantiva, interrogativa indirecta. En ese caso, además de desempeñar función adverbial, son Tr1. (Ej. "sabemos dónde vives ..., cuándo vienes..., cómo viajas..., cuánto la quieres").

    Los adverbios relativos se usan para ‘reproducir dentro de su oración contenidos de otro signo (antecedente o consiguiente) (cuando, donde, cuanto, cuan, como). Además son capaces de transponer a función adverbial a la oración que introducen: Tr3. Por ello se les ha llamado con frecuencia, cuando no aparece explícito su antecedente conjunciones subordinantes adverbiales. ( Ej. "vino cuando quiso"; "vive donde quiere"; "lo gasta como le da la gana").

       Otro capítulo son los  indefinidos que sirven para ‘referirse vagamente a algo poco concretado’ (dondequiera, siempre, jamás, nunca, algo, nada) o los nominales (encima, debajo, delante, detrás, dentro, fuera, lejos, cerca, arriba, abajo, adelante, atrás, adentro, afuera; antes, después, mientras, pronto, tarde, temprano, ahora, antaño, hogaño, deprisa, despacio; mucho, poco, bastante, demasiado, apenas, casi, más, menos, medio; bien, mal, mejor, peor, alto, bajo, conforme, duro, buenamente) y en general los formados con el sufijo -mente.

               De tal manera están enlazadas las tres clases de nombres que unos cuantos de esos signos, como más, menos, mucho, poco, bastante, uno, etc. pueden ser sustantivos, adjetivos o adverbios, según el contexto en que funcionen. Así tenemos:

“quiero más (menos, mucho, poco, bastante, uno)”                  son         SUSTANTIVOS    (conmutable por > LO quiero).

“quiero más peras (menos, muchas, pocas, bastantes, unas)”   son         ADJETIVOS         (adyacente de un sustantivo).

”la quiero más (menos, mucho, poco, bastante)”                      son         ADVERBIOS        (ady. circunst. de un verbo).

”estaba más hermosa (menos, mucho, poco, bastante) ”           son        ADVERBIOS        (ady3 de un adjetivo).

”te veo más cerca (menos, mucho, poco, bastante) ”                 son        ADVERBIOS        (ady3 de un adverbio).

INICIAR ADVERBIO

               Es cierto que existe un grupo de vocablos que, desde un punto de vista morfológico, hemos clasificado como adverbios. Pero son muchísimas más las secuencias de palabras o locuciones que funcionan como adverbios por mecanismos heredados con frecuencia del latín.

               Tenemos, ya morfologizados, los ablativos absolutos formados con el sustantivo mente, que han dado lugar a los adverbios en  -mente.

               Existe también una serie de adjetivos (a veces sustantivos), usados en femenino y plural, y precedidos de la preposición a , que solo se usan con función adverbial: a ciegas, a oscuras, a sabiendas, a hurtadillas, a tontas y a locas, etc. Con la preposición a  se forman locuciones como: a escape, a troche y moche, a la pata coja, etc.

               También las restantes preposiciones generan locuciones adverbiales: de pascuas a ramos, de uvas a peras, entre Pinto y Valdemoro, entre la Pola y el Pino, etc.

INICIAR ADVERBIO

INICIAR NOMBRES