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MORFEMAS DEL VERBO |
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pasado |
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|
no
marcado |
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futuro |
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marcado |
subjetivo |
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|
no
marcado |
realidad |
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perfecto |
acción
terminada |
||||
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imperfecto |
no
indica |
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primera |
el
misor |
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|
segunda |
el
receptor |
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tercera |
ni
em. ni rec. |
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número |
singular |
uno |
||||
|
plural |
varios |
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copulativos |
con
Atb. |
|||||
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predicativos |
posibles
OD u OP
|
|||||
| Cataría / Habría cantado | ||||||
DEFINICIÓN MORFOLÓGICA: Llamamos verbo a aquella categoría de palabras que son combinables con los morfemas de tiempo, modo, aspecto, persona y número.
DEFINICIÓN SINTÁCTICA: Son verbos aquellos vocablos capaces de ser núcleo de una oración, al menos alguna de las formas de su flexión.
CLASES: copulativos y predicativos.
Los verbos copulativos están vacíos o casi vacíos de contenido y se construyen con atributo que es el verdadero núcleo de contenidos de la oración atributiva.
Los verbos predicativos están plenos de contenidos, se pueden construir con objeto directo o con objeto preposicional y son núcleo de contenidos de su oración.
Ambas clases pueden ir acompañadas de objeto indirecto y también de circunstanciales.
El atributo adverbial, del sujeto o del objeto, sólo aparece con verbos predicativos.
El verbo presenta variables o morfemas de tiempo, modo, aspecto, número y persona. Los tres primeros son exclusivos del verbo y los últimos comunes a verbos y algunos nombres.
MORFEMAS VERBALES
Ú INICIAR VERBO
Los morfemas verbales aportan al lexema unos contenidos gramaticales
resumidos en el siguiente cuadro:
- enunciativa
a/
ACTITUD del hablante:-
- apelativa
- interrogativa
b/
MODO
- indicativo
(lo real)
- subjuntivo
(lo irreal) - posible
, imposible; deseable, improbable,
probable
- pasado
(anterioridad al momento de emisión del enunciado)
c/
TIEMPO
- presente
(simultaneidad al momento de emisión
del enunciado)
- futuro
(posterioridad
al momento de emisión del enunciado)
d/
ASPECTOS
‑ perfecto
(notifica que el proceso está acabado)
‑ imperfecto
(no indica si está acabado o no)
- 1ª
emisor
e/
PERSONA
- 2ª
receptor
- 3ª
ni emisor ni receptor
f/
NÚMERO
- singular
(uno)
- plural
(varios)
g/ VOZ (?) - activa (sujeto no afectado por el proceso)
(no
existe en español) -
pasiva
(sujeto afectado por el proceso)
Ú INICIAR VERBO
La palabra tiempo es una de las más ambiguas de nuestra lengua: "no tengo tiempo para..., en tiempos de..., ¿qué tal tiempo hace?" son algunos ejemplos de esta polivalencia.
En gramática se concibe como una línea o sucesión de momentos en la
que uno de ellos, el de hablar, se identifica con el presente actual. Todo lo anterior es pasado. Todo lo posterior, futuro.
Son pasado las formas cantaba, cantó, cantara – cantase, ha
cantado, había cantado, hubo cantado, hubiera – hubiese cantado.
Son futuros las formas cantará, habrá cantado.
Las formas del potencial: cantaría, habría cantado, llevan marcas de pasado y de futuro.
El “presente”, canta, no lleva marca de pasado ni de futuro, por eso puede situarse en el pasado: “César pasa el Rubicón e invade Roma” (presente histórico); en el futuro: “Fulanita se casa el próximo verano” (presente prospectivo); en la habitualidad erepetitiva: “siempre llego a casa a las nueve” (y lo digo a las once) (presente habitual); fuera de todo tiempo: “el hombre es mortal” (presente gnómico): o en coincidencia con el momento de hablar: “leo un estudio gramatical” (presente actual).
También podemos hablar de tiempo relativo: cuando, en lugar de tomar como punto de referencia el momento de hablar, tomamos cualquier momento marcado por otro signo del texto o discurso.
Ú INICIAR VERBO
Hasta mitad de
l siglo XX se hablaba de que el verbo tenía cinco modos: infinitivo, indicativo, potencial, subjuntivo e imperativo. El potencial había aparecido al darse cuenta los gramáticos, por iniciativa de Andrés Bello, de que la forma cantaría no era constitutiva del imperfecto de subjuntivo (junto con cantara y cantase). Más tarde se comprobó que debía pertenecer al indicativo, de pleno derecho, si bien también se habla del modo condicionado en que incluiríamos las formas cantará, cantaría y sus compuestas.El llamado modo infinitivo, no
es más que el conjunto de las formas nominales o no personales del verbo.
El imperativo está marcado
por la función apelativa o de ruego o mandato, prioritaria sobre cualquier otro
valor semántico.
Con ello resta estudiar en función del modo
: el indicativo y el subjuntivo.
El primero de ellos expresa la realidad tal cual
la ve el emisor, sin que nada obstaculice o modifique tal visión.
El subjuntivo, en cambio, no representa la realidad, sino la actitud
mental del hablante, respecto de esa realidad. Es como un filtro que se
interpone entre la realidad y el lenguaje tiñendo la visión que de la realidad
nos da con los matices subjetivos de ‘lo imposible, lo probable, lo deseable,
etc.’:
INDICATIVO:
Expresión lingüística de la realidad objetiva.
SUBJUNTIVO:
Visiones subjetivas de la realidad
descrita: Lo posible, lo probable, lo deseable, etc.
Ú INICIAR VERBO
Sostienen muchos gramáticos que los semas aspectuales son percibidos por
los hablantes con prioridad a los de perspectiva temporal.
Mediante el modo y el tiempo somos capaces de analizar las diferencias de
contenido entre cantaba /
cantara, por un lado, y entre cantaba
/ canto / cantaré, por otro.
Para diferenciar el valor de cantaba
frente a canté, necesitamos tener en
cuenta otros semas que confluyen en el contenido semántico de cada uno de esos
signos. A tales valores se les ha dado la denominación genérica de aspecto
y en ella se juntan los semas de perfecto
/ imperfecto,
de puntual / durativo,
de anterioridad
relativa y de conexión con
el presente.
Se dice que un signo verbal está marcado por el perfecto
cuando informa al receptor
de que la acción expresada por el verbo ha concluido: “cantó
el gallo”(‘y dejó de cantar’). Si no lleva marca de perfecto no
informa de si la acción ha concluido o sigue produciéndose: “de
niña cantaba muy bien” (‘no sabemos si ahora canta bien o no’).
El perfecto simple, así como todas las formas verbales construidas con
el verbo haber +
participio llevan marca de perfecto (el participio aporta, junto con la
anterioridad relativa, esos semas). Las restantes formas “simples” no llevan
marca de perfecto.
Teniendo en cuenta los morfemas ya estudiados podemos diferenciar sémicamente
todas las formas del paradigma verbal excepto cuatro que aún coinciden. Son las
siguientes:
|
FORMAS |
MODO |
TIEMPO |
ASPECTOS |
||||
|
|
no
realidad |
pasado |
futuro |
perfecto
|
durativo |
Anterioridad
relativa |
Conexión
con el presente |
|
ha
cantado |
- |
+ |
- |
+ |
|
+ |
+ |
|
había
cantado |
- |
+ |
- |
+ |
+ |
+ |
|
|
cantó |
- |
+ |
- |
+ |
- |
|
- |
|
hubo cantado |
- |
+ |
- |
+ |
- |
+ |
|
Todas ellas están marcadas por pasado y el
perfecto y no lo están por el futuro y por el modo, por lo que han de ser
diferenciadas mediante nuevos análisis.
Si consideramos marcadas por el aspecto durativo
aquellas formas verbales que expresan algo que se realiza durante un tiempo más
o menos largo y no marcadas las que tienen aspecto puntual
(que se realiza en un instante), ya hemos separado la forma había
cantado (durativa) de cantó y hubo
cantado (puntuales). Ha cantado
es indiferente a este aspecto.
Los participios (cantado),
además del sema de ‘perfecto’, también conllevan el de ‘pasado’ o
‘pasado relativo’, con lo que aportan a toda forma verbal en cuya construcción
entran el valor de ‘anterioridad relativa’ con respecto a sus
correspondientes “formas simples”: ha
cantado será anterior a canta, había
cantado a cantaba, hubo
cantado a cantó, etc. Recordemos
que la anterioridad relativa (pasado relativo) tomó como referencia un signo
del texto, mientras que la anterioridad absoluta toma como referencia el momento
de hablar. Como la forma canta, al no
estar marcada por pasado ni por futuro, coincide con el momento de hablar y ha
cantado es pasado con respecto a
canta, resulta que este pasado relativo se convierte en absoluto (toma como
referencia el momento de hablar); con lo que lo que era en principio un
“presente de perfecto”, pasa a ser un “pasado compuesto”. Con este nuevo
sema hemos aislado la forma cantó
(no marcada) de las otras tres, que sí lo están.
El “perfecto compuesto” ha
cantado no se usa en todo el noroeste español y en buena parte de Hispanoamérica,
donde es sustituido por el “perfecto simple” cantó
( muy rara vez por hubo cantado que
cada vez está más en desuso). Es difícil para los hablantes de tales zonas la
distinción entre los valores de ambas. Para ello hemos de introducir el sema conexión
con el presente, que significa ‘cuyas secuelas están presentes en la
conciencia de los hablantes’. Cuando alguien muere se dice de él que ha
muerto mientras duran las honras fúnebres, el papeleo de herencias
etc. etc., pasando a decirse que murió
cuando todo esto ha concluido o no aparece en la conciencia del hablante.
Cantaría,
habría cantado son formas
verbales que la gramática de tiempos pasados incluía en el subjuntivo con el
mismo valor que cantara, cantase y
que hubiera - hubiese cantado. Luego
constituyeron el llamado “modo potencial” para pasar definitivamente al
indicativo con los nombres de “potencial”,
“futuro hipotético” o “condicional” (este último por calco del francés
donde sí expresa la secuela de una condición). Alarcos, en su última gramática
postula un modo condicionado en el
que incluiría a cantará, habrá cantado
y a cantaría, habría cantado.
Para comprender el verdadero valor morfo-semántico de cantaría
nos vendrá muy bien remontarnos a la génesis histórica de tal forma:
Desaparecidos los futuros latinos por el desgaste de la evolución, las
lenguas romances comenzaron a crear perífrasis con infinitivo (el infinitivo
lleva semas de ‘imperfecto’ y de ‘futuro’) usando como verbos auxiliares
habere
(español, francés, etc. ) o
volere (rumano). El español usó las formas apocopadas del presente: he
- has - ha - hemos - hedes - han para el futuro propiamente dicho o
“futuro del presente” y las formas apocopadas del imperfecto: hía
- hías - hía - híamos - hiades - hían para el “futuro del pasado”.
Hasta los siglos de oro tenían conciencia los hablantes del carácter
compuesto de tales formas, hasta el punto de poner enclíticas al infinitivo las
formas átonas del pronombre: esa canción
cantarla he.
Por ello, una vez que se perdió la conciencia de compuestas para cantará y cantaría, restan en esta última los semas de ‘pasado’ y de ‘futuro’, con lo que es un verdadero “futuro del pasado”: Te digo que cantaré cuando llegues // te dije que cantaría cuando llegases.
La persona tiene que ver con los sujetos de la comunicación: emisor y receptor.
El emisor, o este y algunos sujetos vinculados a él, es el contenido de la primera persona, en singular y en plural, repectivamente.
Es segunda persona, en singular, el sujeto receptor y, en plural, puede designar a varios receptores o a un receptor y otros asociados a él.
La tercera persona tiene que ver con elementos que no son sujeto receptor ni sujeto emisor.
El morfema persona es común a los verbos y a ciertos signos del sistema nominal que se engloban dentro del apartado de los pronombres y los adjetivos pronominales.
EL
MORFEMA “NÚMERO”
El número es morfema común a sustantivos, adjetivos y verbos.
El morfema número nace la oposición ‘uno o varios’.
Presenta dos variantes: singular = ‘uno’ y plural = ‘varios’.
El dual era una variante en el griego clásico, que no tenemos en español.
Ú INICIAR VERBO