Herminio Alvarez Fernández

Mis paseos semanales

San Miguel de Lillo.

En las afueras de Oviedo, en la falda del Monte Naranco (para los que vienen de fuera está muy indicado en la ciudad su situación), se encuentran dos de las joyas del prerromanico asturiano, declaradas en 1985 Patrimonio de la Humanidad.

San Miguel de LilloSan Miguel de Lillo

Fue erigida en tiempo del rey Ramiro I hacia el año 848, año que corresponde a la construcción del palacio próximo conocido bajo el nombre de Santa María del Naranco. Posiblemente la iglesia de San Miguel (dedicada en principio a Santa María y San Miguel) fué construida para iglesia palatina.

Del primitivo edificio solamente se conserva en la actualidad una tercera parte, aproximadamente, pues en el siglo XIII o principios del XIV un corrimiento de tierras, producido por un pequeño río que hay en las proximidades, lo arrasó parcialmente. De entonces data la improvisada cabecera que hoy ejerce las funciones de capilla y posiblemente produjo el traslado de su altar y la consagración del cercano palacio de Santa María del Naranco.

San Miguel de LilloSan Miguel de Lillo

De planta basilical, hoy podemos ver la porción correspondiente al primer tramo y al pórtico de la iglesia. Es un edificio completamente abovedado en el que se ha buscado compensar las cargas de la nave central, con las bóvedas de cañón de las naves laterales y el pórtico.

En el exterior de San Miguel de Lillo, los contrafuertes dan a la obra una imagen esbelta y agraciada .Asimismo, las ricas celosías que adornan sus ventanas, obligan a que la vista se pose en estos admirables objetos donde rosetones y círculos entrecruzados, dotan a la piedra de una singular belleza.

Celosia San Miguel de LilloCelosia San Miguel de Lillo

También podemos observar la decoración con motivos geométricos en los contrafuertes

detalle contrafuerte

Actualizado diciembre de 2004

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