Herminio Alvarez Fernández
Mis paseos semanales
Faro de Luarca.
Situado a 95 Km. de Oviedo (1 hora en coche), nos dirigimos hasta Luarca desde Oviedo por la autopista A-66 en dirección a Avilés / Aeropuerto, para después tomar la N-632 posteriormente la N-634. Al acercarnos a Luarca podemos ver indicaciones a Luarca por la Atalaya, es la que nos interesa para poder ver el faro, si entramos en el pueblo por otra de las entradas, no hay problema en el puerto por su vertiente derecha (mirando al mar) tenemos una carretera que asciende hasta el faro.

El faro fue inaugurado el 15 de noviembre de 1862 .Localizado en la Punta Focicón, esta integrado en la villa al centro de la cual dista unos 300 m. La villa de Luarca fue codiciada por ingleses y franceses y conoció diversas actividades relacionadas con el mar: pesca de la ballena, industrias conserveras,... por lo que su puerto es de gran importancia.
En el lugar que ahora ocupa el faro se encendían fuegos para orientar a los navegantes de la proximidad de la costa. Más tarde se construyó una ermita desde cuyo campanario se encendia una luz costera.


El faro de Luarca fue asentado sobre los restos de un castillo defensivo colindante a dicha ermita. Su torre es original del s.XIX, prímatica y de sección cuadrada. Su altura es de 10 m sobre el terreno y 54 sobre el nivel del mar. Su óptica consta de un aparato catadióptrico fijo de forma circular, con emisiones de 3 ocultaciones cada 8 seg. con un alcance de 20 millas. Se complementa por señales sonoras producidas por una sirena que emite la letra "L" a unas 10 millas de distancia.
Al lado del faro y de la ermita se encuentra el cementerio, en que está enterrado el premio Nobel Severo Ochoa.
Tanto la ermita como el cementerio merece la pena que les dediquemos un poco de tiempo ya que esconde autenticas maravillas.
Por un decoro elemental, no se aportan fotos del cementerio, no obstante de la ermita de la Virgen Blanca puede ver fotos y algunos datos en la pagina de arquitectura civil y religiosa, de estos "Mis paseos semanales".
No obstante de las vistas desde esta zona privilegiada de Luarca si que podemos ver algunas fotos.


Una vez visto el Faro de Luarca y la ermita de la Virgen Blanca, podemos aprovechar a visitar el puerto de Luarca, que en otra escala nos puede recordar el puerto de Cudillero, con sus casas descolgándose por el terreno.


La Villa tiene una playa, que todavía conserva las casetas de baño con sus ricos colores y que en Principado de Asturias prácticamente han desaparecido a pesar del colorido que aportan.

Aprovechando este paseo, seguramente, que tanto en el puerto como en el alto, podemos observar distintas aves


La Villa de Luarca, aparte del Faro, la ermita y el puerto, tiene otros intereses turísticos, algunos muy antiguos e interesantes como modernos, piérdase por estrechas calles del puerto y disfrute.
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Actualizado enero de 2005