Herminio Alvarez Fernández
Mis paseos semanales
Capilla de Santa Cruz.
Para situar en su contexto la Capilla de la Santa Cruz en Cangas de Onís, debemos repasar un poco la historia de los Reyes del Reino de Asturias:
D.Pelayo (718-737) Mauregato (783-788) Favila (737-739) Bermudo I (788-791) Alfonso I (739-756) Alfonso II (791-842) Fruela I (757-768) Ramiro I (842-850) Aurelio (768-774) Ordoño I (850-866) Silo (774-783) Alfonso III (866-912).
En el año 722 tuvo lugar la batalla de Covadonga, que dio la victoria a Pelayo, noble que inauguró la monarquía Asturiana reinando durante 18 años en Cangas de Onís. A Pelayo le sucedió su hijo Favíla, a quien la leyenda hace morir devorado por un oso, animal totémico astur. Con Alfonso I comienza la expansión por la meseta del nuevo reino y Fruela I, al ser asesinado en su palacio de Cangas, pone fin a la serie de monarcas astures asentados en esta ciudad.
El arte asturiano por antonomasia es el Prerrománico, producto del Reino de Asturias, que ha sido declarado patrimonio de la humanidad, el cual en su mayoría es de época ramirense como por la ejemplo la Iglesia de Santa María del Naranco, no obstante anteriormente a esta época nos encontramos con el primer templo cristiano que se elevó en Asturias y en España entera después de la invasión de España por el Islam, y que sin embargo es poco conocida por muchas personas que visitan Cangas de Onís.


Esta capilla se encuentra en el barrio de Contranquil de Cangas de Onís, una vez atravesado el río Sella a la vera del famoso Puente Romano y el río Güeña en su unión con el Sella. Se alza sobre un pequeño montículo (pudiera ser un túmulo celta), como se puede observar en las fotos, donde se encontraba un dolmen ( datado entre el 5.000 y 3.000 a. C.) y sobre el mismo fue erigida una ermita que fue consagrada al culto por el obispo Astemo el domingo 27 de octubre del año 737, por decisión del rey Favila.


En la actualidad la puerta que da acceso a la capilla, se encuentra cegada por paneles de madera, para evitar, desgraciadamente vandalismos, no obstante puede ser visitada, en los días que permanece abierta, y puede observarse el dolmen que contiene. Esta capilla, hoy en día no esta consagrada al culto.


La capilla fue erigida para albergar la Cruz de roble que había sido el signo de batalla de Pelayo y que Alfonso III, revistiéndola de oro y pedrería, convirtió en la Cruz de la Victoria, escudo de Asturias.


Desgraciadamente, la actual construcción no tiene nada que ver con la original, ya en 1632 fue totalmente reformada y posteriormente fue destruida en 1936.Su estado actual es una reconstrucción hecha por Luis Menéndez Pidal, en la posguerra, consta con un pórtico con una columna toscana sobre un alto pedestal, son importantes los relieves de este pedestal y una escalera de acceso que se cierra en el lateral con un muro liso rematado por un campanario. El interior es una capilla rectangular con la cabecera plana y cubierta abovedada, en su cripta está el dolmen. Es Monumento Histórico Artístico.
El hecho de que la edificación no sea la original no le quita mérito histórico tanto para los asturianos como para cualquiera que se acerque a Cangas de Onis, ya que entronca con el nacimiento de España y el inicio de la monarquía asturiana y posteriormente española.



La leyenda, aunque algunos historiadores opinan que puede ser cierto, establece que el Rey Favila (el que mató un oso) fue enterrado en el dolmen, con lo que nos encontraríamos con entierros megalíticos, que nos entroncarían con épocas y leyendas más antiguas.
Claro que ya se sabe que a veces las leyendas, son eso leyendas, por ejemplo, cuando de pequeños jugábamos en la capilla y alrededores (la escuela se encuentra al lado), se decía que existía un túnel que llegaba hasta el Monasterio de Villanueva (hoy en día Parador Nacional) distante unos 4 km. de Cangas de Onís, a lo mejor algún día se descubre que es verdad, quien sabe. Teniendo en cuenta que el Monasterio de Villanueva fue fundado por el rey Alfonso I el Catolico como templo y panteón real la imaginación es libre y permite crear cualquier argumento para una buena novela.
Si se acerca al Monasterio de Villanueva se encontrará que de la construcción prerromanica no queda nada y lo que ahora se visita es básicamente de época románica (templo) y barroca (claustro y torre).
La Cruz de la Victoria, en su estado primitivo, la cruz de roble de la batalla de Covadonga, se encuentra lógicamente en el escudo de la ciudad.

La inscripción dice: "Minima Urbium Maxima Sedium" es decir "la mas pequeña ciudad fue la máxima sede", donde puede observarse la cruz de roble sobre la luna del Islam y el Puente Romano.
El escudo del Principado de Asturias, con la "Cruz de la Victoria":

Y como los asturianos somos agradecidos, en la ciudad también existe una estatua del Rey Pelayo, en una parque al lado de la Iglesia Nueva, ya que sin el no tendríamos esta capilla de que hablamos.


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Actualizado diciembre de 2004