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Llegó
a Santo Toribio el peregrino número 100.000
Purificación Castañón,
vecina de San Severino de Balsameda (Vizcaya) recogió emocionada
el obsequio de los franciscanos
Eran
las 12 del mediodía de ayer, viernes 23 de junio, día
en que se cumplían exactamente dos meses desde la apertura
de la Puerta del Perdón, cuando el peregrino número
100.000 hizo su entrada en la explanada del monasterio. Allí
le estaban esperando los frailes, custodios del lugar y guardianes
de la Santa Cruz, con ansia y espectación.
«Los cálculos
del ordenador no fallan y el viernes llegaremos a la cifra de 100.000»
afirmaba la víspera Jesús María Madariaga,
fraile franciscano, responsable del albergue.
En efecto, Purificación
Castañón, procedente de la parroquia de San Severino
de Balmaseda, en Vizcaya, recogió, sorprendida y al mismo
tiempo emocionada, el obsequio que los padres franciscanos le entregaron.
Purificación
no llevaba mochila, ni cayado para el camino, porque esta asturiana
residente en el País Vasco viajó en autobús
y lo hizo junto a otros 83 peregrinos más, entre amigos y
convecinos de su parroquia de San Severino. Al recibir la Lebaniega,
diploma que acredita haber finalizado su camino, con la mención
especial de peregrino número 100.000, Purificación
afirmó estar sorprendidísima, y encantada. «Para
mí es un honor, y en cuanto llegue a casa lo pondré
en un marco, en la pared, como recuerdo. El trato que se nos da
a todos a la llegada es estupendo. Notas que, de verdad, te están
esperando, y vaya sorpresa la mía, cuando encima recibo esta
distinción. Sé que es una coincidencia, que ha resultado
maravillosa y me ha hecho mucha ilusión».
(Diario Montañés
24-06-06)
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