Iglesia de Salarzón

Monasterio de Santo Toribio de Liébana

 

AÑO SANTO LEBANIEGO

 

 

Volver al menú


Pequeños lugares de oración


Ocho iglesias y ermitas de espectacular belleza rodean el Monasterio de Santo Toribio


Aparecen salpicadas por Liébana y, pese a sus años, conservan la esencia, que, como los perfumes, sólo tienen las cosas pequeñas. El paso de la historia no ha hecho más que ir dándolas el valor que se merecen después de haber servido de lugar de retiro y de meditación para cientos de fieles. Por eso, la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria está desarrollando una campaña de rehabilitación de las ermitas del entorno del Monasterio de Santo Toribio, concretamente de Cueva Santa, San Miguel, Santa Catalina, San Juan de la Casería, San Pedro y Santa María de los Ángeles. Esta actuación, enmarcada dentro de la celebración del Año Jubilar Lebaniego, se completa con la recuperación y el trazado de los caminos y sendas para acceder hasta ellas.

Ermita de San Miguel, cercana al MonasterioAsí, los fieles pueden aprovechar su peregrinaje por Liébana para conocer de cerca un conjunto de ocho iglesias, ermitas y lugares de retiro y de oración de espectacular belleza. La denominada Cueva Santa es una construcción prerrománica ubicada en la ladera norte del monte de La Viorna. Según la tradición recogida en 1601 por el padre Prudencio de Sandoval, el santo monje palentino se retiraba a orar allí. La iglesia de Santa María de Lebeña, en el municipio de Cillorigo de Liébana , constituye el mejor ejemplo de arquitectura mozárabe de Cantabria. Rodeada de un entorno privilegiado, fue edificada por el conde Alfonso en el año 925, aunque la torre y el pórtico se añadieron años después. También es notable por su singularidad Santa María La Real de Piasca, en el municipio de Cabezón de Liébana, a unos 12 kilómetros de Potes, donde se conserva la iglesia y algunas dependencias del otro gran monasterio contemporáneo de Santo Toribio. Lo más interesante y valioso de Santa María de Piasca es su decoración escultórica, con iconografía y temas simbólicos del románicos.

La ermita de San Miguel está situada al final de la carretera que sube a Santo Toribio. Desde allí se puede disfrutar de una espectacular panorámica del valle Camaleño. También en la comarca lebaniega se encuentra la ermita de Santa Catalina, cuyas ruinas se elevan sobre la loma que resguarda el monasterio. Allí se conserva la espadaña y los muros del presbiterio.

Antes de llegar a Santo Toribio, los viajeros pueden visitar la ermita de San Juan de la Casería, en el pueblo de Mieses. Es una sencilla construcción rectangular, con puerta de entrada en arco de medio punto y ábside cuadrado. La ermita de San Tirso, en Ojedo, puede tener su origen en los primeros siglos de la Reconquista, si bien la actual fábrica remite a finales de la época gótica. Por último, el templo de San Sebastián de Ojedo tiene su origen en la antigua iglesia prerrománica del siglo IX que se encontraba en el lugar que hoy ocupa la capilla del cementerio. De ella, sólo se conserva el marco de una celosía de piedra, de forma rectangular, con decoración sogueada de influencia asturiana que ha perdido su tracería.

(Diario Montañés, 03-09-06)

Atrás
Ariba
 

Resolución recomendada: 800 x 600

Mi correo ©Página creada por José Angel Cantero Cuevas

En Internet desde: 26-01-2.004