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La
mayoría de los restaurantes de Liébana ofrecen el
Menú del Peregrino
Está compuesto
de cocido completo como plato único, Canónigo de postre
y té del puerto
Coincidiendo con
la celebración del Año Santo Lebaniego,la mayoría
de los restaurantes de la comarca ofrecen en sus cartas el llamado
Menú del Peregrino, compuesto por cocido lebaniego completo,
con su sopa, garbanzos y compango; de postre el Canónigo,
y a elegir té del puerto o café y orujo,además
del pan y la bebida.
Éste se presenta
en una carta que ha sido editada y distribuida gratuitamente entre
los establecimientos de hostelería de Liébana por
la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte. El
precio del menú es libre y, lógicamente, varía
en función de sus elaboración, presentación
y categoría del restaurante.
El ofrecimiento
de este menú, durante la celebración del Año
Santo Lebaniego, responde al deseo del consejero Francisco Javier
López Marcano de fomentar la gastronomía local y por
ello su Departamento ha impreso las cartas, en las que, además
de la enumeración de los diversos platos, se presenta una
descripción de su composición y forma de elaboración,
además de las características de la gastronomía
de la zona.
El tradicional guiso
del cocido lebaniego -el plato más representativo de la comarca-,
es la conjunción de sus variados ingredientes: la carne,
el chorizo, la cecina, el tocino, la berza, la patata y otros condimentos
sobre la base de los pequeños y finos garbanzos, que antaño
se cultivaron en Liébana.
Se sirve en primer
lugar el caldo con fideos obtenidos de la cocción de los
ingredientes y, a continuación, los garbanzos con el relleno
y el compango.
Canónigo
No se sabe desde
cuándo hay tradición de servir este dulce como postre
de un buen número de comidas, pero lo cierto es que está
muy generalizado. Sus ingredientes básicos son huevos, azúcar
caramelizado y leche.
Para su elaboración
se hace una natilla de huevo, se mezcla el azúcar con claras
de huevo a punto de nieve y se echa encima, para, después,
meter todo en el horno hasta que cuaje y se dore la superficie.
Orujo y té del puerto
El orujo de Liébana
es un extraordinario aguardiente que desde tiempo inmemorial se
viene elaborando en la comarca. Su lenta destilación provoca
una graduación extraordinaria y se distingue por su sabor
dulce y su refinado aroma a pepita de uva. Su producción
artesanal controlada asegura su calidad y mantienen su bien merecido
prestigio.
Para cerrar una
buena comida se recomienda, como buen digestivo el té del
puerto, infusión de una planta silvestre que se recoge en
los puertos de la comarca. Aunque no se trata de un té propiamente
dicho, de él se obtiene una infusión de agradable
aroma y suave gusto, que se suele combinar con unas gotas de orujo.
La gastronomía
lebaniega está basada en unas materias primas de exquisita
calidad, y una elaboración tradicional. Su privilegiado clima
favorece una despensa vegetal rica y abundante; mientras que la
ganadería de montaña se alimenta de sus pastos altos,
garantía de alimentación natural, lo que redunda en
unas excelentes carnes.
¿Y qué
decir de sus quesos? Liébana presenta una mancha quesera
realmente magnífica, con sus quesitos y el Picón Bejes-Tresviso.
Los ahumados de Áliva, Brez y Lomeña, así como
el fresco de Pido brillan con luz propia.
Por otro lado, del
cerdo se obtienen embutidos, morcillas y boronos, también,
por procedimiento artesanal. De reciente organización es
la Fiesta del Cocido Lebaniego, que tiene por objeto exaltar este
típico plato. Se aprovecha la celebración para hermanarse
con otros guisos. Hasta la fecha se ha hecho con el gallego de Lalín
y con el asturiano de Noreña.
(Alerta 16-09-06)
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