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Los franciscanos del monasterio de Santo Toribio de Liébana
reciben el "Tejo cántabro"
Es una
distinción que se concede a las personas que hayan destacado
por su promoción de Cantabria
La Asociación de Empresarios
de Cámping de Cantabria distinguió con el "Tejo
cántabro", a la comunidad de franciscanos del monasterio
de Santo Toribio de Liébana, por su trabajo y dedicación
al Año Santo Lebaniego, en el transcurso de la gala anual,
que se celebró, el pasado jueves, en el hotel Bahía
de Santander y a la que asistieron 150 personas.
A la gala asistieron,
además del presidente regional, Miguel Ángel Revilla,
el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Francisco Javier López
Marcano, el presidente de la Asociación de Empresarios de
Cámping, Miguel Mirones; el presidente de la Asociación
de Empresarios de Hostelería y de la CEOE, Miguel Mirones;
la directora general de Turismo, Eva Bartolomé, y Jesús
Blanco.
El "Tejo cántabro",
distinción que anualmente conceden los empresarios de cámping
a las personas e instituciones que hayan destacado por su apoyo
a la promoción turística de Cantabria, consiste en
un cuadro del pintor santanderino Indalecio Sobrino, que, en esta
ocasión representaba una anjana bajo el mítico árbol
cántabro.
Francisco Javier
López Marcano abrió el turno de intervenciones señalando
que 2006, va a ser un año para enmarcar, ya que se van a
alcanzar los 1.800.000 visitantes, un record histórico. Puso
de relieve la estrecha colaboración que viene manteniendo
su consejería con la Asociación de Empresarios de
Cámping, lo que ha facilitado llegar a acuerdos, que han
posibilitado su presencia en 11 ferias internacionales y 4 internacionales
del sector, así como su asistencia a jornadas de promoción
y comercialización en Roma y Frankfurt, así como en
diversas ciudades españolas.
Del "Tejo cántabro" señaló que caía
en buenas manos, ya que la comunidad religiosa, está vinculada
al acontecimiento más generoso que se ha hecho en Cantabria.
Agradeció a la asociación el hecho de reconocer la
labor de los monjes, manifestando que la distinción le había
producido más alegría que el año pasado, cuando
se le premió a él. El consejero terminó su
intervención recitando unos versos de Paz y bien.
El guardián
del monasterio de Santo Toribio de Liébana, el padre Luis
Gaya, después de recibir el premio, apuntó que era
un motivo de alegría y orgullo y un honor que se nos hace
a los franciscanos de la comunidad. Recordó la labor de voluntarios
y colaboradores que les han ayudado en la recepción de peregrinos
y visitantes al monasterio del Santo; al Obispado de Santander y
a la gran propaganda del Año Santo que se está haciendo
desde el Gobierno regional. Los campings han sido grandes colaboradores
en la recepción de los crucenos, indicó.
El presidente de
la Asociación de Cámping, resaltó que el sector
viene experimentando un crecimiento en los tres últimos años,
para indicar que estamos, entre todos, empujando las puertas que
nos dan paso a un esperanzador futuro. Para Javier Aparicio, el
Año Santo, es un recurso turístico de primer orden.
Dejó claro que la marca Cantabria está consolidada.
Abogó por seguir con la campaña de promoción,
una vez que concluya el Año Santo y consideró que
Miguel Ángel Revilla es un gran promotor de los atractivos
de la región.
(Diario Montañés
15-12-06)
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