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Gran actividad en Santo Toribio
Durante el fin de semana, diferentes colectivos
llegaron al monasterio para ganar el Jubileo
La de este fin de
semana ha sido una actividad frenética en el monasterio de
Santo Toribio. Sus moradores, los frailes franciscanos, han visto
cómo el ritmo de visitas nuevamente va creciendo. El domingo,
treinta autobuses se organizaban, ayudados por los agentes de Tráfico,
en el aparcamiento del monasterio, con riguroso cuidado para no
entorpecer la posterior salida unos a otros. Dos de esos autocares
provenían de El Astillero y Guarnizo. Eran los miembros de
la coral municipal, que cantaron junto a Lontxo, el organista, durante
la Misa del Peregrino, y llegaron acompañados de vecinos
de ambas localidades para ganar el Jubileo.
También fueron
acogidos por los frailes, después de una larga caminata,
los miembros de las 20 agrupaciones municipales de Protección
Civil de toda Cantabria. Este colectivo realizó su peregrinaje
durante los fines de semana. El director general de Servicios y
Protección Civil, Martín Vega Uribarri, explicó
que «la ruta se inició en Castro Urdiales, el día
24 de febrero, pasamos por Colindres, Arnuero, Santander, Polanco,
Cabezón, Puentenansa, Potes y por último, hoy la llegada
a Santo Toribio». Una vez restablecidas las fuerzas y refrescados
los ánimos en los manantiales de las inmediaciones, los voluntarios
se sumaron al resto de crucenos en la celebración de los
cultos.
También hubo
otro grupo muy significativo, no por el número de peregrinos
sino por el motivo: nueve ex-alumnos del seminario de Corbán,
entre los que se encontraba Alfonso Gutiérrez, regidor de
Potes, junto a sus respectivas parejas, y el que en su día
fue profesor de todos ellos, en la actualidad párroco de
Puente San Miguel, Arsenio Quintanal, ganaron su particular Jubileo.
Anecdótico resulta el hecho de que se juntaron por primera
vez en el anterior Año Jubilar y, desde entonces, cada año
repiten este encuentro.
Por otro lado, mientras
esto sucedía en el lugar de culto, las calles de Potes despedían
la que fue III edición del Cocido Lebaniego.
El Coro Ronda Valdebaró
y la asociación socio-cultural El Ciliembru amenizaron la
Plaza de la villa al tiempo que el pasacalles de la Peña
Los Tatitos ponía música de fondo a la tradicional
calle Cántabra.
(Diario Montañés
27-03-07)
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