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Empieza la cuenta atrás
El Nuncio del Vaticano
en España, Manuel Monteiro de Castro, y el arzobispo de Oviedo,
Carlos Osoro, presidirán el cierre de la Puerta del Perdón
el próximo 22 de abril
Tras
oírse tres golpes de martillo, el 23 de abril de 2006 se
abrió la Puerta del Perdón de Santo Toribio de Liébana.
Desde aquella soleada mañana ha transcurrido casi un año
y durante estos meses han pasado por allí miles de peregrinos
-900.000, según las cifras que maneja el propio monasterio
a fecha de 31 de marzo-. Todas las previsiones se han visto superadas
con creces, tanto las que hablan de números como las que
se traducen en experiencias. Pero ya ha empezado la cuenta atrás.
Sólo quedan dos semanas para que el Nuncio del Vaticano en
España, Manuel Monteiro de Castro, y el arzobispo de Oviedo,
Carlos Osoro, presidan el cierre de la Puerta del Perdón.
Habrá que esperar a que el 16 abril, día en el que
se honra a Santo Toribio, vuelva a caer en domingo.
Año
especial
Este año ha
sido muy especial para todos. Para los 8.400 peregrinos que han
llegado a Liébana a pie, a bicicleta o a caballo; para los
865.979 visitantes que han llegado al monasterio en coche, en autobús
o en moto; para los que han trabajado casi sin descanso en el monasterio,
como voluntarios en la zona, en la Oficina de Atención al
Peregrino o en cualquiera de las actividades que se han venido celebrando
desde el pasado mes de abril. Ahora, cuando sólo faltan dos
semanas para que la Puerta del Perdón vuelva a cerrarse,
toca hacer balance y se pregunte a quién se pregunte las
respuestas son positivas.
Hace unos días,
el consejero de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria,
Francisco Javier López Marcano, reconocía que «habíamos
soñado con un Año Santo sin precedentes y las cifras
nos demuestran que lo hemos logrado». Aun así señaló
que «no vamos a bajar la guardia mientras esperamos al siguiente
Lebaniego». Por este motivo, López Marcano anunció
que están trabajando en un triple acto para clausurar el
Año en Torrelavega (20 de abril), en Camaleño (el
día 21) y en Santander, el domingo 22.
Pero lo mejor de
estos casi doce meses han sido las experiencias que han vivido quienes
han podido ver diariamente las caras de los peregrinos que con emoción
llegaban a Santo Toribio y cruzaban la Puerta del Perdón
tras una promesa.
Gran
experiencia
El prior del monasterio,
Luis Domingo Gaya, afirma que «la experiencia ha sido enorme
tanto por la preparación, como por la vivencia, la acogida
de todos los que han llegado hasta aquí Definiría
estos meses como hermosos y profundos». Junto a él
han trabajado otros seis frailes que le han ayudado a recibir a
los visitantes, en las confesiones y en el oficio de las Eucaristías.
«No hemos parado pero ha sido un año lleno de historias
hermosas como la de un grupo de enfermos que llegaron desde Lourdes».
En la Oficina de Atención al Peregrino también han
vivido experiencias «enriquecedoras». La coordinadora,
Amanda Serrano, comenta, entre otras muchas anécdotas, que
«me emocioné mucho cuando vi llegar a una chica de
San Vicente de la Barquera que había recuperado la movilidad
de las piernas tras un accidente de tráfico». Y como
esa, han sido centenares los momentos emotivos que se han vivido
en Santo Toribio. Pero todavía quedan un par de semanas para
seguir sumando anécdotas a un año que pronto celebrará
la llegada del 'visitante un millón'.
(Diario Montañés
06-04-07)
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