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Se ultiman los detalles para la clausura del Año Santo
Un Año Jubilar
en el que religión, sociedad y cultura se han dado la mano
Este
próximo domingo, día 22, se clausurará el Año
Santo Lebaniego, 'La Cruz, Signo de Vida', con el cierre de la Puerta
del Perdón del Monasterio de Santo Toribio de Liébana.
La ceremonia comenzará a las 12 del mediodía con la
celebración de la última Misa del Peregrino. A su
término, se leerá una exhortación y el Arzobispo
de Oviedo y Administrador Apostólico de la Diócesis
de Santander, Monseñor Carlos Osoro, colocará, en
la parte interior de la Puerta del Perdón, un candado en
presencia de dos testigos. De esta forma quedará clausurado
este Año Santo 2006-2007.
Tras el rito del
cierre de la Puerta, los fieles venerarán la reliquia del
Lignum Crucis, el mayor fragmento que se conserva en el mundo de
la Cruz en la que murió nuestro Salvador. La reliquia llegó
al monasterio alrededor del siglo IX para preservarla de la invasión
musulmana.
Con motivo de este
acto, la Consejería de Cultura ha organizado la marcha-peregrinación
'Cantabria 2007. Liébana Tierra de Júbilo', en la
que está prevista que participen 700 personas. Los marchadores
partirán de Pesaguero mañana, sábado.
Por otro lado, el
padre general de los Franciscanos en el Mundo, José Rodríguez
Carballo, que asistirá a los actos de clausura del Año
Santo, aprovechará su estancia en Cantabria para inaugurar
la estatua erigida a San Francisco de Asis, fundador de la orden
religiosa, en la rotonda de Viveda, situada en el cruce de acceso
a Barreda, Suances y Santillana del Mar.
Más de un millón de personas
La última
semana, la que alberga el día de la clausura de la Puerta
del Perdón refleja para todos el paso inexorable del tiempo.
Toda una anualidad marcada por la celebración del Año
Jubilar concluirá ante los ojos de miles de personas que
a lo largo de la misma han ido siguiendo el devenir de los acontecimientos.
Y también para tantos y tantos otros a quienes este mismo
hecho ha sorprendido. Fotos a la Puerta Abierta, a la Puerta cerrada,
a los familiares del improvisado documentalista del peregrinaje
apoyados sobre ella, eso sí, con sumo respeto. Colas y más
colas de visitantes han serpenteado los días más representativos
del año. La ambulancia, el señor de los cupones de
la ONCE, los fieles voluntarios, los chicos de seguridad, los de
mantenimiento, la responsable de la Oficina de Atención al
Peregrino, las de la tienda de recuerdos, y como no, los custodios
de este paradisíaco rincón de los Picos de Europa,
los franciscanos. Todos ellos, han sido testigos directos abriendo
sus brazos sin dilación para acoger al aluviónde personas.
Estamos hablando
de más de un millar de peregrinos que en diferentes medios
de transporte, andando inclusive, se acercaron al lugar santo. Para
todos ellos ha ido dirigida la actuación de la Consejería
de Cultura, Turismo y Deporte poniendo en valor y rehabilitando
28 edificios singulares de Cantabria, que discurren desde Castro
Urdiales hasta Santo Toribio, cubriendo el Camino Jacobeo y la Ruta
Lebaniega, y que conforman una completa y eficaz red de albergues
que favorecen la consolidación de la Ruta Cántabra.
Los dos últimos, han sido el de Cicera y el del Convento
de San Raimundo.
Atrás, muy
atrás, han quedado los peregrinos 100.000 y 250.000, para
luego dar paso al que hizo el pasado lunes, el número 1 millón.
Pero eso no es todo, no ha sido este afortunado peregrino el último,
ni muchísimo menos. Todavía queda mucho camino por
andar en lo tocante a cifras. Para estos últimos días
e incluso podría decirse, últimas horas de Jubileo,
las previsiones son abrumadoras ya que a las 5 de la tarde del próximo
sábado, víspera de la clausura, serán 700 almas
capitaneadas por Fermín Unzué, director del Soplao,
las que se reunirán para participar de la Misa del Peregrino.
Esta marcha en concreto la organiza el Gobierno de Cantabria y presidirá
el culto, José Rodríguez Carballo, general de la Orden
Franciscana que viajará desde Roma con este fin.
El domingo, 22 de
abril, la ruta Quetxal, con Miguel de la Cuadra Salcedo al frente
y sus más de 600 integrantes llegará al monasterio
para participar del omega de esta anualidad cristiana y lebaniega,
que supondrá el colofón de todo un esfuerzo colectivo
en el que religión, sociedad y cultura se han dado la mano
para sacar adelante un proyecto de futuro que catapultará
de la insipiencia internacional a la comarca lebaniega y su bastión,
el Lignum Crucis.
(Diario Montañés,
20-04-07)
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