Volver
al menú
14.000 ojos muy abiertos
El primer
espectáculo de clausura del Año Jubilar Lebaniego
consiguió reunir en Torrelavega a más de 7.000 personas
No
fue de lo mejor que se ha visto en Torrelavega, y posiblemente en
Cantabria. Fue, lo mejor. Quizás haya costado mucho dinero
pero lo que es seguro es que lo valía. Más
de uno, de los siete mil espectadores que abarrotaron la plaza del
Grano y las calles adyacentes hasta prácticamente El Zapatón,
no pudo reprimir las lágrimas.
El espectáculo
duró media hora y dejó ese resabio a poco, ansia de
más. El templo de la iglesia de San José Obrero, su
fachada, se convirtió en una cueva prehistórica, en
un templo románico, una señal del viejo mapa mundi,
las páginas del Beato de Liébana... Si hay que definir
el espectáculo que dio ayer la Consejería de Cultura
en Torrelavega, habría que hablar de sorprende, técnicamente
casi perfecto, original. Nada de figuras oníricas llamadas
a causar sorpresa; se reflejó la historia de Cantabria de
una forma bella, serena.
La pirotecnia explotaba
al ritmo de la música, la música enfatizaba las imágenes,
las imágenes llenaban de luz las vetustas fachadas de la
vieja plaza, convertidas en pantallas.
Posiblemente el espectáculo
de hoy, de la Fura dels Baus, esté a la altura pero no le
superará. No cabía un alfiler en la zona vieja, los
coches se amontonaban en las aceras, los accesos eran complicados.
El imán de la luz, el sonido y la sorpresa, funcionó.
Al final el consejero
de Cultura, Javier López Marcano, exultante definió
el espectáculo de la compañía Themática
de «mágico», agradeció el enorme esfuerzo
que supuso el montaje, y henchido de portuguesismo, dio las gracias
a Torrelavega, «la capital de mi vida», «a los
torrelaveguenses, por su apoyo».
(Diario Montañés
y Alerta, 21-04-07)
|