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Se
cerró la Puerta del Perdón
Carlos
Osoro fue el encargado de cerrar la Puerta del Perdón
La
Puerta del Perdón del monasterio de San Toribio de Liébana
se cerró hoy después de todo un año de jubileo
en el que cientos de miles de personas han venerado la reliquia
del Lignum Crucis que en él se guarda. El Nuncio del Papa
en España, Manuel Monteiro de Castro, aprovechó la
ocasión para invitar a los feligreses a seguir "con
los ojos en la cruz" porque, a través de ella, comprenderán
la tarea que Dios les "encomienda" a cada uno.
Centenares de personas
siguieron la celebración religiosa que concluyó minutos
antes de las 13.30 horas de la tarde con la colocación del
candado que mantendrá cerrada esta puerta hasta el año
2017, fecha hasta la cual no volverá a repetirse un Año
Santo Lebaniego, ya que se celebra cada vez que la festividad de
Santo Toribio coincide en domingo.
El arzobispo de
Oviedo y administrador apostólico de la Diócesis de
Santander, Carlos Osoro, fue el encargado de colocar el candado,
poniendo así punto y final a un año en el que se ha
superado el millón de peregrinos en el santuario. Testigos
del cierre de la Puerta Santa fueron, además de los cientos
de feligreses congregados en la iglesia y la explanada del monasterio
-en la que se colocaron pantallas de televisión-, las autoridades
eclesiásticas y políticas.
Osoro ensalzó
la fuerza de la cruz, que transmite a los fieles la esperanza en
la vida eterna. Resaltó también los beneficios del
perdón y la penitencia que numerosos peregrinos han vivido
durante este Año Santo y que ayudan a "restaurar la
vida cristiana", al tiempo que subrayó la cercanía
y "comunión" sentida durante este Año Jubilar
con el Santo Padre, Benedicto XVI, experimentando con ello "la
pertenencia eclesial con intensidad".
Esa presencia espiritual
del Papa durante este Año Lebaniego se plasmó ya en
la apertura de la Puerta del Perdón, hace un año,
con la lectura de un mensaje del Santo Padre.
También hoy
se leyeron unas palabras del Papa Benedicto XVI, uniéndose
a la acción de gracias por los "incontables e inestimables
dones derramados sobre tantos fieles que, con corazón conmovido,
se han acercado con actitud de fe en este Año Santo a adorar"
la cruz. Las palabras del Santo Padre incluían además
una invitación a "llevar grabada la mirada" de
Jesucristo.
A esta celebración
de clausura del Año Lebaniego 2006-2007, asistieron, entre
otros y además del Nuncio del Papa y el arzobispo de Oviedo,
los obispos de León, Oviedo, Astorga y Tenerife.
También acudieron
el presidente cántabro, Miguel Angel Revilla; el delegado
del Gobierno en Cantabria , Agustín Ibáñez;
el presidente del Parlamento, Miguel Angel Palacio; el consejero
de Cultura, Turismo y Deporte, Francisco Javier López Marcano;
el presidente del PP cántabro, Ignacio Diego; el diputado
nacional por Cantabria y ex presidente regional, José Joaquín
Martínez Sieso, y el alcalde de Camaleño, Juan Manuel
Guerra.
(El Diario Montañés
22-04-07)
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