|
|
EL BABLE
|
|
Asturias posee una peculariedad lingüística:
es la conocida con el nombre de bable o dialecto asturiano. El término
bable aparece por vez primera en Jovellanos. En una carta en la que da
instrucciones acerca del diccionario asturiano, dice que cada palabra
debe ir avalada con una cita que puede ser tomada de poesías escritas
"en el idioma de nuestro dialecto llamado comúnmente bable".
Toda lengua se presenta siempre fragmentada
en multitud de variedades regionales o sociales. Pero, dentro de esta
diversidad, hay normas consideradas como más prestigiosas. Son la que
las gramáticas recogen, las mismas que, in formuladas, están en la
conciencia de los que hablan esa lengua.
Volver
|
|
BABLE DIALECTO DEL LATÍN
|
|
Al referirse al bable, se habla siempre de
dialecto. Pero, en el uso corriente de esos términos, la diferencia es
de grado de valor. Lengua designa algo más de más personalidad. El
hablante siente orgullo de su lengua y la utiliza como vehículo de
expresión literaria. El hablante dialectal siente su lengua como menos
prestigiosa, como inferior, o más pobre con relación a otras. De ahí, su
uso restringido para ambientes familiares o locales. Atendiendo a este
criterio, el bable sería un dialecto. Pero dialecto es una variedad de
una lengua ¿Puede considerarse el bable como un dialecto del castellano
o cómo castellano antiguo? Históricamente podemos afirmar rotundamente
no. El bable es tan antiguo como el castellano. Para ver lo que es y lo
que ha sido el bable, conviene situarlo en relación histórica con las
demás lenguas de la península. El bable procede del latín hablado en
Asturias. El mismo origen tienen las demás lenguas del norte de España,
a no ser el Vasco. La conquista romana fue seguida de una intensa
romanización. La manifestación más clara de ello fue la pérdida de las
antiguas lenguas y la sustitución por el latín.
Jovellanos ve en el origen de los nombres de
nuestros predios rústicos y los aperos agrícolas una demostración de que
los romanos introdujeron en nuestro país la agricultura, porque "las
palabras entran en todas partes con el nombre de las cosas a que
representan ¡Cuanto más si se refieren a objetos de uso común, cuyo
significado conservan tan tenazmente los pueblos que no conceden a la
vicisitudes del tiempo más influjos que el de alterarlos sin
destruirlos!".
Naturalmente, la pérdida de las lenguas
prerromanas no fue súbita ni total. Una lengua no puede eliminarse por
decreto. Algunos de los hábitos, de los términos de aquellas lenguas
quedaron englobados en el latín y, en cierto modo, aun perduran.
Inicialmente el latín hablado en España sería un conjunto de dialectos o
variedades del latín de Roma. Pero estos dialectos mantenían su unidad y
comprensión mutua, porque existía un centro que daba la norma de
corrección. Con la fragmentación del Imperio, viene la fragmentación de
la lengua. Las diversas antiguas provincias quedaron parcialmente
incomunicadas. Desapareció el centro cultural que daba la norma, o
mejor, surgieron una multiplicidad de centros. Alrededor de cada grupo
humano la lengua se uniformó, fue agudizando sus diferencias con
relación al latín de otras zonas. De este modo, al cabo de varios
siglos, se había saltado a la incomprensión, de la nueva Torre de Babel;
de los dialectos del latín a las varias lenguas de origen latino, pero
sin posibilidad que las gentes se comprendiesen entre si. El latín para
ellos se había convertido en una lengua extraña que era necesario
estudiar, si se quería comprender.
Volver
|
|
EL BABLE Y EL REINO DE
ASTURIAS
|
|
Asturias es el primer reino cristiano entre
los siglos VIII y X. Y Oviedo la ciudad más importante del Norte de
España, que se siente continuadora de la tradición cultural visigoda.
Desde Asturias, cuando la situación se torna favorable, se inicia la
Reconquista y repoblación de los territorios al otro lado de la
Cordillera Cantábrica. Mas tarde, ante la considerable extensión del
nuevo reino -entre el Cantábrico, el Duero y el Atlántico- la capital se
traslada a León. El prestigio de la corte astur-leonesa traía consigo el
prestigio de su lengua. Los castellanos, según afirmaba Menéndez Pidal,
eran en la corte de Oviedo o de León objeto de burla por sus rasgos
dialectales. No podemos conocer con exactitud el lenguaje asturiano de
aquellos tiempos. Los escritos reflejan la lengua hablada muy
imperfectamente. En el escriba hay siempre una preocupación cultista muy
acentuada. Pero, en general, el lenguaje más elevado, el de la capital,
era arcaizante, continuador del lenguaje de la corte toledana de los
siglos anteriores. Es difícil determinar la vitalidad y la extensión de
algunas de estas características que aparecen en los escritos, y que hoy
perduran en algunas hablas asturianas, tales como las que se reflejan en
las siguientes palabras: facer, lluna, llengua, palomba, nueche, ueyo
"ojo", tú yes, él ye, xineiro - xineru (enero), muyer, paya, veiga,
comproron "compraron", cases, cantabes...
Junto a la tendencia arcaizante se puede
observar otras fuerzas en juego, que a veces afloran en los textos
primitivos. Hay abundancia de arabismos, consecuencia de las
inmigraciones de los mozárabes. La mayoría se han perdido o es muy raro
encontrarlos en la lengua dialectal de hoy.
Volver
|
|
LA
SITUACIÓN LINGÜÍSTICA EN EL REINO ASTUR - LEONÉS
|
|
En Asturias no hubo inmigraciones en masa ni
repoblaciones intensas. Fue una comarca de población densa, con más
emigrantes que inmigrantes. No se produjo una nivelación de sus hablas.
Perduraron parcialmente divergencias lingüísticas entre los distintos
valles, algunos ya existentes sin duda en la época romana o prerromana.
Por eso Asturias es hoy la Comunidad española de mayor riqueza
dialectal, hecho fácilmente explicable porque no se trata de un bable
sino de muchos bables que han coexistido durante siglos.
La fragmentación de las hablas asturianas no
es, pues, propiamente una fragmentación, un quebrantamiento de una
unidad primitiva. Nunca ha existido un dialecto asturiano. Las hablas
asturianas presentan desde los orígenes rasgos comunes frente a otros
divergentes. Los comunes provienen de la comunidad latina originaria, de
evoluciones convergentes o de rasgos tomados conjuntamente del
castellano. Las hablas asturianas coinciden en algunos puntos con otros
de León, Zamora, Salamanca, Extremadura o Santander.
Esta diversidad originaria de las hablas de
Asturias se vio favorecida por la especial agrupación asturiana.
Asturias es una pluralidad de valles, de comarcas, de agrupaciones
humanas con vida en cierto modo autónoma. Las gentes de cada valle
podían vivir y morir sin haber salido de su rincón. Dentro de estas
pequeñas agrupaciones humanas, la lengua se va moldeando, toma o
conserva rasgos especiales que son como una característica más de las
gentes que allí viven.
Volver
|
Fuente informativa:
La Gran Enciclopedia Asturiana |