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Durante la década de los años 50, personas que
habían sufrido cautiverio, durante la guerra civil, constituyeron en Oviedo la
HERMANDAD DE LA MERCED con sede en la parroquia
de San Juan. Pronto son conocidos popularmente en Oviedo como los
<<Ex-cautivos de San Juan>>. Esta Hermandad realizaba su Estanción
de Penitencia en la noche del Jueves Santo, dirigiéndose la comitiva procesional
hasta la Plaza Porlier en donde se adelantaba el cumplimiento de la condena a un
preso que quedaba en libertad.
Durante la década de los años 60, las procesiones de Semana Santa en
Oviedo sufren una profunda crisis, entre ellas la de la Hermandad de la Merced,
hasta llegar a su desapareción total.
En 1.996 un grupo de
cristianos deciden, previa consulta a la parroquia de San Juan, constituir una
nueva Hermanad que pasa a llamarse
HERMANDAD
DE JESUS CAUTIVO. En las Reglas de la nueva
Hermandad figura la realización de su ESTACIÓN DE PENITENCIA en el anochecer del
Jueves Santo, estación penitencial con la que se ha vuelto a recuperar aquella
tradición perdida hace años, saliendo de nuevo de la iglesia de San Juan en el
anochecer de cada Jueves Santo la imagen de JESUS
CAUTIVO que recorre las calles de Oviedo para llegar a la Plaza de
Porlier donde se lleva a cabo el relato evangélico del prendimiento y proceso de
Cristo. La Hermandad celebra su primer Cabildo
General el 29 de octubre del 96, siendo erigida en febrero de 1.997 por el
Arzobispado de Oviedo como Asociación Pública de fieles.
La Hermandad
continuadora de la historia de aquellas otra Hermandad de la Merced, ha puesto
su designios bajo la especial intercesión de
NTRA. SRA. DE
LA MERCED. Y ha querido tener una imagen digna de su patrona que sea
instrumento de devoción mariana en el templo de San Juan el Real, donde se
venera junto a la imagen de <<JESUS CAUTIVO>> y
atraiga
los corazones de todos los ovetenses cuando en el atardecer de cada Jueves Santo
acompañe a su Hijo procesionando por nuestras calles y plazas.Para ello, a
finales de 1.997, se le encargo una imagen y su corona, al escultor asturiano
Don José Luis Iglesias Luengo, quien recogiendo el encargo de la Hermandad, supo
plasmar todo su arte en esta nueva talla que sin duda alguna atraerá los
corazones de todos los carbayones.
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