VIII   E N C U E N T R O   D E   H E R M A N D A D E S 
 
Y   C O F R A D Í A S   D E   A S T U R I A S

El pasado sábado 2 de Junio tuvo lugar en Gijón el VIII Encuentro diocesano de Hermandades y Cofradías penitenciales de Asturias, organizado por la Junta Mayor de Cofradías de Gijón, en colaboración con el Secretariado diocesano de Apostolado Seglar.
           El encuentro comenzó a las 11:30 horas con una Eucaristía en la Iglesia de San José, presidida por el Sr. Arzobispo de Oviedo, D. Carlos Osoro, que una vez más hizo el esfuerzo de encontrar un hueco en su apretada agenda pastoral para acompañar a las Hermandades y Cofradías de Asturias, hecho que como siempre es de agradecer.
         Tras la Eucaristía, en el salón de actos de la misma parroquia de San José, tuvo lugar una conferencia a cargo de D. Julián Herrojo, rector de la basílica del Sagrado Corazón de Jesús de Gijón y miembro de la secretaría general del sínodo, sobre los «Antecedentes, expectativas y esperanzas del Sínodo Diocesano», en la que hizo un repaso por las principales asambleas sinodales celebradas desde el Concilio de Trento.
        El ponente destacó cuatro encuentros celebrados entre los siglos XVI y XX, ya que, aunque la diócesis asturiana fue fundada en el año 811, sobre los sínodos de la Edad Media apenas existe documentación. La primera de las convocatorias analizada por D. Julián Herrojo fue la que tuvo lugar en 1553 bajo el obispado de Rojas Sandoval y que sirvió para traer como adelanto a la región algunos de los cambios que supondría para la Iglesia universal el Concilio de Trento.
         Posteriormente habló de la asamblea convocada en 1769 por Agustín Pisador, famosa por las normas que intentó establecer sobre los bailes a contradanza de la época, en la que  el obispo Pisador pretendió prohibir este tipo de folklore, que finalmente recibió el visto bueno para su celebración por parte del Consejo de Castilla.
          Sobre el sínodo celebrado en 1886 bajo el obispado de Martínez Vigil, destacó la creación de escuelas dominicales para instruir «en la lengua y en los rudimentos de la aritmética» a las jóvenes que no pudieran acudir a la escuela ordinaria por trabajar en el servicio doméstico y la constitución de las Juntas de Beneficencia, antecedentes de la actual organización de Caritas.
            Finalmente habló sobre la última asamblea diocesana hasta el momento, convocada en 1923 por el obispo Luis Pérez y en la que, entre otras medidas, se acordó que las familias de zonas apartadas de montaña pudieran cumplir sus obligaciones dominicales asistiendo a misa un solo representante de cada casa.
              El rector de la Iglesiona consideró que el sínodo actual debe servir para el
redescubrimiento de la identidad cristiana, en la actualidad diluida pese a la tradición católica de España, y para realizar una reorganización geográfica de las parroquias que ayude a hacer frente a los problemas que se plantean en la Iglesia por la escasez de clero.
             En su opinión, es necesario hacer un mejor uso de los medios de comunicación para la difusión del mensaje de la Iglesia y destacó el hecho de que este será el primer sínodo con plena participación de los sectores laicos.
            Tras la conferencia, todos los asistentes a este Encuentro nos desplazamos a un restaurante cercano para celebrar una comida de hermandad, tras la cual, el presidente de la Junta Mayor de Hermandades y Cofradías de Gijón, Ignacio Alvargonzález, hizo entrega a las Hermandades y Cofradías participantes en el Encuentro de una placa conmemorativa como recuerdo de nuestra asistencia y participación, dando por finalizada esta jornada de hermanamiento y convivencia de las Hermandades y Cofradías Penitenciales de Asturias, y citándonos para el Encuentro del próximo año en Avilés.