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Boletín
92 - Navidad 2003
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"LOS HIJOS DEL PUEBLO" - FAMILIAS DE LA MATA
Hace más de 20 años, en el nº 6 del 15 de septiembre de
1980 de nuestro Boletín, Fernando Sierra escribió un extenso artículo
titulado La Mata de Curueño, palmo a palmo, en el cual pretendía que
"cinco generaciones nos saluden". En el mismo aparecen
descritas, someramente, decenas de familias, alguno de cuyos descendientes vivían
o se relacionaban con la casa o solar de sus antepasados.
En el nº81, primavera de 2001, se relacionan, a su vez, las 40 familias
citadas.
Asimismo, a lo largo de unos años, se han ido Presentando a diversas familias indicando los descendientes más próximos a nuestros días conforme a los datos disponibles. Advertíamos que eran incompletas las genealogías así expuestas y que se tenían dificultades para conseguir algunas otras, cuyos progenitores habían abandonado el pueblo hace años, de niños o jóvenes, y habían formado sus familias lejos de La Mata.
Es nuestro deseo reanudar esta descripción de Familias de La Mata presentando una generación más a las cinco del artículo citado y entrelazando miembros de esas familias cuyas raíces se encuentran a partir del año de 1676, año del inicio de los Libros de Bautismos, Confirmados, Matrimonios y Defunciones, depositados en la iglesia parroquial de La Mata de Curueño o en el Registro Civil del Ayuntamiento de Sta. Colomba desde 1871. Desgraciadamente siempre nos faltará alguna referencia, en particular de cónyuges, por lo cual omitimos apellidos y fechas de éstos, en general, con el fin de evitar vacíos y discriminaciones
En todas las familias siempre hay alguna persona interesada, sensible a estas querencias, y que conoce, recuerda, guarda y transmite noticias de los suyos, vivos y difuntos. Agradecemos, de antemano, la colaboración de quienes nos faciliten datos. Estamos seguros que contribuimos a mantener el recuerdo de nuestros antepasados, que descubrimos lazos de sangre entre familiares que se "ven" en estas páginas, que su filiación, como huella, es memoria de la vida y se hunde en la pequeña historia familiar y que ofrecemos, para ahora y para los años venideros, numerosos nombres de quienes pueden considerarse, de alguna manera, Hijos del Pueblo o miembros de la gran Familia de La Mata.
Seguirá viva, por siglos y en buena sementera, la vida en el pequeño pueblo, el bien de la vecindad participada se alargará como en corazón amigo y serán muchos quienes se sientan como bien nacidos de La Mata de Curueño.
Cada familia se presentará de las siguientes maneras: Una,
general, que consistirá en una breve reseña de la dinastía, transcribiendo el
texto dedicado por Fernando Sierra a la misma en el artículo citado y
presentando a continuación una primera relación de la línea de descendientes,
destacando en tipo negrita quien haya continuado la saga familiar viviendo en La
Mata, disponiendo de la casa paterna o, en su caso, teniendo más relación con
el pueblo.
Y la segunda, donde se realizará una posterior relación pormenorizada de cada
una de las familias formada por los descendientes hasta nuestros días, las
cuales aparecerán en uno o dos números del Boletín.
Finalmente, con toda seguridad que en estas primeras entregas de datos puede
ocurrir que haya omisiones y errores. Como no se trata de realizar un trabajo
exhaustivo desde el principio, conforme se dispongan de más datos se irán
exponiendo y completando.
Y una aclaración importante: la fecha de nacimiento se precede con un * y la de
defunción con una +
"En la primera casa de la izquierda, según se baja por El Arroyo (a la entrada del Pueblo desde la carretera), se condensan por lo menos doscientos años de historia; se condensaban, porque sus viejas paredes han dado con los "morrillos" en el suelo. Anita Martín proyecta allí una nueva morada. Anteriormente, había sido propiedad de Conrado de Robles.
Pero su importancia histórica con relación a La Mata le viene dada por sus fundadores, la dinastía Álvarez, procedente de Benavente (Zamora) y de Pelugano (Concejo de Aller en Asturias), de oficio "tejedores" e instalados en el pueblo hacia 1780.
Ignacio Álvarez, a quien recordaban un poco alguno de nuestros mayores, ya nació en La Mata; su esposa, Benita Fernández, era de Grandoso (al lado de Boñar). Tuvieron varios hijos: Joaquín (maestro nacional), Faustino (futuro alcalde), Juliana, Mauro (continuador de la dinastía en la misma casa y del telar de los tejedores) y Eustasio (guardia civil). Mauro, casado con Carmen Flórez, fue el padre de una larga y conocida descendecia: Francisca, Félix, Simón, Anacleta, Graciano, María, Protasio y Florinda, siendo estos dos los últimos dueños de la casa dentro de la rama familiar". La Mata de Curueño, palmo a palmo. Fernando Sierra. Nº 6, julio de 1980, del "Boletín La Mata de Curueño, un pueblo que nos une".
Conforme a los datos obtenidos, quien se instaló en La Mata hacia 1780 fue Andrés Álvarez Benavides con su esposa Bárbara García. Por cierto que su nombre se registra en el Libro de Bautismos, al bautizar a sus hijos, entre ellos Francisco, ya nacido en La Mata, con los dos apellidos del padre. La relación de la dinastía es:
BENAVENTE - Francisco Álvarez Benavides casado con María Hidalgo - Vecinos de Benavente y de profesión tejedor
LA MATA. 1780 - Andrés Álvarez Benavides casado con Bárbara García. Naturales de Benavente (Zamora) y de Pelugano.Aller (Asturias), nacen en La Mata sus hijos:
Ana María *26- 4-1784
María *12-12-1787
Beatriz *15-5-1786
Francisco * 6-12-1790
·Andrés Álvarez Benavides (viudo) oo Francisca Díez (viuda), natural ella de Pardesivil, contraen matrimonio en La Mata el 11-6-1805.
María *18- 4-1806
Antonio *26- 7-1807
·Andrés Álvarez Benavides (viudo) oo Isabel González (viuda), natural ella de La Mata, contraen matrimonio en La Mata el 27-10-1816.
LA MATA.1790-1858 Francisco Álvarez Benavides casado con Rosalía Ordás Robles. Nacidos y fallecidos, ambos en La Mata, el 6-12-1790 y 15-4-1858; y el 5-10-1788 y 15-4-1847. Matrimonio en La Mata el 13-5-1813
Juan Andrés * 8-12-1815
Manuel Andrés* 5- 2-1819
Ignacio *31- 1-1827
Rafaela Rosa *28-10-1817
Engracia *06-04-1822
Tiburcio e Hipólito *13-8-1829
LA MATA.1827-1903 Ignacio Álvarez Ordás casado con Benita Fernández. Nacido y fallecido en La Mata el 31-1-1827 y 21-7-1903 y nacida en Grandoso, Boñar y fallecida en La Mata el 17-6-1892.
Victoriano *30- 4-1850
Isidoro * 8-12-1854
Mauro *15- 1-1863
Joaquín * 9-12-1851
Faustino *17- 2-1858
Eustasio*29- 3-1865
Donato *12-12-1853
Juliana *12- 9-1860
Las familias de Joaquín, Faustino y Eustasio se
publicarán en el próximo número
LA MATA. 1863-1936 Mauro Alvarez Fernández casado con Carmen Flórez. Nacido y fallecido en La Mata el 15-1-1863 y 15-1-1936 y nacida en Manzaneda de Torío, 1866, y fallecida en Madrid hacia 1938.
Francisca *29-1-1890
Cleta (Anacleta) *26-4-1898
Protasio *19- 6-1906
Felix * 9- 3-1893
Graciano *13-11-1900
Florinda* 4- 2-1909
Simón *28-10-1895
María Angeles * 9- 6-1903
Las familias de los hijos de Mauro y Carmen se publican en las páginas
siguientes.
LA MATA. 1893-1978 Félix Álvarez Flórez casado con Cándida Tascón Rodríguez. Nacidos y fallecidos en La Mata el 9- 3-1893 y 17- 3-1978; y el .... 1894 y 18-10-1964.
Su familia se publica en las páginas siguientes.
LA MATA.1928- Lucinio Álvarez Tascón casado con Obdulia Castañón González. Nacido en La Mata el 15-11-1928 y nacida en Valverde de Curueño el 24-2-1932 y fallecida en La Mata el 18-3-1982.
Su familia se publica en las páginas siguientes.
MAURO ALVAREZ FERNÁNDEZ Y CARMEN FLOREZ
La Mata *15-1-1863 +15-1-1936 Manzaneda de Torío *1866, ; Madrid +1938
1. Francisca (*29-1-1890;+23-1-1980) oo Jerónimo Álvarez
1. Joaquín (+) oo Carmen
Carmen oo Eusebio
Joaquín
Natividad
Araceli oo José
Jorge
Marta oo Carlos
Carlota
Marina2. Félix (+) oo Caridad
Alfredo oo Dorita
Félix
Adrián
Manuel
Jesús Manuel oo Ana
Carolina
Ismael
Mª Francisca oo Daniel
Rafael oo Lili
Ainoa
Camino oo José Luis
Miriam
Patricia
Caridad oo Santiago
Alberto
Santiago
Elvira oo Jaime
Jaime
Patricia
Cristina
José Félix oo Cristina
Paula
Nicolás
Mª Nieves oo Germán
Oscar3. Mercedes (+) oo Miguel
Mª Isabel oo Rogelio
Mª Isabel
Mercedes oo Félix
Paula
Miguel4. Mª Carmen oo Fernando
Fernando oo Teresa
Alberto
Mª Carmen oo Rafael
Rafael
Javier
Francisco Javier oo Mª José
Inés
Jesús Manuel oo Pilar
María
Beatriz5. Alfredo (+) oo Mª Josefa
Mª José oo Angel
Alfredo
Guillermo
Mª Jesús
Alfredo (+)6. Jerónimo (+) oo Nieves
Mª Nieves oo José Manuel
José Manuel
Alfredo oo Alicia
Jorge
Héctor
César
Mercedes7. Isabel
8. Aurelia oo Horacio
Horacio oo Carmen
Ignacio
Patricia
Horacio oo Mª José
Javier
Fernando oo Ana
Ana
Marta
Ana Isabel
2. Félix (*9-3-1893;+17-3-1978) oo
Cándida Tascón
|
1. Manuel (+) oo
Cleofé (+) 2. Julián oo Isabel |
3. Alfredo (+) oo Mª Cruz Amparo oo Ignacio 4. Lucinio oo Obdulia (+) Mª Jesús
|
5. Félix oo Aurora Mª Cruz 6. Carmen oo Francisco Pilar oo Anastasio 7. Pedro oo Mª Jesús
|
3. Simón (*28-10-1895;+13-9-1979)
oo Paulina Bermejo
|
1. Josefa 2. Andrés oo Viterina Fernández 3. Evangelina oo Emiliano |
4. Fernando oo Carmen Llanos 5. José Antonio oo Elena 6. Alvaro (+) oo Julia |
7. Paulina oo Julio 8. Araceli (+) oo Francisco
Vivancos
|
4. Anacleta (*26-4-1898;+23-3-1963) oo Manuel Cuesta
|
1. Julio (+) oo Purificación |
2. Luisa oo Angel |
3. Maruja (+) oo Antonio 4. Lola oo Manuel |
5. Graciano (*13-11-1900;+1985) oo Mª Luz Llamera
1. Mª Carmen (+)
6. María Angeles (*9-6-1903;+10-12-1987)
7. Protasio (*19-6-1906;+22-4-1988) oo Tomasa Robles
|
1. Rosario oo Mariano |
2. Vidal oo Mª Carmen 3. José Antonio oo Mª Carmen |
4. Josefa oo Olimpio 5. Angeles 6. Marino oo Eudiviges |
8. Florinda (*4-2-1909) oo ......
En estos 25 años de periódicas y sucesivas publicaciones, noventa y tres ya de nuestro Boletín, en varias ocasiones se ha conmemorado en sus páginas el hecho tan entrañable y sencillo de que La Mata disponía de su periódico trimestral. Se ha festejado al cumplir años peculiares o llegar a números característicos, los cuales suponían hitos en su búsqueda de servir a los Hijos del Pueblo. Ofrecemos extractos de algunas conmemoraciones.
Número 1. Abril 1979. "... se pensó que sería bonito unir a los hijos del pueblo por medio de una especie de circular. Pensamos que todos se sentirán satisfechos y con cierta añoranza de tiempos pasados al ver escrito el nombre del "pueblín". ¿Quién no añora las nevadas de antaño y las briscas al calor del hogar, o las partidas de bolos o las tardes con las vacas en el Soto y tantos otros recuerdos? Muchos, quizás, se hagan esta pregunta: ¿qué habrá sido de esta persona o aquella familia? ¿Podrían ser un modo de comunicación estas páginas? De momento lo iniciamos..."
Nº 15. Septiembre 1982.
"Nuestro Boletín nació como un susurro del viento, como interprete de una querencia del alma de todos aquellos que hincamos nuestras raíces en La Mata. Y así, poco a poco, fecha a fecha, ha sido notario y mensajero de la vida y de los quehaceres de los vecinos e hijos del pueblo, uniendo también su canto al de otras voces amigas que valoran y estiman todo lo nuestro.Nº 25. Marzo 1985. "Como quien
no quiere la cosa nuestro Boletín se ha plantado en el número 25 de buenas a
primeras. Nosotros, con el corazón en los labios, le decimos. Felicidades,
amigo, en tus pequeñas ‘bodas de `lata’ y gracias por llamar cada tres
meses y durante seis años a nuestra puerta...
Sobre nuestro ‘chirimbolín’ se han dicho muchas cosas. Los mayores han
rejuvenecido el alma viendo cómo todo lo suyo, su herencia, sus palabras, sus
trabajos y sus personas eran valoradas con verdadero mimo. Lo más jóvenes,
incluso los no nacidos en La Mata, han descubierto los raigones de una historia
escrita a golpe de sudor e ilusión. Los más callados, los sencillos de la
comunidad, se han alegrado al ver que el Boletín, una casa de todos y para
todos, se hacía eco y voz de su vida, de sus nobles sentimientos.
Y todos pueden ver que nuestro periódico es LA MATA, la vida de una familia y
un pueblo cuyos trescientos últimos años nunca serán ya el recuerdo de un
paisaje perdido.
Porque el periódico nos ha ayudado a unirnos, a comunicarnos; porque La Mata y
su familia es más conocida, más recordada y más querida, ¡Felicidades,
número 25!"
Nº 40. Diciembre 1988. "Cuando
digas es PAISANO MÍO, debes añadir: Nos une el mismo paisaje.
Cuando digas MI PUEBLO, debes añadir: Tienen solera mis raíces.
Cuando digas PERIÓDICO POPULAR, debes añadir: Vivir es comunicarse".
(Así escribía Fernando Sierra unos días antes de morir y cuando preparaba el Boletín que iba a conmemorar el décimo año de la publicación)
Nº 41. Abril 1989.
"Cuarenta números de una revista como la nuestra son el reflejo de un entusiasmo compartido por todos, de un trabajo silencioso y de un tesón incomparable.Nº 50. Primavera 1993. "Han pasado catorce años y
varios meses desde aquel primer Boletín, tímido y precario, escrito una noche
desde Zaragoza. Hoy, al recordarlo también de noche y contar las SEISCIENTAS
CINCUENTA Y OCHO páginas que contienen la ternura de lo que comienza, el
cariño de los recuerdos, lo sabroso del encuentro, el dolor de las despedidas,
añoranzas, emociones, tristezas... Toda una vida que palpita en las venas de
las trescientas familias esparcidas por el mundo.
Llegamos al número 50. Quizá con más ilusión que acierto y siendo recibidos
con más benevolencia que merecimientos. Nos felicitamos todos -¡por qué no!-
de esta empresa y esta meta alcanzada..."
Nº 66. Verano 1997.
"Página 1.000. Estás leyendo la página mil del Boletín. Que nuestro pueblo, tan pequeño en número de casas y de habitantes, haya conseguido escribir hasta MIL páginas de "La Mata de Curueño, un pueblo que nos une" lo hace grande y digno de admiración.Nº 75. Otoño 1999. "Setenta y cinco son las veces
que este Boletín ha brotado espontáneamente...
Y es nuestra voz, que no de otros, sino de los de La Mata de Curueño.
Nos dice que no estamos solos y que somos herederos y continuadores, que somos
deudores de un gran número de bienhechores conocidos, que no ignoremos los
recuerdos –coloquios prolongados y prendas del alma-, y que debemos transmitir
las horas de hoy para que permanezcan. Somos multitud los que entendemos sus
palabras escritas y sus fotos expuestas.
Boletín de La Mata: planta hermosa, frágil y florida, de raíz profunda
Llama permanente, milagro reposado, eco y espejo, sentimiento...".
Nº 80.
Navidad 2000. "Estamos acostumbrados en nuestro pueblo a homenajear a quienes celebran ochenta años de vida... Tenemos razones más que suficientes para homenajear a cuantos, niños, medianos y mayores, a lo largo y ancho de estos veintidós años pasados, han participado, de alguna manera, en la redacción, elaboración y distribución de todas y cada una de las palabras que han conformado los 80 números de nuestro Boletín.Nº 89. Primavera 2003.
"Celebrar este inicio del vigésimo quinto aniversario del Boletín es un motivo de alegría y un acontecimiento muy significativo para todos nosotros, porque demuestra la solidez y calidad de una semilla que ha germinado dando abundantes frutos de unión y de amistad.EL
NACIMIENTO DEL RÍO CURUEÑO.
DOS EXCURSIONES A SUS FUENTES.
José del Riego y José Tarodo
Fuentes, regueros,
correntías y arroyos, limpios productos de nieves y glaciares, forman el Río
que, unos 40 kilómetros aguas abajo, ya es nuestro porque nuestro pueblo es La
Mata de Curueño.
Nuestro río Curueño nace,
según algunos documentos y la opinión de los vecinos de la zona, de la
confluencia de dos pequeños regueros que se forman, uno en las laderas del Pico
Toneo, de 2.094 m, en la zona de Río Pinos, Repinos dicen los lugareños, y el
otro en lo alto de una vallina en el paraje de La Fitona a los pies de la Puerta
del Faro, a 1.960 m, en el Alto de Vegarada.
Aunque en el número 70 del Boletín, verano de 1998, al
describir la Cuenca del Río Curueño, se escribía lo que en algunos documentos
se expresa como que "los regatos que dan nacimiento al río en las
proximidades del Puerto de Vegarada, a 1.560 m de altitud, recogen las fuentes y
correntías del citado Alto, de la Collada de la Vega del Cueto y del Portillo
del Faro, todos ellos pertenecientes a la Serranía de las Fuentes de Invierno,
en el límite con Asturias".
Así lo descubrimos durante este verano un grupo de personas
que nos propusimos llegar hasta las verdaderas fuentes del río, para lo cual
realizamos dos excursiones. Ambas, saliendo de La Mata, la carretera siempre
próxima al cauce del Curueño y que, en otros tiempos fue calzada romana y de
la cual se conservan tramos perfectamente visibles, nos llevó a la zona de Río
Pinos y al Puerto de Vegarada.
En la primera excursión se fue hacia las proximidades del
Pico Teneo, hasta la citada zona de Río Pinos, donde se pretende construir
pistas de esquí que amplíen las ya existentes en el Puerto de S. Isidro y así
disponer de una estación de esquí por ambas laderas. Así lo hicieron, en tres
coches, Lisardo y Mari, José del Riego, Miguel, Agustín, Plácido, Juaco y
Pauli y José Tarodo y Mercedes con su madre y sus hijas Raquel y Carmen.
Una vez pasado el pueblo de Redipuertas, por tanto, y antes
de dirigirse al Puerto de Vegarada, hay que tomar, hacia la derecha, una
carretera-pista de unos dos kilómetros, la cual finaliza donde ya está
instalado un remonte con una longitud de unos 100 m. Así los esquiadores pueden
subir a la cima y volver a deslizarse, igual que se hace por la otra ladera,
donde se encuentra la estación de esquí de S. Isidro.
Serpenteando entre las rocas y la pequeña pradera,
apareciendo y desapareciendo en el terreno, un regato lleva hasta un lugar donde
se inicia una pequeña fuente de agua. Puede ser el nacimiento de uno de los
varios arroyos que, siguiendo sus cursos por las diversas vallinas, confluirán
más tarde en otra zona. Aunque, realmente, es más abajo, en el valle conocido
como Vega del Coruñón donde aparecen varias fuentes con cierta cantidad de
agua, que al unirse por sus correspondientes regatos y ser el verdadero inicio
del Arroyo del Curueño. Así se indica en el Mapa General de Cartografía
Militar de España.
Hubo tiempo para los algunos excursionistas recolectar los
preciados arándanos de las matas a ras de suelo, entre las urces moradas,subir
otros hasta la cima siguiendo la instalación del remonte y todos tomar unos
sabrosos bocadillos, acompañados del buen trago del refrescado vino o de las
limpias y primeras aguas del regato. También lo hubo para acercarnos, a la
vuelta, a la Venta de Vegarada, observar el hermoso paisaje y prever la
siguiente búsqueda del nacimiento del río Curueño.
La segunda excursión en
busca del otro inicio del río, así como conocer y recorrer el valle más alto
de la zona, lo hicieron Juaco, Plácido, José Tarodo y José del Riego.
Llegados a la Pradera de Vegarada, Joaquín se quedó en el "campamento
base", es decir cerca del coche y dedicado a la recogida de arándanos,
mientras que los otros tres iniciaron el camino a pie.
En lo alto del Puerto de Vegarada (1.555 m), mirando hacia el
lado leonés del puerto, a nuestra derecha se alzan una serie de peñas
imponentes, las Peñas de Faro, con paredes cortadas a pico, y entre ellas se
ve, impresionante, la llamada Puerta de Faro, que efectivamente parece una
puerta abierta entre esos paredones. Más al fondo, del otro lado de la Puerta
de Faro, se ven unos montes más altos, en concreto el pico más alto de los
montes de Vegarada, el Huevo de Faro (2.160 m).
Decidimos intentar llegar a la Puerta de Faro, subiendo por
un camino que con los prismáticos se ve que va ascendiendo por debajo de los
murallones, de derecha a izquierda, atravesando un gran pedrero. Entre nosotros
y los montes se ven una serie de colinas de menor tamaño. El camino va
bordeando por entre esas colinas más bajas, entre las cuales aparecen esas
hondonadas típicas del terreno calizo. Al principio, en el Puerto, una serie de
pequeños regatos con poco agua y casi sin corriente serpentean por entre las
praderas y matorrales que forman las Camperas de la Reina, en las que pastan
vacas y caballos. Aparentemente y para muchos, ese es el nacimiento del río
Curueño.
A medida que subimos a esa primera línea de colinas nos
llevamos la primera sorpresa, y es que entre las colinas y el murallón de picos
se interpone una gran hondonada, invisible desde la carretera, con una extensa
pradería en su fondo: la Pradera de Fontaniella; un circo rodeado en sus tres
cuartas partes por montañas. Desde arriba vemos que por el fondo del circo,
atravesando la pradera, serpentea un arroyo aparentemente seco.
Cuando ya estamos llegando a la parte más alta, vemos que
dos de esas vallinas tienen una vegetación más verde, y oímos el agua correr.
Efectivamente, en lo alto de ellas, sobre todo de la primera, existe una hermosa
fuente de agua abundante y cristalina, agua que inicia un reguero que se va
precipitando por la vallina hacia el fondo del circo. Estamos a 1.850 metros y
se trata de la fuente de nuestro río Curueño en esta zona.
![]() |
|
El Curueño en las praderías de Vegarada |
Abastecidos de agua fresca seguimos la subida, ya por el
sendero que habíamos visto desde abajo. Después de atravesar el pedrero y
siempre con unas vistas un tanto de vértigo a nuestros pies, llegamos a la
Puerta de Faro (1.960 m). Durante casi toda esta última parte del trayecto
estamos siendo observados desde lo alto de las peñas por un majestuoso buitre;
seguramente está esperando que avance más la mañana y se formen esas
corrientes de aire caliente que les permiten mantenerse en el aire planeando. La
Puerta de Faro es como una brecha entre dos grandes paredones, y al mismo tiempo
separa dos valles.
A nuestros pies, el circo con las praderas de Fontaniella,
con el naciente Curueño y más abajo el puerto de Vegarada. Del otro lado, otra
gran cabecera de valle, por el fondo del cual fluye el Arroyo de Faro, afluente
del Curueño, con el que se va a unir en Redipuertas, pueblo que se ve a lo
lejos, al fondo del valle. A nuestra derecha, detrás del murallón rocoso,
asciende una empinada pradera hacia los altos a los que queremos llegar. Esta
subida, de unos 130 metros de desnivel, parece fácil, pero resulta ser la parte
más difícil de nuestra excursión, debido a que el terreno está bastante
suelto.
En lo alto, de nuevo una divisoria de aguas, pues del otro
lado nos encontramos con la cabecera del valle de Canseco, pueblo que se ve a lo
lejos, allá abajo. Estamos a 2.080 m. Los dos Joses subimos a continuación al
monte que tenemos a nuestra derecha, el Pico Faro, de 2.110 m. Este monte es el
más alto del murallón que veíamos desde Vegarada, y por el otro lado está
cortado a pico por encima del sendero por el que subimos.
La vista es impresionante, se ve una
buena parte de Asturias y de León. Desde Peña Ubiña hasta Torrecerredo en los
Picos de Europa; los valles del Curueño, del Torío, del Aller, más al fondo
del Nalón, e incluso a lo lejos, la zona del Páramo de Camposagrado. Bajamos a
donde nos espera Plácido y seguimos hacia el otro lado subiendo unos cien
metros que nos separan de los 2.120 m de Pico Huevo, el más alto de la zona,
aunque su aspecto es menos impresionante que otros, pues como su nombre indica
es una cumbre redondeada que no presenta ninguna dificultad en su ascensión.
El descenso se hace cómodamente. Una
vez pasada de nuevo la Puerta de Faro, el pedrero y la fuente del Curueño,
decidimos cambiar el recorrido y bajar a la hermosa Pradera de Fontaniella, en
el fondo del circo, con el fin de seguir el curso de lo que es, sin duda, el
inicio del río. La Pradera, a unos 1600 m de altitud, es llana y extensa y en
ella hay grupos de vacas y caballos, con un pacifico mastín hembra que se nos
acerca buscando alguna caricia y sobre todo algo que comer. De las laderas del
circo se forman una serie de vallinas cuyas aguas se van juntando y forman una
auténtico río de montaña, de aguas abundantes y muy limpias, que bajan
saltando entre las rocas hasta llegar a la pradera… y allí desaparecen, pues
son tragadas por una serie de pequeñas grietas de las que abundan en el terreno
calizo. El arroyo que recorre el fondo de la pradera está seco, aunque
seguramente en época de lluvias o deshielo sí llevará agua abundante.
Curiosidades del terreno calizo: a la
salida del circo el río reaparece, saltarín entre las rocas, formando incluso
alguna pequeña poza en la que apetece pegarse un baño. Pero un poco más
abajo, en otra de esas hondonadas kársticas, desaparece. Seguramente sus aguas
reaparecen más abajo, juntándose a las de los pequeños arroyos del puerto de
Vegarada, formando el reguero de "La Carva".
Al fin llegamos al puerto, donde nos
espera Joaquín. Todos contentos. Nosotros por nuestra ascensión y
descubrimiento y él por la abundante cosecha de arándanos recogida.
Se puede concluir que, por medio de nuestras dos excursiones, hemos visitado los inicios del río Curueño, el "Río del olvido", como le denominara el escritor Julio Llamazares: las fuentes de los regueros de "Río Pinos" –"Arroyo Curueño"- y de "La Carva", en "la Vega del Coruñón" para los de Redipuertas y en el Alto de Vegarada para los de este pueblo. Dos arroyos más, Arroyo Cacabillo, por la izquierda, y por la derecha Arroyo Faro, aumentarán las aguas del río naciente, quedando así descrita su primera orografía antes del citado pueblo de Redipuertas.
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