Se sale de Tuña desviándose a la derecha, pasando frente a las escuelas, para subir al barrio de Castañeo y continuar la ascensión por la pista asfaltada pero estrecha que acaba en el pueblo de La Silva, a 700 metros de altitud. En este lugar existió una malatería u hospital de leprosos, cuyo origen es anterior al año 1074, fecha en que se documenta como la más antigua de Asturias. Quedan restos de la "casa de los malatos", construida en buena piedra y en pie hasta no hace muchos años. De esta institución aún se conserva aceptablemente una capilla bajo la advocación de la Magdalena y culto a San Lázaro, patrón de los leprosos.Desde La Silva se puede llegar a través de una pista de tierra a Llamas del Mouro, ya en la parroquia canguesa de Sierra. Llamas es pueblo famoso por su singular cerámica negra y por su Palacio de los Sierra. La cerámica negra utiliza el barro extraído de una cantera próxima al pueblo, el cual adopta la típica coloración negra al cocerlo en el horno. Actualmente sólo perdura uno de los muchos talleres alfareros que habían en el barrio del Xardín, el de la familia Rodríguez. El Palacio de los Sierra, habitado por descendientes de Colón, tiene un origen medieval, si bien la construcción actual corresponde a los siglos XVI al XVIII. Dos torres flanquean la fachada principal, que cuenta con una capilla anexa con relieve barroco del XVII dedicado a la Sagrada Familia. Otra capilla tenía antaño mayor celebridad: la de Santarbas del Mouro, en cuyas inmediaciones se celebra una popular fiesta, cita obligada para los vecinos de Sierra y de Tuña.