SIRENA


   Según cuentan las leyendas, la sirena era una moza muy hermosa, con un apetito desordenado, que comía continuamente pescados y mariscos. Una mañana su madre, harta de complacerla hasta entonces de dijo:

- ¡ Quiera Dios que te conviertas en pez!

   Esa misma tarde, cuando la joven se bañaba en el mar, sintió como sus piernas se iban cubriendo de escamas y se convertían en una poderosa aleta.

   No tardó en consolarse, sintiéndose libre, sin otra preocupación que nadar y bucear. Entonces, llena de alegría, empezó a cantar.

   Y es por sus canciones, su belleza y alegría que los marinos la quieren, pues su intención no es desviarles de su rumbo sino alegrarles la ruta.