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El Libro de Enoc - El libro del Juicio -
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Aunque el Libro de Enoc no es considerado canónico (no incluido
en el Canon de la Biblia), se puso en esta página para que
nuestros lectores y líderes cristianos tengan acceso a él. Creo que
si se estudia con cuidado este libro puede proporcionar mucha luz a
sucesos históricos bíblicos, especialmente durante aquellos tiempos
olvidados antes del Diluvio. Si bien no considero que el Libro de Enoc sea inspirado, las amplias referencias a él en el Nuevo
Testamento nos indican que tanto judíos como cristianos de los
tiempos de Jesús ya conocían de este libro. De hecho, las numerosas
menciones y citas de este libro, indican que varios escritores del
Nuevo Testamento lo tenían en alta estima.
Creo que el libro de ENOC es un libro inspirado por Dios y el cuál
estuvo escondido para las anteriores generaciones por la siguiente
razón .
1.Es un libro prófetico para la generación de los últimos días.
2.El libro de ENOC nos da claridad en cuánto a hechos espirituales que
teníamos un vago registro antes.
Ahora de incluirlo o no en el canon no es mi llamado ni mi
ministerio.
En cuánto a la angeología del libro de ENOC tenemos que partir de
algo determinante para nuestra comprensión y revelación.
El cristiano común y aún el líder sabe poco o nada en cuànto a los
seres espirituales que habitan en el universo espiritual,mucho menos
sabe que tienen NOMBRES y FUNCIONES específicas. Esto en parte es
comprensible porque los pasajes que encontramos en la Biblia son
incompletos y otro que si no hay revelación del Espiritu de Dios NO
HAY NADA.
A diferencia del poco conocimiento que tenemos de las cosas
espirituales,el libro de ENOC está lleno de revelaciones
espirituales,a través de visiones y profecías que ENOC vivió y
escribiò con Dios.
Sin ir mas lejos,si hay alguien en la Biblia que poco o nada se
sabe de su vida es justamente ENOC,sin embargo lo poco o nada que de
el se sabe es POSITIVO,..no se le registra como un falso maestro o
profeta etc. Muy por el contrario ENOC fue un hombre excepcional
porque tuvo una misión excepcional.
ENOC fue tomado por Dios y desapareció de la faz de la tierra y de sus
hijos e hijas para siempre. GENESIS 5:24
Porqué?
ENOC fue llevado a la presencia del trono donde esta DIOS,ahí el pudo
ver y describir la grandeza de nuestro PADRE Celestial,pudo ver los
miles y miles de millares de seres espirituales que le sirven.
ENOC fue llevado por los ángeles que ministran a Dios para ver en el
tiempo todo lo que ha acontecido y lo que acontecerá.
Este hombre vio cosas que son tremendas de explicarlas y Dios lo
guardo lo mismo que su libro para el que los tiempos se cumpliesen .
La angeología en el libro de ENOC es detallada y rica en
información y revelación.
Muy lejos de lo que que podíamos saber DIOS tiene entre los ángeles
que le sirven : querubines, serafines y OFANIMES.
Ademas aparte de Gabriel y Miguel que son los que conocemos DIOS
tiene a éstos angeles con una misión específica:
RAFAEL,FENUEL,URIEL,RAGUEL,SARAKAEL.
De los ángeles que fueron GUARDIANES DEL CIELO y que se unieron
sexualmente a las mujeres tenemos a sus princípes y principales:
Samlazaz, their leader, Araklba, Rameel, Kokablel, Tamlel, Ramlel,
Danel, Ezeqeel, Baraqijal, 8 Asael, Armaros, Batarel, Ananel, Zaqlel,
Samsapeel, Satarel, Turel, Jomjael, Sariel
Primero de Enoc (Enoc Etiópico).-
Es una compilación de las obras de varios autores fariseos, y parte se
escribió en hebreo y parte en arameo. Hoy se conoce como "Etiópico"
porque sólo se ha preservado una versión etíope.
De particular interés son sus enseñanzas acerca del reino venidero y
la vida futura. Aparentemente declara que el gobernante trascendental
de ese reino estuvo escondido con Dios desde antes de la creación del
mundo (cap. 46: 1-2; 48: 6; 62: 7). Varios títulos que se dan a este
gobernante se aplican a Jesús en el Nuevo Testamento. Es llamado "Su
[de Dios] Ungido [o Mesías]" (cap. 52: 4); "el justo" (cap. 38: 2; cf.
Hech. 3: 14); "el Elegido" (1 Enoc 40: 5; 45: 3-4; cf. Luc. 23: 35); y
"el Hijo del Hombre" (1 Enoc 46: 3-4; 62: 5). Las diversas partes de 1
Enoc -escritas por diferentes autores- indican que existían varios
puntos de vista entre los judíos del siglo I a. C. en cuanto al reino
mesiánico. Los cap. 1-36 enseñan que ese reino existirá eternamente en
la tierra después del juicio final; los cap. 37-71, que perdurará por
la 89 eternidad en la tierra y en el cielo, y que comenzará con el
juicio final; y en los cap. 91-104 se enseña que el reino mesiánico
será transitorio, estará en la tierra y será seguido por el juicio
final.
También se da importancia a Azazel,
identificado como el que "ha enseñado toda injusticia en la tierra y
ha revelado los secretos eternos que estaban (guardados) en el cielo,
los cuales los hombres se esforzaban por conocer" (cap. 9: 6). El
juicio final de Azazel se declara con estas palabras: "El Señor dijo a
Rafael: 'Ata a Azazel de pies y manos, y échalo a las tinieblas; haz
una abertura en el desierto, el que está en Dudael, y échalo ahí
dentro. . . Y en el día del gran juicio será echado en el fuego. . .
Toda la tierra ha sido corrompida por las obras que enseñó Azazel;
atribúyele a él todos los pecados' " (cap. 10: 4-8). Aunque la
identificación de Azazel con Satanás no se puede probar por la
autoridad del libro de Enoc, su nombre aquí muestra lo que entendían
los judíos acerca de Azazel en el siglo I a. C.
1 Enoc señala el fermento del pensamiento
escatológico que predominaba en ciertos sectores del judaísmo
precisamente antes del período del Nuevo Testamento y durante él. La
profecía de Enoc registrada en Judas 14 tiene mucho parecido con 1
Enoc 1:9. los especialistas difieren en cuanto a las fechas atribuidas
a las diversas secciones de este libro; pero por lo general se cree
que todo el libro circulaba, por lo menos, a mediados del siglo I a.
C.
Segundo de Enoc (Enoc eslavo).-
Sólo ha sobrevivido la versión eslava de esta obra. En algunos puntos
es similar con 1 Enoc (Etiópico) y quizá conserve elementos del
antiguo pensamiento mesiánico judío. También es similar en muchos
puntos con la literatura cristiana más antigua, lo que podría deberse
a citas de 2 Enoc empleadas por algunos padres de la iglesia, o a
elementos de Enoc tomados de ellos, lo cual depende de la fecha cuando
se compuso esta obra. Un grupo de eruditos sitúa 2 Enoc en el siglo I
d. C., en tanto que otros lo hacen antes del siglo VII.
El Místico Libro de Enoc
Enoc I. Capítulos XXXVI. El del de Libro de los vigilantes
Luego la Sección
Capítulos individuales
Introducción 1 2 3 4 5
Caída de los Ángeles 6 7 8 9 10 11
Intercesión y Sentencia 12 13 14 15 16
Jornadas a través de Tierra 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26
y Sheol 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36
Enoc II. Capítulos XXXVII - LXXXII. Las Parábolas o Similitudes.
Sección anterior--la Próxima Sección
Capítulos individuales
Introducción 37
Primero la Parábola 38 39 40 41 42 43 44
Segunda Parábola 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57
Tercera Parábola 58 59 61 62 63 64 65 66 67 68 69
fragmento de Noah 60
Traducción de Enoc 70
Dos visiones más tempranas 71
Enoc III. Capítulos LXXII-LXXXII El Libro de las Luminarias
Celestiales
72. El Sol 78. El Sol y la Luna
73. La Luna & sus fases 79. Recapitulación
74. El Año Lunar 80. Perversiones debido al Pecado de Hombres
75. El Año Lunar (2) 81. Las Lápidas Celestiales & la Misión de Enoc
76. Los 12 Vientos & sus Portales 82. Cargo dado a Enoc
77. Los 4 Cuartos del Mundo
Enoc IV. Capítulos LXXXIII-XC. Las Sueño - visiones.
Capítulos individuales
Primero la Visión de Sueño: El Diluvio 83 84
Segunda Visión de Sueño: la Historia del Mundo 85 86 87 88 89 90
Conocido como el "Apocalipsis Animal"
Enoc Sección V. Capítulos XCI-CIV. La Epístola de Enoc.
Sección anterior--la Próxima Sección
Capítulos individuales
La Epístola 92 91: 1 - 12, 18 & 19
El Apocalipsis de Semanas 93 91: 12 - 17
Las Penas 94 95 96 97 98 99 100
Exhortación al miedo de Dios 101
Juicio 102
El Virtuoso y los Pecadores 103 104
Una suma tarde 105
Enoc Sección VI Fragmento del Libro de Noah. Capítulos CVI--CVIII.
Un Apocalipsis de Noah 106 107
Epílogo al Libro de Enoc 108
Los primeros cristianos tuvieron gran aprecio por el Libro de
Henoc, como lo atestiguan las epístolas canónicas de Judas (6 y
14-16) y 2 Pedro (2:4), así como la no canónica de Bernabé y los
escritos de Justino Mártir (100-165), Atenágoras (170); Tatiano
(110-172); Irineo, Obispo de Lyon (115-185); Clemente de Alejandría
(150-220); Tertuliano (160-230); Lactantio (260-325) y además los de
Metodio de Filipo, Minucius Felix, Comodiano y Prisciliano (m.
385).
El Libro de Enoc Capítulo 1
1
Palabras de bendición con las que bendijo Enoc a los elegidos justos
que vivirán en el día de la tribulación, cuando serán rechazados
todos los malvados e impíos, mientras los justos serán
salvados.
2 Enoc, hombre justo a quien le fue revelada una
visión del Santo y del cielo pronunció su oráculo y dijo: la visión
del Santo de los cielos me fue revelada y oí todas las palabras de
los Vigilantes y de los Santos y porque las escuché he aprendido
todo de ellos y he comprendido que no hablaré para esta generación
sino para una lejana que está por venir.
3 Es acerca de los
elegidos que hablo y a causa de ellos que pronuncio mi oráculo: el
Único Gran Santo vendrá desde su morada
4 El Dios eterno
andará sobre la tierra, sobre el monte Sinaí aparecerá con su gran
ejército y surgirá en la fuerza de su poder desde los alto de los
cielos.
5 Y todos los Vigilantes temblarán y serán castigados
en lugares secretos y todas las extremidades de la tierra se
resquebrajarán y el temor y un gran temblor se apoderarán de ellos
hasta los confines de la tierra. (St 2:19)
6 La altas
montañas se resquebrajarán y derrumbarán y las colinas se rebajarán
y fundirán, como la cera ante la llama.
7 Y la tierra se
dividirá y todo lo que está sobre la tierra perecerá y habrá un
juicio sobre todos.
8 Pero con los justos Él hará la paz y
protegerá a los elegidos y sobre ellos recaerá la clemencia y todos
ellos pertenecerán a Dios, serán dichosos y benditos, los ayudará a
todos y para ellos brillará la luz de Dios. (4Es 2:35)
9
Mirad que Él viene con una multitud de sus santos, para ejecutar el
juicio sobre todos y aniquilará a los impíos y castigará a toda
carne por todas sus obras impías, las cuales ellos han perversamente
cometido y de todas las palabras altaneras y duras que los malvados
pecadores han hablado contra Él. (Dt 33:2; Judas
14-15)
Capítulo 2
1 Observad todas las cosas que
ocurren en el cielo, cómo las luminarias del cielo no cambian su
ruta en las posiciones de sus luces y cómo todas nacen y se ponen ,
ordenadas cada una según su estación y no desobedecen su
orden. (Ac 17:26,25)
2 Mirad la tierra y presta atención a
sus obras, desde el principio hasta el fin, cómo ninguna obra de
Dios sobre la tierra cambia, y todas son visibles para
vosotros.
3 Ved las señales del verano y las señales del
invierno, cómo la tierra entera se llena de agua y las nubes rocían
la lluvia sobre ella. (Mt 16:3; LC
12:54-57)
Capítulo 3
1 Observad y ved cómo
todos los árboles se secan y cae todo su follaje; excepto catorce
árboles cuyo follaje permanece y esperan con todas sus hojas viejas
hasta que vengan nuevas tras dos o tres
años.
Capítulo 4
1 Y otra vez observad las
señales del verano, cómo en Él el sol quema y rescalda y entonces
sobre la superficie ardiente de la tierra buscáis sombra y refugio
del ardor del sol, sin encontrar forma de marchar ni por el suelo y
ni por las rocas, a causa del calor.
Capítulo
5
1 Observad y ved todos los árboles, cómo en todos ellos
despuntan las hojas verdes y los cubren y todos sus frutos son para
adorno y gloria, Ensalzad y considerad todo estas obras y sabed cómo
el Dios vivo, el que vive eternamente, Él ha hecho todas esas
cosas.
2 Cómo todas sus obras prosiguen de año en año hasta
siempre y todas le obedecen sin alteraciones y todo pasa como Dios
lo ha estatuido.
3 [Y ved como los mares y los ríos de igual
forma cumplen y no cambian sus tareas, según los mandamientos de
Él.]
4 Pero, vosotros cambiáis sus tareas y no cumplís su
palabra y en cambio la habéis transgredido y habéis ultrajado su
grandeza con palabras altaneras e hirientes de vuestra boca impura.
Duros de corazón, ¡no habrá paz para vosotros!
5 Por ello
maldeciréis vuestros días y los años de vuestra vida se perderán;
pero los años de vuestra destrucción se multiplicarán como una
maldición eterna, y no habrá misericordia ni paz para
vosotros.
6 En esos días vuestros nombres significarán
maldición eterna para todos los justos y en vosotros serán malditos
todos los malditos y por vosotros jurarán todos los pecadores y
malvados.
7 Para los elegidos habrá luz, alegría y paz y
heredarán la tierra, pero para vosotros impíos habrá
maldición. (Sal 37:11; Mt 5:4)
8 Y entonces la sabiduría
se dará a los elegidos y vivirán todos, y no pecarán más ni por
olvido ni por orgullo, sino que en cambio los que sean sabios serán
humildes
9 No transgredirán más ni pecarán el resto de su
vida, ni morirán por el castigo o por la ira divina, sino que
completarán el número de los días de su vida. Su vida será aumentada
en paz y sus años de regocijo serán multiplicados en eterna alegría
y paz por todos los días de su vida.
Capítulo
6
1 Así sucedió, que cuando en aquellos días se multiplicaron
los hijos de los hombres, les nacieron hijas hermosas y
bonitas;
2 y los Vigilantes, hijos del cielo las vieron y las
desearon, y se dijeron unos a otros: "Vayamos y escojamos mujeres de
entre las hijas de los hombres y engendremos hijos". (Gn
6:1-4)
3 Entonces Shemihaza que era su jefe, les dijo: "Temo
que no queráis cumplir con esta acción y sea yo el único responsable
de un gran pecado".
4 Pero ellos le respondieron: "Hagamos
todos un juramento y comprometámonos todos bajo un anatema a no
retroceder en este proyecto hasta ejecutarlo realmente".
5
Entonces todos juraron unidos y se comprometieron al respecto los
unos con los otros, bajo anatema.
6 Y eran en total
doscientos los que descendieron sobre la cima del monte que llamaron
"Hermon", porque sobre él habían jurado y se habían comprometido
mutuamente bajo anatema.
7 Estos son los nombres de sus
jefes: Shemihaza, quien era el principal y en orden con relación a
él, Ar'taqof, Rama'el, Kokab'el, -'el, Ra'ma'el, Dani'el, Zeq'el,
Baraq'el, 'Asa'el, Harmoni, Matra'el, 'Anan'el, Sato'el, Shamsi'el,
Sahari'el, Tumi'el, Turi'el, Yomi'el, y Yehadi'el.
8 Estos
son los jefes de decena.
Capítulo 7
1 Todos y
sus jefes tomaron para sí mujeres y cada uno escogió entre todas y
comenzaron a entrar en ellas y a contaminarse con ellas, a
enseñarles la brujería, la magia y el corte de raíces y a enseñarles
sobre las plantas.
2 Quedaron embarazadas de ellos y parieron
gigantes de unos tres mil codos de altura que nacieron sobre la
tierra y conforme a su niñez crecieron;
3 y devoraban el
trabajo de todos los hijos de los hombres hasta que los humanos ya
no lograban abastecerles.
4 Entonces, los gigantes se
volvieron contra los humanos para matarlos y devorarlos; (Sal
14:4; Mi 3:3)
5 y empezaron a pecar contra todos los pájaros
del cielo y contra todas las bestias de la tierra, contra los
reptiles y contra los peces del mar y se devoraban los unos la carne
de los otros y bebían sangre. (Jr 12:4)
6 Entonces la
tierra acusó a los impíos por todo lo que se había hecho en
ella. (Gn 6:5-11,13; Ap 12:16)
Capítulo 8
1 Y
'Asa'el enseñó a los hombres a fabricar espadas de hierro y corazas
de cobre y les mostró cómo se extrae y se trabaja el oro hasta
dejarlo listo y en lo que respecta a la plata a repujarla para
brazaletes y otros adornos. A las mujeres les enseñó sobre el
antimonio, el maquillaje de los ojos, las piedras preciosas y las
tinturas
2 Y entonces creció la mucho impiedad y ellos
tomaron los caminos equivocados y llegaron a corromperse en todas
las formas.
3 Shemihaza enseñó encantamientos y a cortar
raíces ; Hermoni a romper hechizos , brujería, magia y habilidades
afines; Baraq'el los signos de los rayos; Kokab'el los presagios de
las estrellas; Zeq'el los de los relámpagos; -'el enseñó los
significados; Ar'taqof enseñó las señales de la tierra; Shamsi'el
los presagios del sol; y Sahari'el los de la luna, y todos
comenzaron a revelar secretos a sus esposas.
4 Como parte de
los hombres estaban siendo aniquilados, su grito subía hasta el
cielo. (Ex 3:7-9)
Capítulo 9
1 Entonces
Miguel, Sariel, Rafael y Gabriel observaron la tierra desde el
santuario de los cielos y vieron mucha sangre derramada sobre la
tierra y estaba toda llena de la injusticia y de la violencia que se
cometía sobre ella.
2 Considerando esto, los cuatro fueron y
se dijeron: "el grito y el lamento por la destrucción de los hijos
de la tierra sube hasta las puertas del cielo".
3 Y dijeron a
los santos del cielo: "Es ahora a vosotros a quienes las almas de
los hijos de los hombres suplican diciendo 'llevad nuestra causa
ante el Altísimo, nuestra destrucción ante la gloria majestuosa y
ante el Señor de todos los señores' en cuanto a majestad".
4
Y Rafael, Miguel, Sariel y Gabriel dijeron al Señor del mundo: "Tú
eres nuestro gran Señor, el Señor del mundo, el Dios de dioses, el
Señor de señores y el Rey de reyes; los cielos son el trono de tu
gloria por todas las generaciones que existen desde siempre; toda la
tierra es el escabel ante ti para siempre, y tu nombre es grande,
santo y bendito por toda la eternidad.
5 "Eres tú quien todo
lo ha creado y en ti reside el poder sobre todas las cosas; todo es
descubierto en toda su desnudez ante ti; tú lo ves todo y nada se te
puede esconder. (1Cr 29:10-12, Hb4:13)
6 "Tú has visto lo
que ha hecho 'Asa'el, como ha enseñado toda injusticia sobre la
tierra y revelado los secretos eternos que se cumplen en los
cielos;
7 y lo que ha enseñado a los humanos Shemihaza, al
que tú habías dado la facultad de gobernar sobre sus
compañeros.
8 "Ellos han ido hacia las hijas de los hombres y
se han acostado con ellas y se han profanado a sí mismos
descubriéndoles todo pecado.
9 "Luego, estas mujeres han
parido en el mundo gigantes, por lo que la tierra se ha llenado de
sangre e injusticia. (Gn 6:4,5,11)
10 "Y ahora mira que
las almas de los que han muerto gritan y se lamentan hasta las
puertas del cielo y su gemido ha subido y no puede cesar debido a la
injusticia que se comete en la tierra. (Ap 6:10)
11 "Pero
tú que conoces todas las cosas antes de que sucedan, tú que sabes
aquello, tú los toleras y no nos dices qué debemos hacerles al
observar eso". (Ha 1:2-4)
Capítulo 10
1
Entonces el Altísimo, Grande y Santo habló y envió a Sariel al hijo
de Lamec.
2 Y le dijo: "Ve hacia Noé y dile en mi nombre,
'escóndete'; y revélale la consumación que viene, pues la tierra
entera va a perecer, un diluvio está por venir sobre toda la tierra
y todo lo que se encuentre sobre ella perecerá.
3 "En seguida
enseña al Justo, al hijo de Lamec, lo que debe hacer para preservar
su alma para la vida y escapar definitivamente, pues por él será
sembrada una planta y serán establecidas todas las
generaciones".
4 Y además, el Señor le dijo a Rafael:
"Encadena a 'Asa'el de pies y manos, arrójalo en las tinieblas, abre
el desierto que está en Dudael y arrójalo en él;
5 bota sobre
él piedras ásperas y cortantes, cúbrelo de tinieblas, déjalo allí
eternamente sin que pueda ver la luz,
6 y en el gran día del
Juicio que sea arrojado al fuego.
7 "Después, sana la tierra
que los Vigilantes han corrompido y anuncia su curación, a fin de
que se sanen de la plaga y que todos los hijos de los hombres no se
pierdan debido al misterio que los Vigilantes descubrieron y han
enseñado a sus hijos. (Jl 2:22)
8 "Toda la tierra ha sido
corrompida por medio de las obras que fueron enseñadas por 'Asa'el,
impútale entonces todo pecado".
9 Y el Señor dijo a Gabriel:
"Procede contra los bastardos y réprobos hijos de la fornicación y
haz desaparecer a los hijos de los Vigilantes de entre los humanos y
hazlos entrar en una guerra de destrucción, pues no habrá para ellos
muchos días.
10 "Ninguna petición en su favor será
concedida, pues esperan vivir una vida eterna o que cada uno viva
quinientos años.
11 Y a Miguel le dijo el Señor: ve y anuncia
a Shemihaza y a todos sus cómplices que se unieron con mujeres y se
contaminaron con ellas en su impureza,
12 ¡que sus hijos
perecerán y ellos verán la destrucción de sus queridos! Encadénalos
durante setenta generaciones en los valles de la tierra hasta el
gran día de su juicio. (2P 2:4; Judas 6)
13 "En esos días
se les llevará al abismo de fuego, a los tormentos y al encierro en
la prisión eterna. (Ap 20:10)
14 "Todo el que sea
condenado, estará perdido de ahí en adelante y será encadenado con
ellos hasta la destrucción de su generación. Y en la época del
juicio que yo juzgaré, perecerán por todas las
generaciones.
15 "Destruye todos los espíritus de los
bastardos y de los hijos de los Vigilantes porque han hecho obrar
mal a los humanos.
16 "Destruye la opresión de la faz de la
tierra, haz perecer toda obra de impiedad y haz que aparezca la
planta de justicia; ella será una bendición y las obras de los
justos serán plantadas en alegría para siempre.
17 "En ese
tiempo todos los justos escaparán y vivirán hasta que engendren
millares. Todos los días de vuestra juventud y vuestra vejez se
completarán en paz.
18 "Entonces toda la tierra será
cultivada en justicia y toda ella será plantada de árboles y llena
de bendición.
19 "Todos los árboles de la tierra que deseen
serán plantados en ella y sembrarán allí viñas y cada una de ellas
producirá mil jarras de vino y cada semilla producirá mil medidas
por una, y una medida de aceitunas producirá diez lagares de
aceite.
20 "Y limpia tú la tierra de toda opresión, de toda
violencia, de todo pecado, de toda impiedad y de toda maldad que
ocurre en ella y hazles desaparecer de la tierra.
21 "Y todos
los hijos de los hombres llegarán a ser justos y todas las naciones
me adorarán, se dirigirán en oración a mí y me alabarán.
22
"Y la tierra estará limpia de toda corrupción, de todo pecado, de
todo castigo y de todo dolor y yo no enviaré más plagas sobre la
tierra, hasta las generaciones de las generaciones ni por toda la
eternidad.
Capítulo 11
1 "Y en esos días
abriré los tesoros de bendición que están en el cielo, para hacerlos
descender sobre la tierra, sobre las obras y el trabajo de los hijos
de los hombres
2 "Y la paz y la verdad estarán unidas todos
los días del mundo y por todas las
generaciones
Capítulo 12
1 Ante esos sucesos
Enoc había sido ocultado y no había ningún humano que supiera dónde
fue escondido ni dónde están ni qué le sucedió. (Gn 5:24; Si
44:16; Sb 4:10,11; Hb 11:5)
2 El hacía todas sus acciones con
los Vigilantes y pasaba sus días con los santos.
3 Así, yo
Enoc estaba comenzando a bendecir al Señor de majestad, al Rey de
los tiempos, y he aquí que el Vigilante del gran Santo me llamó a
mí, Enoc el escribiente y me dijo:
4 "Enoc, escriba de
justicia, ve a los Vigilantes del cielo que han abandonado las
alturas del cielo, el eterno lugar santo y que se han contaminado
con las mujeres haciendo como hacen los hijos de los hombres, y han
tomado mujeres y han forjado una gran obra de corrupción sobre la
tierra, y hazles saber
5 que no habrá para ellos paz ni
redención de su pecado.
6 "Y así como gozaron a causa de sus
hijos ellos verán la muerte de sus bienamados y llorarán por la
pérdida de sus hijos y suplicarán eternamente, pero no habrá para
ellos misericordia ni paz".
Capítulo 13
1
Luego, Enoc se fue y le dijo a 'Asa'el: "No habrá paz para ti,
contra ti ha sido pronunciado un gran juicio para
encadenarte.
2 "No habrá para ti ni tregua ni intercesión,
porque has enseñado la injusticia y a causa de todas las obras de
impiedad, violencia y pecado que has enseñado a los
humanos.
3 Y avanzando les hablé a todos ellos y todos
temieron y se espantaron y el temblor se apoderó de ellos.
4
Me suplicaron que elevara una petición por ellos para que pudieran
encontrar perdón por sus pecados y que la leyera en presencia del
Señor del cielo.
5 Porque desde entonces ellos no pueden
hablar a Dios ni levantar sus ojos al cielo, debido a la vergüenza
por los crímenes por los cuales fueron condenados.
6 Entonces
escribí su oración con todas sus peticiones por sus almas y por cada
una de sus obras y por lo que suplicaban todos, que hubiera para
ellos perdón y larga vida.
7 Fui y me senté junto a las aguas
de Dan, en la tierra de Dan, al sur del Hermonín, a su lado
occidental y estuve leyendo el libro donde anoté sus peticiones,
hasta que me dormí.
8 He aquí que me vinieron sueños y
cayeron sobre mí visiones hasta que levanté mis párpados a las
puertas del palacio del cielo y vi una visión del rigor del castigo.
Y vino una voz y me dijo: "Habla a los hijos del cielo para
reprenderles".
9 Cuando desperté fui a ellos. Todos estaban
reunidos juntos y sentados llorando, en la Fuente del Llanto que
está entre el Líbano y Senir, con los rostros cubiertos.
10
Conté delante de ellos todas las visiones que había visto en sueños
y me puse a hablar con palabras de justicia y de visión y a
reprender a los Vigilantes celestiales.
Capítulo
14
1 Este es el libro de las palabras de la verdad y de la
reprensión de los Vigilantes que existen desde siempre según lo
ordenó el Gran Santo en el sueño que tuve.
2 En esta visión
vi en mi sueño lo que digo ahora con la lengua de carne, con el
aliento de mi boca, que el Grande ha dado a los humanos para que
hablen con ella y para que comprendan en el corazón. Así como Dios
ha creado y destinado a los hijos de los hombres para que entiendan
las palabras de conocimiento, así me ha creado, hecho y destinado a
mí para que reprenda a los Vigilantes, a los hijos del
cielo.
3 Vigilantes: yo escribí vuestra petición y en una
visión se me reveló que no será concedida nunca y que habrá juicio
por decisión y decreto contra vosotros,
4 que a partir de
ahora no volveréis al cielo y por todas las épocas no subiréis,
5 porque ha sido decretada la sentencia para encadenaros en
las prisiones de la tierra por toda la eternidad.
6 Pero
antes veréis que todos vuestros seres queridos irán a la destrucción
con todos sus hijos y las riquezas de tus seres queridos y de sus
hijos no las disfrutaréis y ellos caerán en vuestra presencia por la
espada de destrucción.
7 Pues vuestra petición por ellos ni
la petición por vosotros serán concedidas. Continuaréis pidiendo y
suplicando y mientras lloráis no pronunciéis ni una palabra del
texto que he escrito.
8 Esto me fue revelado en la visión: He
aquí que las nubes me llamaban, la neblina me gritaba y los
relámpagos y truenos me apremiaban y me despedían y en la visión los
vientos me hacían volar, me levantaban en lo alto, me llevaban y me
entraban en los cielos.
9 Entré en ellos hasta que llegué al
muro de un edificio construido con piedras de granizo, rodeado y
cercado completamente con lenguas de fuego que comenzaron a
asustarme. (Ac 2:3)
10 Entré por esas lenguas de fuego
hasta que llegué a una casa grande construida con piedras de granizo
cuyos muros. eran como planchas de piedra; todas ellas eran de nieve
y su suelo estaba hecho de nieve
11 Su techo era como
relámpagos y trueno y entre ellos querubines de fuego y su cielo era
de agua.
12 Un fuego ardiente rodeaba todos sus muros
cercándolos por completo y las puertas eran de fuego
ardiente.
13 Entré en esta casa que era caliente como fuego y
fría como nieve. No había en ella ninguno de los placeres de la
vida. Me consumió el miedo y el temblor se apoderó de mí.
14
Tiritando y temblando caí sobre mi rostro y se me reveló una
visión:
15 He aquí que vi una puerta que se abría delante de
mí y otra casa que era más grande que la anterior, construida toda
con lenguas de fuego.
16 Toda ella era superior a la otra en
esplendor, gloria y majestad, tanto que no puedo describiros su
esplendor y majestad.
17 Su piso era de fuego y su parte
superior de truenos y relámpagos y su techo de fuego
ardiente.
18 Me fue revelada y vi en ella un trono elevado
cuyo aspecto era el del cristal y cuyo contorno era como el sol
brillante y tuve visión de querubín.
19 Por encima del trono
salían ríos de fuego ardiente y yo no resistía mirar hacia
allá.
20 La Gran Gloria tenía sede en el trono y su vestido
lucía más brillante que el sol y más blanco que cualquier
nieve;
21 ningún ángel podía entrar verle la cara debido a la
magnífica Gloria y ningún ser de carne podía mirarlo.
22 Un
fuego ardiente le rodeaba y un gran fuego se levantaba ante Él.
Ninguno de los que le rodeaba podía acercársele y multitudes y
multitudes estaban de pie ante Él y Él no necesitaba
consejeros.
23 Y las santidades de los santos que estaban
cerca de Él no se alejaban durante la noche ni se separaban de
Él.
24 Yo hasta este momento estaba postrado sobre mi rostro,
temblando y el Señor por su propia boca me llamó y me dijo: "Ven
aquí Enoc y escucha mi Palabra".
25 Y vino a mí uno de los
santos, me despertó, me hizo levantar y acercarme a la puerta e
incliné hacia abajo mi cabeza.
Capítulo 15
1 Y
él me correspondió y me habló y yo oí su voz: "No temas Enoc, hombre
de justo, escriba de justicia; acércate y escucha mi voz.
2
"Ve y dile a los Vigilantes del cielo que te han enviado a suplicar
por ellos: 'A vosotros corresponde interceder por los humanos y no a
los humanos por vosotros'.
3 '¿Por qué habéis abandonando el
cielo alto, santo y eterno, os habéis acostado con mujeres y
profanado a vosotros mismos con las hijas de los hombres y tomado
esposas como los hijos de la tierra y habéis engendrado hijos
gigantes?.
4 'Vosotros que fuisteis santos espirituales
viviendo una vida eterna os habéis manchado con la sangre de las
mujeres y habéis engendrado con la sangre de la carne y como los
hijos del hombre habéis deseado después carne y sangre como aquellos
que mueren y perecen' .
5 "Por eso yo les he dado a ellos
mujeres para que las fecunden y engendren hijos por ellas y para que
así no falten ellos sobre la tierra."
6 'En cuanto a
vosotros, fuisteis primero espirituales, viviendo una vida eterna,
inmortal por todas las generaciones del mundo;
7 por ello no
se os han atribuido mujeres, pues la morada de los espíritus del
cielo es el cielo' .
8 "Y ahora, los gigantes que han nacido
de los espíritus y de la carne, serán llamados en la tierra
espíritus malignos y sobre la tierra estará su morada.
9 "Los
espíritus malos proceden de sus cuerpos, porque han nacido de
humanos y de los santos Vigilantes es su comienzo y origen
primordial. Estarán los espíritus malos sobre la tierra y serán
llamados espíritus malos.
10 "Los espíritus del cielo tienen
su casa en el cielo y los espíritus de la tierra que fueron
engendrados sobre la tierra tienen su casa en la tierra.
11
"Y los espíritus de los gigantes, de los Nefilim, que afligen,
oprimen, invaden, combaten y destruyen sobre la tierra y causan
penalidades, ellos aunque no comen tienen hambre y sed y causan
daños.
12 "estos espíritus se levantarán contra los hijos de
los hombre y contra las mujeres porque de ellos
proceden.
Capítulo 16
1 "Después de la muerte
de los gigantes cuando los espíritus han salidos de su cuerpo, su
carne será destruida antes del juicio. Serán así destruidos hasta el
día de la gran consumación, del gran juicio en el cual el tiempo
terminará para los Vigilantes e impíos y seréis totalmente
consumados.
2 "Y ahora, a los Vigilantes, que te han enviado
a suplicar por ellos, que en otra época habitaban en el cielo,
diles:
3 'Vosotros estabais en el cielo pero todos los
misterios no se os habían revelado. No habéis conocido sino un
misterio indigno y en el endurecimiento de vuestro corazón lo habéis
comunicado a las mujeres y por ese misterio ellas y los hombres han
multiplicado el mal sobre la tierra' .
4 "Diles pues: 'No
tendréis paz'".
Capítulo 17
1 Después me
llevaron a un sitio cuyos habitantes son como el fuego ardiente,
pero cuando desean aparecen como humanos.
2 Me llevaron a la
casa de la tempestad, sobre una montaña cuya cima tocaba el
cielo,
3 y vi las mansiones de las luminarias y los tesoros
de las estrellas y del trueno, en los extremos del abismo donde
están el arco de fuego, sus flechas y carcaj, la espada de fuego y
todos los relámpagos.
4 Luego me llevaron hasta las aguas de
vida y hasta el fuego del occidente, el que recogió todas las
puestas de sol.
5 Llegué hasta un río de fuego cuyas llamas
corren como agua y desemboca en el gran mar que esta al lado del
poniente;
6 vi grandes ríos y llegué a una gran oscuridad y
hasta donde ningún ser carnal camina;
7 vi las montañas de
las tinieblas de invierno y el sitio hacia donde fluyen todas las
aguas del abismo;
8 y vi la desembocadura de todos los ríos
de la tierra y la desembocadura del abismo.
Capítulo
18
1 Vi los tesoros de los vientos y vi que con ellos Él ha
adornado toda la creación y los cimientos de la tierra;
2 y
vi también la piedra angular de la tierra y los cuatro vientos que
sostienen la tierra y el firmamento;
3 vi como los vientos
extienden el velo del cielo en lo alto y cómo tienen su puesto entre
el cielo y la tierra: son las columnas del cielo;
4 vi los
vientos que hacen girar y que conducen por las órbitas del sol y de
los astros en sus estancias;
5 vi los vientos que sostienen
las nubes sobre la tierra; vi los caminos de los ángeles; vi en los
confines de la tierra el firmamento en lo alto.
6 Después fui
al sur y vi un sitio que ardía día y noche, en donde se encontraban
siete montañas de piedras preciosas, tres del lado oriental y tres
del lado del mediodía.
7 Así, entre las que estaban en el
oriente, una era de piedra multicolor, una de perlas, y la otra de
piedras medicinales; y las que estaban en el sur eran de piedra
roja.
8 La del medio se elevaba hasta el cielo como el trono
del Señor y la parte alta del trono era de zafiro.
9 Yo vi un
fuego ardiente, y más allá de esas montañas
10 está una
región donde termina la gran tierra, y ahí culminan los
cielos.
11 Luego me fue mostrado un profundo abismo entre
columnas de fuego celeste, y vi en él columnas de fuego que
descendían al fondo y cuya altura y profundidad eran
inconmensurables;
12 y más allá de este abismo vi un sitio
sobre el cual no se extendía el firmamento, bajo el cual no había
tampoco cimientos de la tierra; sobre el que no había ni agua ni
pájaros, sino que era un lugar desierto y terrible.
13 Allí
vi siete estrellas parecidas a grandes montañas, que ardían, y
cuando pregunté sobre esto,
14 El ángel me dijo: "Este sitio
es el final del cielo y de la tierra; ha llegado a ser la prisión de
las estrellas y de los poderes del cielo.
15 "Las estrellas
que ruedan sobre el fuego son las que han transgredido el
mandamiento del Señor, desde el comienzo de su ascenso, porque no
han llegado a su debido tiempo;
16 y Él se irritó contra
ellas y las ha encadenado hasta el tiempo de la consumación de su
culpa para siempre, en el año del misterio".
Capítulo
19
1 Después Sariel me dijo: " Aquí estarán los Vigilantes
que se han conectado por su propia cuenta con mujeres. Sus espíritus
asumiendo muy diversas apariencias se han corrompido y han
descarriado a los humanos para que sacrifiquen a demonios y dioses,
hasta el día del gran juicio, en que serán juzgados y encontrarán su
final.
2 "En cuanto a sus mujeres, las que fueron seducidas
por los Vigilantes, se volverán sosegadas".
3 Yo Enoc, solo,
he visto la visión, el final de todas las cosas y ningún humano ha
visto lo que yo he visto.
Capítulo 20
1 He
aquí los nombres de los santos ángeles que vigilan: (Ap
8:2)
2 Uriel, uno de los santos ángeles, llamado el del
trueno y el temblor;
3 Rafael, otro de los santos ángeles, el
de los espíritus de los humanos; (Tb 12:15)
4 Ra'u'el,
otro de los santos ángeles, que se venga del mundo de las
luminarias;
5 Miguel, otro de los santos ángeles, encargados
de la mejor parte del la humanidad y del pueblo; (Dn 10:13,21,
12:1; Judas 9; Ap 12:7)
6 Sariel, otro de los santos ángeles,
encargado de los espíritus de los hijos de los hombres que pecan en
espíritu;
7 Gabriel; otro de los santos ángeles, encargado
del paraíso, las serpientes y los querubines; (Dn 8:16, 9:21;
Lc:1:19,26) (Gn 3:24; Ex 25:18-22; Ez 10:4-5)
8 Remeiel,
otros de los santos ángeles, al que Dios ha encargado de los
resucitados. (Mt 28:2,5; Mc 16:5)
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