Se ha considerado como la mayor de las revoluciones de la imprenta, la invención del tipo móvil. Los sistemas eléctricos de edición y reproducción, combinados con la transmisión por satélite permiten a periódicos y revistas ilustradas publicar ediciones simultáneas a través del mundo. En lugar de aquellas voluminosas y pesadas prensas que precisaban flotas de transporte para llevar las noticias de una nación, la impresión puede ser local, a pequeña escala y automatizada, necesitando poco personal para supervisar las operaciones y disponer el envío. Ya hay algunos semanarios internacionales que envían películas de páginas completas, listas para su impresión, a muchos puntos diferentes alrededor del mundo. Y un periódico de primer orden de los Estados Unidos ha sido el pionero en la transmisión de copias exactas de la impresión maestra, vía satélite.
Pero éstos son solamente dos ejemplos de una revolución que se extiende a la impresión de cualquier cosa: desde periódicos a billetes de banco. El proceso por el cual los reporteros telefonean sus relatos, que después se mecanografían y se procesan antes de incorporarse a las páginas, ya no es necesario. En su lugar, las colaboraciones se registran mediante máquinas de escribir electrónicas conectadas a las líneas telefónicas ordinarias.
El cometido del periódico se hace también relativamente tópico, con un "frame-grabber" (captador de cuadro), desarrollado por Samuel Freeman, un inventor de Syosset, del Estado de Nueva York. El captador de cuadro "congela" las imágenes de TV y permite la fotografía directa de la pantalla de TV. Un diseño hecho por Dainippon Screen, una compañía japonesa, permite la reproducción directa en colores mediante exploración y micro-procesador de imágenes de TV en color, y con buenos resultados.
Eventualmente, los relatos de los reporteros, las características editoriales, los anuncios y los titulares podrían almacenarse en máquinas de reconocimiento óptico de tipos (que pueden leer textos) o incluso directamente en máquinas que aceptan la palabra hablada. Tal información, juntamente con el material gráfico almacenado en forma de señales digitales, podría mantenerse en una memoria de computadora y hacerse uso del mismo para revelado directo sobre una placa de impresión. Eventualmente, las páginas almacenadas electrónicamente al papel por medio de impresión electrostática, tal como la Xerografía. Los microprocesadores pueden comprobar los errores de deletreo.
Los periódicos y revistas son productos de corta vida, que precisan una rápida publicación. Necesariamente, por tanto, se encuentran entre los primeros elementos que precisan adaptar la moderna tecnología electrónica. Fuera de las grandes ciudades del mundo occidental, los periódicos sirven a comunidades locales virtualmente libres de competidores, por lo que están en la mejor situación de aportar una nueva tecnología.
Hay, por otra parte, nuevas revistas ilustradas que emplean la última tecnología como medio de mantener una posición de competición. Además, tal como ocurre con los importantes periódicos financieros, precisan hacer circular rápidamente ejemplares para lectores que se encuentran en diversos países del mundo. Así pues, utilizan transmisión de facsímiles (envío de copias exactas) para asegurar la publicación en diferentes lugares más o menos al mismo tiempo, y utilizan el transporte aéreo para la distribución regional.
La última tecnología en revistas ilustradas
Los anuarios, igualmente, necesitan mantenerse al día en cuanto a los acontecimientos. En Francia, la autoridad de teléfonos PTT propone suministrar pequeñas estructuras de exhibición visual (VDUs) a los suscriptores de teléfonos para que obtengan la última información en todo momento sin más que pulsar un botón. Los aparatos podrían después ser utilizados para mantener acceso directo a sistema de teletexto (texto transmitido) tales como Ceefax, Oracle o Prestel. Ya se almacenan los listines de suscriptores telefónicos en registros de computadora, y si bien la consulta oral a través de un operador humano ofrece todavía grandes ventajas, los servicios de consulta electrónica están en lógico proceso.
Anuncios clasificados, información sobre Bolsa, guías de espectáculos e información de diccionario conducen a la publicación electrónica mediante sistemas de teletexto. El servicio proporcionado por las pantallas VDU en las oficinas de líneas aéreas, que incluye la información instantánea sobre disponibilidad de plazas, tarifas, conexiones e incluso opciones de asientos e itinerarios, es un ejemplo impresionante de la ventaja del teletexto sobre las listas impresas tradicionales. Si bien estos sistemas son de circuito cerrado, se transcriben fácilmente en sistemas de teletexto accesibles de modo general. Por desgracia, el éxito comercial de los sistemas de teletexto no es tan grande como hubiera sido de esperar. Algunos expertos creen que no solamente hay gente reacia al cambio, sino también que sencillamente el paso para el cambio es demasiado rápido para que puedan captarlo.
Durante 442 años, el arte de la impresión, aunque se ha mecanizado, no ha cambiado en principio. Los tipos se componían en forma de letras individuales o (desde finales de siglo XIX) en forma de líneas enteras o de bloques constitutivos de palabras y frases y se componían de una aleación de plomo. Los impresores de carteles utilizaron tipos en madera de grandes tamaños. El metal ofreció la ventaja de poder reutilizarse una vez fundido.
En la gama existente de máquinas de imprimir, el "Times" de Londres revolucionó el arte de pasar un texto al papel al introducir la primera prensa rotativa del mundo. Mientras que anteriormente, las prensas emplearon planchas planas que llevaban la información que se trataba de imprimir, las prensas rotativas emplean planchas curvas sobre la superficie de un cilindro.
Actualmente, abundan los productos impresos, en el mundo industrializado. Periódicos, libros, revistas ilustradas, anuncios, billetes de líneas aéreas y envolturas y embalajes en sus muchos aspectos, así como todos los demás productos de la industria de la impresión, tal como tarjetas de felicitación navideña, billetes de banco y sellos de correos, no ponen continuamente frente al arte de imprimir en sus muchas facetas.
En el mundo industrializado, la industria de la impresión figura entre las más importantes empresas en términos de número de personas empleadas. Es un barómetro exacto de la economía de un país. Si la industria de la impresión marcha mal, el país se encontrará, realmente, en dificultades económicas. Los medios mecánicos están siendo actualmente suplantados por procedimientos de alta tecnología de la era electrónica. Hoy en día la mayor parte de los equipos se componen fotográficamente. Utilizando un teclado electrónico y un VDU un operador dactilografía el texto, que es automáticamente dispuesto por un microprocesador y almacenado sobre una cinta o disco magnéticos. El microprocesador compone los espacios entre letras y palabras, y coloca los tipos de columnas de líneas de igual contenido. Las señales almacenadas magnéticamente que comprende el texto son procesadas en una máquina de composición por fototipo, que convierte las mismas en el texto real sobre película o papel fotográfico.
Las primeras máquinas de fototipo eran meras adaptaciones de máquinas de composición por metal caliente. Actualmente, la cuarta la cuarta generación de máquinas de fototipo trabaja a velocidades increíbles, hasta el punto de que una sola máquina puede convertir en texto la salida de teclado de cientos de operadores.
La máquina de mayor éxito entre todas las máquinas de composición por fototipo, la Compugraphic, debe su concepto original a dos franceses, Rene Higonnet y Louis Moyroud. La máquina de alta capacidad de mejor venta es la Linotron, diseñada en Gran Bretaña y en uso en muchos de los periódicos del mundo. Se logra una velocidad extraordinariamente alta mediante las máquinas de American Autologic APS, y la Digiset de Alemania. Estas máquinas ultra-rápidas trabajan fundamentalmente en talleres de confección de periódicos.
La reproducción de grabados, que habitualmente se hacía mediante grabado en madera o metal, sometiendo el metal a ataque químico o dibujando sobre la piedra litográfica, se ha convertido casi exclusivamente en el campo de la reproducción fotoquímica. Ahora, sin embargo, la reproducción gráfica va cambiando gradualmente a la tecnología totalmente electrónica.
Hoy en día, se estima que entre el 40 y el 50 por 100 de la reproducción en color en el mundo industrializado es electrónicamente explorado en máquinas británicas, alemanas y japonesas. Estos exploradores de color dividen el material gráfico en su color original en dos, tres o cuatro separaciones individuales (imágenes de un solo color) sobre película. Cuando se superponen y se imprimen, las separaciones forman una imagen en sus colores reales.
La generación de material gráfico y texto electrónicamente en un solo proceso integrado (denominado"pre-press") ha sido iniciada por la industria periodística. La unión de estos dos elementos esenciales para dar un producto impreso ha sido anunciada con frecuencia, pero sólo recientemente se ha realizado. Texto y figuras se convierten en señales electrónicas y se hacen entrar en una computadora. Allí se dispone la información ordenadamente (utilizando un VDU y un teclado) y se almacena; se puede cambiar sin más que mecanografiar modificaciones, anotar los efectos de los cambios y dar instrucciones a la computadora para que almacene la nueva versión. Cuando llega el momento de imprimir se convierten en película las señales almacenadas en la computadora, después en planchas de impresión y finalmente se pasa a imprimir sobre papel. Los procesos totalmente electrónicos son caros, pero se ha propuesto un procedimiento por fases de reproducción de colores, destinada principalmente a sociedades menores. En lugar de reunir toda la información constituida por texto e imagen en un almacén de computadora, se pueden combinar las reproducciones y los textos sobre una película principal totalmente corregida a partir de la cual se podrán imprimir a continuación páginas completas.
El procedimiento gradual, fase a fase, tiene ventajas no solamente para el editor del periódico y de la revista, sino también para el productor de catálogos de ventas por correo que requiere un medio rápido y económico de poner al día y cambiar las páginas a un nuevo contenido. Si bien las computadoras trabajan extremadamente deprisa, requieren una programación y una codificación para recibir las instrucciones. Muchos expertos prefieren trabajar con película. No solamente resulta fácil de manipular, sino que proporciona una imagen directa de lo que se está haciendo. El VDU permite un examen detallado, también, pero la recuperación resulta más complicada.
En la imprenta se transfieren a papel el texto y las ilustraciones grabadas en planchas de impresión, la última etapa del proceso de impresión. En el procedimiento clásico de tipografía, la información que se trata de imprimir presenta la forma de una impresión en relieve sobre la superficie de planchas metálicas. Estas planchas se entintan para transferir una impresión de los tipos cuando se presiona el papel de imprenta contra la superficie de la plancha.
En el procedimiento de impresión por grabado de la imagen se imprime a partir de una plancha o cilindro con cavidades, que se practican mediante ataque químico. Otro procedimiento, llamado litografía en offset, utiliza básicamente agua para permitir que una imagen existente en una placa receptiva de tinta y una imagen original en piedra separen las zonas de impresión de las zonas no impresas receptoras de agua.
La impresión en rotograbado (que emplea un cilindro grabado químicamente) ofrece la mejor calidad posible sobre papeles más baratos, de poco peso. Es el procedimiento para revistas y catálogos de gran circulación. Utilizando las últimas técnicas electrónicas se integra totalmente el proceso de grabación de los cilindros con la conversión del original en colores directamente en imagen de impresión. Los dos inconvenientes mayores del procedimiento son el alto coste y la lentitud con que tiene lugar la grabación de los cilindros.
El sistema de lasergrabado emplea un revestimiento plástico sobre el cilindro, en el que un rayo láser regulado por el explorador de colores u otra estructura, quema la imagen que se trata de imprimir. Este procedimiento promete una reducción de costos. Sin embargo, el grueso de la producción por cilindros, especialmente en empresas de rotograbado de menor importancia, utiliza el ataque químico regulado electrónicamente.
La impresión en offset continúa siendo un procedimiento en desarrollo en todo el mundo. No obstante, en la impresión de periódicos, un importante desarrollo es el de la prensa ligera, cuyo pionero en Japón ha sido Tokyo Kikai Seisakusho. Las prensas ligeras y las tintas flexo con base de agua (en las que el disolvente es agua) permiten una importante economía de energía, de hasta un 60 por 100 en la realización de los procesos.
Se espera con creciente interés que los editores de libros empleen procedimientos industriales para la impresión de los mismos en los cuales se integren la impresión y la encuadernación. Las gigantescas prensas Cameron de los Estados Unidos imprimen un libro completo en una sola operación a partir de planchas revestidas de plástico y entregan los bloques plegados que constituyen el libro directamente a un servicio de encuadernación.
En las prensas American Harris de transferencia automática, la impresión es literalmente continua. Dos estructuras de prensa imprimen secciones de libros en un solo color o en dos colores, mientras que otras dos estructuras se preparan para imprimir la sección siguiente. Un microprocesador acelera las estructuras dispuestas hasta la plena velocidad y automáticamente desactiva las otras estructuras impresoras una vez que se ha producido el número requerido de ejemplares determinado.
La variación en las necesidades de personal especializado para las industrias gráficas es extremadamente notable. Los artesanos que en un tiempo ensamblaban tipos o compilaban páginas han sido sustituidos por computadoras y por trabajadores con nuevas técnicas. Accionado desde un despacho de oficina, un microprocesador puede manipular los tipos que hasta hace poco requerían un equipo de trabajadores de diversas especialidades, y ello en una fracción del mismo tiempo.