| Rosario de Acuña y Villanueva Madrid, 1850- Gijón, 1923 |
Para saber más: Rosario de Acuña en Asturias ----- Rosario de Acuña y Villanueva. Una heterodoxa en la España del Concordato |
Excmo. Sr. D. Benito Pérez Galdós.
Respetable maestro:
He leído y meditado durante varios días su noble y valiente manifiesto al país; contesto el párrafo suyo que dice:
«Me lanzo a esta temeraria invocación esperando que a ella respondan todos los españoles de juicio sereno y gallarda voluntad, sin distinción de partidos, sin distinción de doctrinas y afectos, siempre que entre éstos resplandezca el amor a la patria, así los que hacen vida pública como los que viven apartados de ella»
Aunque a juicio mío, hace mucho tiempo somos el ratón que tiene el leopardo inglés entre sus garras, destinados irremisiblemente por ser nación sin virilidad ni cultura- a colonia protegida del sajón, mi alma latina se revela contra toda desesperanza y aun imagino posible un retorno a la personalidad ibérica, aunque para ello fuese preciso nadar en sangre.
Por mi patria y por mi raza, por la justicia y por la humanidad, los grandes soles de que son satélites las almas conscientes, le ofrezco a usted mi vida y mi alma: mándeme hacer lo que sea preciso; si mi viejo cuerpo sirve para ser acribillado, dígame dónde he de ponerme; si mi palabra escrita vale para fustigar la cobardía de las masas, dígame dónde he de escribir. Allí donde me mande sabré trabajar, sufrir y morir, como me lo ordena mi condición de española y de racional.
Quedo a sus órdenes su atenta lectora.
Rosario de Acuña y Villanueva
Santander, octubre 1909
El País, Madrid, 24-10-1909
[28-7-2009]