R e l a t o s

¿Hasta cuando?

El narcotraficante

Saber más que el buelo

Los tres amigos

Sin título

La vida de Felipe y Leticia

Sintítulo 2

Por unos días en gijón

Los amigos de Patricia

 

 

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  ¿ Hasta cuando  ?    

     Era sábado por la mañana, el cielo estaba gris  amenazaba tormenta, caminaba despacio, con la mirada perdida en el vacío, mi mente no paraba de repetir ¡por fin! ¡Por fin! ¿Y ahora que?

    Tan absorta estaba en mis pensamientos, que no me percaté, que el semáforo había cambiado, un coche

Se abalanza sobre mi a gran velocidad, rápidamente doy unos pasos hacia atrás, pero, ya es tarde, no siento más que gritos, un fuerte chirriar  de ruedas de coche y un fuerte golpe que me elevó  por los aires.

    Semiinconsciente, abro los ojos, hay mucha gente a mí alrededor, no reconozco a nadie, siento un fuerte dolor en la cabeza, echo mi mano hacia ella, la miro, y horror la encuentro llena de sangre., mis ojos se cerraron de nuevo, ya no recuerdo más.

    Cuando quiero abrirlos de nuevo, no puedo, oigo voces, no las reconozco,” ¡que lástima con lo joven que es! ¡Habrá que llamar a sus familiares! “…Siento una  gran   angustia, les grito que me digan dónde estoy, sigo sin obtener respuesta, intento tocar algo, pero mi mano no me obedece, ¡no entiendo nada…!

     Una voz suave, cariñosa, solloza  cerca de mí, ¡hija mía, hija mía….! su llanto se hace más fuerte. ¡Es mi madre ¡ siento un gran alivio, me reconforta su voz, quiero hacerle muchas preguntas, no quiero que sufra, pero sé que es imposible… no puede oírme…                                                                         

     Hay un gran revuelo de voces. , una voz  se distingue sobre las demás “Dejadme verla, quiero verla”      ¡Perdona Rosa,  perdóname…!

.    Esa voz…esa voz...  la reconozco, es Paco, (mi marido), no quiero verle ¡quiero que se vaya ¡ su voz me molesta ¡Cuantas  veces deseé oír ese perdón de su boca ¡ …pero ahora ya  es tarde…

      Mi mente retrocede en el tiempo, me vienen imágenes de nuestro comienzo, una pareja como otra cualquiera, llena de ilusiones, nos casaríamos, compraríamos una casa, la amueblaríamos  y más adelante, un par de años después tendríamos hijos, habíamos decidido que serían dos, no más, la parejita.

   El dinero no nos sobraba, pero como trabajábamos los dos, nos desenvolvíamos bastante bien. Pero un gran golpe de suerte (un décimo de lotería premiado) nos truncó todas  nuestras expectativas, fue nuestra mayor desgracia.

     Al principio, todo era espléndido, nuestras ilusiones se cumplían  sin tanto esfuerzo. En vez del  piso, compramos una casa , con su  jardín  correspondiente, cambiamos  de coche , todo era perfecto , pero empezaron las fiestas , cenas  con los amigos, el juego , el alcohol….Poco a poco esta vida fue minando nuestra relación, el demonio del  alcohol se apoderó de Paco.  Al principio le hacía ser desenvuelto hasta simpático, pero a medida que seguía  bebiendo   su carácter se  volvía cada vez más  agresivo. Cansada  de ésta situación  , decidí no acompañarle más.. Le esperaba en casa, intranquila, temerosa, pues no sabía como llegaría, que  excusa encontraría  para  montar una gran bronca, para humillarme, sus camisas manchadas de  maquillaje, oliendo a una mezcla de alcohol  y perfume de mujer.  ¡Qué humillación ¡

Miles de veces   hablé con  él, pero no quería ver el problema  que tenía, siempre me  echaba la culpa a mí; que si eran obsesiones mías, que era  una amargada, que no sabía divertirme…

    “Todavía hoy no comprendo cómo   ésa   persona que esperas todo de ella, que has elegido como tú compañero de viaje en el difícil camino de la vida, se puede volver en tú  peor enemigo.    Quería huir de esta situación, pero no podía, algo me bloqueaba, no sabía que hacer, me encontraba perdida... Poco a poco, según iba pasando el tiempo  y después de haber tocado fondo, empecé a preocuparme de mí,  me iba haciendo cada vez más fuerte, con más seguridad, ya no esperaba nada de él, no me importaba  a que hora llegaba,  ni con quien estaba,  Entonces decidí romper con todo. ¡Y ahora pasa esto…!

    Mi mente volvió a la realidad de la habitación .Paco sigue llorando y pidiendo perdón  .Mentalmente grito “¡Basta!, ¡ya es muy tarde!”.

   De repente  oigo una voz extraña diciendo :-“Por favor tengan cuidado con lo que dicen, pues hay teorías que afirman  que  los enfermos en estado vegetativo, su cerebro sigue funcionando a pesar del estado de coma profundo, por lo tanto les podría oír..!”

    ¡SI, CLARO QUE  LOS ESCUCHO…!  ¿PERO  HASTA  CUANDO…?

  Firma.: Casual.

 

 

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EL NARCOTRAFICANTE

  

Mustafá es un tendero marroquí de la ciudad de Chechagüe, vende comida y ropa, tiene un socio que es Alai que es traficante y utiliza la tienda de Mustafá de tapadera.

Pedro es un Español que va a ir de vacaciones a Marruecos, cuando llega  se instala en un hotel encima de la tienda de Mustafá.

Desde la ventana Pedro ve salir Alai con cajas grandes y sospechosas, a él, le da que pensar y lo empieza a espiar, de la tienda entra y sale gente de la tienda  con pintas  raras. Pedro llama a la policía y fueron a la tienda de Mustafá y se encontraron con mucha droga almacenada en cajas, la policía quería detener a Mustafá.

El traficante era  Alai, que en esos momentos no estaba en la tienda.

La policía se escondió hasta que  llegase Alai.

Cuando Alai llegó lo detienen por trafico de drogas, Mustafá queda absuelto por que el no tenía nada que ver.

Gracias a Pedro que fue  a Marruecos se aborto una red de trafico de drogas, Pedro penso que lo que hizo estuvo bien.

Alai tendrá que pasar unos años en la cárcel y Pedro volvió a España con orgullo.

Chus

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Saber más que el buelo

 A media mañana, después del “almuerzo”, Manolito el de Aurora prosiguió con su labor preferida, hacer madreñas y cosas de madera, en el entretiempo de atender las vacas, que son sagradas. 

    Hacía fresco, y en Las Morteras sólo se escuchaba el sonido persistente del río allá “baxo”, aunque él ya no lo oía, por la costumbre. Lo que sí percibió bien fue el ruido de un coche que venía por la carretera, lejos.

     -“¡Van ser ellos!,¡ ya tan aquí los nenos!,¡ mira a ver Aurora!,¿ya blanco el coche?” 

    Era sábado, y por eso el viejo los esperaba, podría decirse que ver a los nenos era lo que a él más le gustaba, después de eso, las vacas, y luego hacer cosas de madera. Aurora también le gustaba, pero era un cariño de tantos años que parecía que había nacido con él y, a veces, hasta lo olvidaba.

    Pedrucu y María aterrizaron del coche como un huracán, metiendo ruido y discutiendo. Primero dieron los besos de rigor a la “güela” y de paso le birlaron unas empanadillas que había hecho, luego fueron a donde el “güelo”. El peisanín los esperaba encandilado, con una chispa de vida en los ojos que sólo se le veía los sábados a esa hora.

    -¡Hola güelo!, ¡güelito!, dijo Pedrucu.

 -¡Hola güelitín!, dijo María.

 -¡Hola “pirabanes”!, respondió Manolito.

      Se abrazaron ágiles los niños y torpe el viejo.

   Al poco María marchó parriba porque decía que tenía frío..

   -“Esta nena ya friolona como la güela.”

 -Yo no tengo frío buelo.

    - “Ya lu sei, ya eso que na Pola Siero teneis califacción, pero tú nun estemplas, yas duru como you.”

    Manolito sacó su reloj de bolsillo, igual para ver si así llegaba antes la hora de comer.

 -Vaya reloj más viejo, no sé ni cómo anda, dijo Pedrucu.

 -“Tamién you sui viecho ya toy aquí.”

-Pero es que tiene los números gastaos de lo viejísimo que es.

-“¡viecho no!,¡con historia!”

 -Si se va a poner a hablar de los “fugaos” y de la guerra, marcho.

 -“Pus bien te venía ir aprendiendo algo anque no, val más que no. Amás, ¿qué reló tan bono tienes tú pa rite del mieu?”

-¡Hombre buelo!, un casio digital, y mira, “water resist 200 m”, esto es que se puede mojar, y además tiene cronómetro.

 -“¿Que tien quéi?, ¿ya eso pa que val?”

 -Para medir el tiempo, por ejemplo, si se quiere saber cuánto tiempo se tarda en hacer unas madreñas se aprieta aquí y él va contando, contando, hasta que se le para, y así se sabe.

 -“Nun creu que me faiga falta, pa eso ta’l sol. ¡Anda!, vamos comer.”

    Llegaron a la cocina y allí estaba María con su abuela al calor de la cocina de carbón, también estaban los padres de los niños, es decir, los hijos de los viejos. Se sentaron todos a la mesa y Aurora, como siempre, les puso la comida caliente, humeante, sabrosa, familiar...

    Manolito echó la mano al bolsillo del reloj, lo cogió sin sacarlo y lo acarició un poco entre los dedos mientras pensaba... “water resist”. ¡Cuánto sabe este bribón!.

Manual Salvador

LOS TRES AMIGOS

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 Estando en la pradera al cuidado de sus ovejas y cabras, un pastor, llamado Juan, fue  a  resguardarse del frío a una vieja y estropeada  cabaña, su refugio habitual.

Mientras los animales pastaban al cuidado de su perrita, llamada cariñosamente Lassie,  el hombre decidió descansar un rato, pero un pequeño ruido le despertó, no estaba solo, vio entre la madera  la cabeza de una ratita muy asustada, al verlo  ésta huyó, corrió  en dirección a las ovejas y cabras. Lassie la miró con mala intención, pero al verla tan atemorizada dio  media vuelta  y se marchó. Al atardecer el pastor recogió a los animales con la ayuda de su perra y ambos se fueron a dormir.

A la mañana siguiente Juan se llevó una grata sorpresa al ver a la ratita junto a Lassie y cómo ésta la miraba con ojos tiernos. Entonces recordó que un gato lo visitaba frecuentemente, (venía a por los restos de su  comida), éste no tardó en aparecer y miró a la ratita con furia,  pero también relamiéndose. La perra al darse cuenta le hizo frente y el astuto gato esperó mejor ocasión. Tal era la vigilancia de Lassie hacia los dos animales que el gato tuvo que desistir  del banquete  que tanto ansiaba.

A partir de entonces los tres fueron amigos y pasaban horas jugando juntos, ante la incredulidad de Juan, que decidió ponerles nombres, Willy al gato y Linda a la ratita.

Cuando el pastor  bajó al pueblo y comentó la actitud de los animales nadie le creyó y unos cuantos vecinos se confabularon para ir a reírse de él. Tal fue la sorpresa de las gentes del pueblo  al ver a Lassie, Willy y Linda enredar y divertirse juntos que al final fue el pastor quien se rió de ellos .

 M.A

 

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Sin título

Juan sale con una pandilla, en la cual y por mediación de amigos comunes conoció a María, ambos congeniaron muy bien.

Ahora llevan juntos unos meses y mantienen una muy buena relación .

Felipe está alucinado, hoy vio pro primera vez a su hermana María en moto con su novio. Juan , le prometió que la llevaría cualquier otro día a dar unas vueltas. Solo desea que sus amigos lo puedan ver en ese pedazo de moto. ¿Vaya vacile!

        M.M.M.

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                                       “La vida de Felipe y Leticia “ 

Felipe y Leticia, que siete años después de su boda se vinieron a vivir a Gijón. Cinco años después tuvieron un hijo que se llamo Pelayo, y ya tiene doce años.

Felipe y Leticia decidieron venir a Gijón porque eran personas importantes en Asturias,  y Gijón era la ciudad que más les gustaba. Vivían junto a la playa san Lorenzo, para estar junto al mar.

Un día, que resulto ser el aniversario de Felipe y Leticia, tuvieron una reunión con la alcaldesa de Gijón y el presidente de Asturias, la reunión duro casi cuatro horas. Al salir del colegio Pelayo se fue a casa de un amigo a pasar la noche, mientras que Felipe y Leticia fueron a celebrar su aniversario a un restaurante.

Cada invierno se iban de viaje a: París, Berlín, Londres, Lisboa. Los veranos se iban a Tenerife, California, Haway, Roma. Y el resto del año en Gijón.

 Omar Vidal

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Sin título 2

María es una chica de 20 años que trabaja en Zara y vive en Gijón (centro).

Un día cuando salió por la zona de copas conoció a un chico llamado Felipe, de 17 años,  que estudia 4º de la ESO también en Gijón.

Como bien afirmó antes se conocieron en un bar. de copas, ella estaba bailando cuando él la vio y le dijo:

-Hola, ¿cómo te llamas?, yo me llamo Felipe.

A lo que ella contestó que se llamaba María y que tenía 20 años, por lo tanto se veía un poco mayor para el.

Este le explicó que le daba lo mismo. De esta forma se empezaron a conocer durante toda la noche, en este tiempo hablaron del trabajo y de más.

A partir de este día Felipe la iba a ver al trabajo siempre que tenía tiempo o podía pirar las clases. Uno de esos días en que se fugaba de clase fue descubierto por su hermano mayor de 30 años llamado Juan, el cual estudiaba Telecomunicaciones.

Este le dijo a donde iba y por que no estaba en clase. Como tenían mucha confianza y tenían muy buena relación, le contó que iba a ver a una chica que le gustaba y que trabajaba en Zara. Al hermano no le parecía muy bien que  pirase clase, aunque lo paso por alto.

Fueron los dos a verla, el hermano se dio cuenta de que la conocía. Era una ex que le había hecho daño.

El sábado cuando estaba  en la  zona de copas, Felipe con sus amigos y con Maria los cuales formaron un único grupo, apareció  su hermano y se puso muy furioso porque no le gustaba que su hermano Felipe pudiese, en el futuro, sufrir por culpa de la chica con la que el también lo había pasado mal y le había hecho daño.

Entonces Juan ordena a su hermano que no la volviese a ver al contarle la verdadera cara de ella, la cual es una mala persona que solamente quería enamorarle y hacerle daño.

Como Felipe creía ciegamente en Juan se despidió de María con su primer y último caluroso beso.

  Noelia

 

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Por unos días en Gijón

Felipe era un señor de 42 años que vino a Gijón a pasar unos días con su mujer, de 40 y su hijo de 12. Fueron a pasear al Cerro de Santa Catalina, y Pelayo, su hijo, dejó escapar la cometa con la que iban jugando al mar.

Como Pelayo era muy consentido armó un escándalo para ir a por ella. Un pescador que andaba por allí se ofreció a ir por la cometa con su embarcación, pero mientras el hombre iba por el barco, Letizia, la madre con una impaciencia descomunal, bajó por las rocas. En pocos segundos se hizo una gran multitud de espectadores con diferentes opiniones:

Que si estaba loca y si era una irresponsable.

Lo que hace una madre por su hijo ....

De que así no se educa a un niño, haciendo todas sus voluntades.

El pobre Felipe había quedado petrificado con el espectáculo que estaba formando su familia, iban a ser noticia. Letizia, con su gran afán de complacer a su hijo no se recordó de que tenía vértigo y cuando iba a medio del camino quedó paralizada. La gente le gritaba, pero no había forma de hacerla mover. Que alguien la saque de ahí! Llamen a la policía!, ¿Y el marido? ¿No hace nada?, se les oía gritar a la gente. Qué revuelta se había formado!

Ya llegaba el helicóptero de salvación marítima y por supuesto la televisión. Los socorristas consiguieron subir a la madre, pero esta en vez de darle las gracias se puso histérica por no haber podido complacer a su hijo. Los periodistas le preguntaron a Felipe si su mujer siempre era así de nerviosa, obteniendo como respuesta: "Ella no es nerviosa, ese es su carácter". Llegó el pescador con la cometa del crío, los cámaras le seguían, la gente le aplaudía. Cuando le fue a entregar la cometa el chico contesto: "Ahora ya no la quiero, quiero pilotar ese helicóptero!!!!

 MF.MF

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Los amigos de Patricia

             Javier salió, un sábado por la noche, con Pablo y Patricia fueron presentados por unos amigos comunes, en un pub. Un día se llamaron al móvil, para quedar una tarde. Salieron y fueron a dar una vuelta, se contaron todo. Patricia dijo que estaba estudiando, Pablo, que era futbolista y Javier dijo que era deportista. Todos vivían en Gijón, menos Patricia que estaba pasando el verano en casa de una amiga, ella es de Madrid y estudia allí en su ciudad, se dieron los números de los dos que faltaban de dar el móvil, pasaron los días y Patricia tenía que ir para Madrid, los dos chicos se pusieron muy tristes, pero ella, cuando este en su casa, les iba a escribir por carta ya que lo pasó bien con sus dos amigos. Se despidió de ellos, hasta el proximo año.

                                                                   VANESA BARREIRO          

 

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