Enfermedades de Transmisión sexual
Gonorrea:
Síntomas:
En varones el pene rezuma una secreción lechosa y amarillenta, orinan con frecuencia y la micción es dolorosa.
En mujeres los síntomas a veces pasan desapercibidos: aumento de la secreción vaginal, irritación de los genitales externos, dolor o escozor durante la micción y hemorragias menstruales anormales. La mujer no sometida a tratamiento puede tener graves complicaciones al extenderse la infección por el cerviz al útero, trompas de Falopio y ovarios, originando una enfermedad conocida como enfermedad inflamatoria de la pelvis (EIP), aunque no siempre esta viene producida por la gonorrea, sus síntomas son: dolor en el bajo vientre, fiebre, nauseas, vómitos y dolor durante el coito.
En ambos sexos puede extenderse la gonorrea por el torrente sanguíneo dando lugar a infección e inflamación de las articulaciones, corazón, meningitis, aunque ellas son poco frecuentes.
Tratamiento:
Se diagnostica mediante examen microscópico de la supuración uretral y/o cultivo bacteriano.
Se trata con una dosis alta de penicilina G, junto con una píldora llamada cid para impedir la secreción de la penicilina en la orina y mantener altos niveles de dicha penicilina en el cuerpo.
Existen algunos tipos de gonorrea resistente al anterior tratamiento y se suele usar entonces un antibiótico denominado ceftriaxone más el uso de píldoras de doxicilina.
Sífilis:
Aunque es una enfermedad hoy en día más rara que la gonorrea se ha incrementado con el uso del crack de cocaína pues algunas mujeres de algunos paìses intercambian sexo por drogas.
En su fase primaria aparece una llaga (Chancro) entre las dos y cuatro semanas después de la infección, es indolora y se localiza en órganos genitales y el ano, aunque también puede aparecer en labios, boca, en un dedo, el pecho o cualquier otra parte del cuerpo por la que el organismo patógeno haya penetrado en la piel.
El chancro empieza formando una mancha opaca, que se transforma en pústula pequeña, que se ulcera y forma una llaga circular u ovalada circundada casi siempre por un reborde rojizo. Suele desaparecer sin tratamiento aunque la enfermedad continúa en el cuerpo de la persona.
La fase secundaria se da después y consiste en ronchas rosáceas o de un rosa pálido en palmas de manos y pies. Dolor de garganta, fiebre, cefaleas, falta de apetito, dolor en articulaciones, perdida de peso y caída del cabello.
Si no se trata en esta fase la enfermedad se entra en la fase de latencia en la que no se contagia pero en la que los microorganismos patógenos llegan al cerebro, médula espinal, vasos sanguíneos y huesos.
Tratamiento:
Se diagnostica mediante análisis de sangre. En sus fases primaria y secundaria se cura con una inyección de penicilina o tetraciclina o eritromicina en caso de alergia a la penicilina.
Infecciones clamídicas:
Son provocadas por la bacteria chlamydia trachomatis, es una ETS muy común.
En varones produce infecciones en la uretra –uretritis- y epididimitos aguda (infección del epidídimo en testículos caracterizada por gran sensibilidad en el escroto normalmente en uno de los dos testículos y, en ocasiones, fiebre). De momento no se han demostrado consecuencias a largo plazo en hombres al margen de lo ya expuesto.
En mujeres provoca síndrome uretral, cervicitis –infección del cerviz- y EIP (ver apartado de la gonorrea más arriba) y es una de las causas de la esterilidad femenina. En muchos casos también afecta al endometrio.
Una cepa diferente de la c. trachomatis es la causante de una enfermedad llamada linfogranuloma venéreo (LGV) común en Sudamérica , Africa y Asia y que, como la sífilis, produce tres estadíos con una úlcera o grano pequeño en genitales masculinos pasando después por inflamación dolorosa de los ganglios inguinales acompañado de fiebre y dolor generalizado, suele darse también en varones y mujeres infección rectal con flujo mucoso, hemorragias rectales, y formación de abscesos. Suele tener cura incluso sin medicación aunque si esta no se produce la fase final produce elefantiasis genital (gran hinchazón en los genitales) y graves daños en el resto.
Las infecciones clamídicas se transmiten por coito vaginal o anal e incluso con contacto bucogenital. En las mujeres apenas presenta síntomas.
A los síntomas ya explicados añadimos que en la mujer puede em ocasiones dar lugar a un flujo de mucosidad turbia procedente del cerviz y en algunos casos prurito o leve incomodidad en los genitales, otras veces sienten dolor o escozor al orinar aunque en pocos casos.
Tratamiento:
Existen antibióticos muy eficaces como la tetraciclina o doxicilina y la eritromicina –en caso de embarazo- y el sulfametoxazol. La penicilina no es eficaz contra las infecciones clamídicas.
Chancro:
Es una enfermedad bacteriana de transmisión sexual.
Síntomas:
Se aprecia una úlcera genital que comienza como un grano blando rodeado de un área enrojecida. Pasados uno o dos días se llena de pus y se rompe formando una ulceración perfectamente demarcada con bordes dentados o irregulares.
En las mujeres las úlcera aparecen a la entrada de la vagina o cerca de esta, también pueden verse afectados los labos y el clítoris. También puede darse una inflamación de los ganglios de una de las ingles. El chancro no parece causar más complicaciones de salud de las ya descritas.
Tratamiento:
Se detecta mediante revisión médica pues no existe análisis de sangre que lo detecte.
Se trata con antibiótico ya se eritromicina en cápsulas durante una semana o bien una sola inyección de ceftriaxona.
Herpes genital:
Los distintos virus del herpes y las infecciones a que dan lugar están hoy muy extendidos –varicela, herpes zoster, herpes catarral-.
Está causado por dos tipos de virus: el herpes simple I y el herpes simple II. El herpes genital se transmite por contacto sexual: el contacto directo con los órganos genitales infectados puede llevar a contagio a través de la cópula, el frotamiento de los propios genitales con los de la pareja, el contacto bucogenital, el coito anal o el contacto oral-anal. Se puede transmitir el virus por un simple beso.
Actualmente se sabe que el virus del herpes puede vivir varias horas en el tazón del retrete, en el plástico y en el paño de la ropa.
Síntomas:
Se caracteriza por racimos o acúmulos de pequeñas y dolorosas vesículas en los órganos genitales, al cabo de unos días esas vesículas revientan y en su lugar quedan diminutas úlceras . Aunque en ocasiones simplemente se manifiestan ligero prurito y escozor. En cuanto al varón, las vesículas aparecen en el pene aunque también en uretra y recto. En cuanto a la mujer las vesículas surgen en los labios vaginales, y cerviz y región del ano.
Los primeros síntomas son fiebre, cefalea, y sensibilidad dolorosa de los músculos por espacio de dos o más días consecutivos. Casi todos los casos se caracterizan por doloroso escozor en la zona de formación vesicular. Otros síntomas son: escozor al orinar, secreción de la uretra o vagina, aparición de nódulos linfáticos, sensibles e hinchados en la ingle. Todos estos síntomas desaparecen al cabo de unas dos semanas.
Estos ataques suelen repetirse despareciendo al cabo de unos años.
Recientes estudios suponen que el virus del herpes puede hacer a la persona más proclive a contraer el sida (VIH) dado que este virus podría entrar en el cuerpo más fácilmente a través de las úlceras de la piel.
Tratamiento:
Varias pruebas de laboratorio ayudan a establecer el diagnóstico: papanicolau en las mujeres, sangre y cultivos del virus.
El herpes aún no tiene cura, aunque el acyclovir parece disminuir la gravedad de los síntomas. Aconsejamos también tomar aspirina, llevar ropa interior cómoda y holgada para disminuir la irritación de la piel y utilizar compresas de agua fría para aliviar el dolor. Se debe lavar con agua y jabón los genitales a diario y secarlos bien. Por último no llevar la mano a los ojos tras tocar los genitales para no extender la infección a los mismos.
Hepatitis vírica:
Es una inflamación del hígado. Existen cuatro tipos de hepatitis: A,B,C y D.
Puede contagiarse por vía sexual aunque también por alimentos contaminados, sangre, intercambio de jeringuillas, saliva, etc.
Síntomas:
Cansancio, febrícula, piel y ojos amarillos, pocas ganas de comer, en ocasiones dolor abdominal.
Tratamiento:
Se diagnostica mediante pruebas de laboratorio mediante sangre.
Existen vacunas seguras contra las del tipo A y B.
Se aconseja descanso, paseo y llevar una vida tranquila por unos meses.
En la hepatitis C se suele emplear la sustancia química alpha interferón para impedir que el virus destruya las células del hígado.
Verrugas genitales:
Son unas verrugas secas e indoloras que crecen cerca de los genitales y alrededor del ano.
Síntomas:
Las verrugas pueden aparecer además en boca, párpados, labios, pezones y contornos del ano. En el caso de los varones la verruga puede aparecer en cualquier parte del pene: meato uretral, frenillo, glande, corona, o la superficie interna del prepucio. Su apariencia puede variar desde un diminuto punto aislado hasta grandes masas irregulares y de superficie áspera que sobresalen un centímetro o más del pene.
En las mujeres las verrugas genitales afectan a los labios, entrada de la vagina, tercio interior de la vagina y el cervix.
Tratamiento:
Se diagnostican fácilmente a simple vista por un médico experimentado, suele ser pertinente un análisis de sangre para descartar sífilis dadas las lesiones similares de esta que pueden confundir.
Ningún tratamiento parece efectivo por lo que las verrugas se eliminan por métodos químicos o cirugía. Es necesario usar preservativo para siempre ante el peligro de contagio aún las verrugas ya eliminadas.
Molluscum contagiosum:
Es causado por un virus que provoca una enfermedad pustulosa de la piel y produce lesiones de tipo eruptivo en los genitales externos, muslos, nalgas, y parte inferior del vientre. Estos granitos varían de 1 milímetro a 1 centímetro de diámetro y tiene un color naranja rosáceo con la punta perlada. Si se le aprieta del interior sale una sustancia cerosa muy parecida a la de las espinillas.
Tratamiento.
Suele desaparecer sin medicación en unos seis meses. A veces se aplica nitrógeno líquido o dióxido de carbono congelado para eliminar las lesiones en piel.
Ladillas:
Son piojos púbicos o parásitos que invaden la región del pubis , actúan succionando sangre y producen picor más acusado por la noche.
Tratamiento:
Se eliminan con haxacloruro de benceno gamma, que se vende en forma de crema, loción o champú.
Debe lavarse bien ropa interior y de cama del afectado pues los huevos de las ladillas sobreviven seis días.