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Educación Deportiva Por JESÚS ANGEL MUÑIZ
MOLINA Profesor de
Psicología en |
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En tiempos de
botellón, trippies y cocaína a 30 euros medio gramo
la educación deportiva es una cuestión importante en la que tanto
entrenadores como padres se deben implicar. Partiendo de la base de que todos
intentan hacerlo lo mejor posible en función
de sus estudios, de lo que hayan visto en sus casas, de las propias
experiencias de la vida y sobretodo de que no suele haber nadie que nos
enseñe lo que hay que hacer para lograr ser buen padre, buena madre o buen
educador, me gustaría aportar algunas ideas interesantes que nos puedan
ayudar en esta noble tarea..El entrenador goza de una situación privilegiada
en relación a la influencia que puede ejercer en los chavales, siempre
teniendo en cuenta la triple función de formar, reforzar y corregir las
actitudes de un buen deportista. Una buena forma de educar es practicar con
el ejemplo. Se suele decir que se aprende lo que se ve. Pero qué puede
aprender un hijo de su padre/madre cuando: Discute
con los padres de sus compañeros o de los rivales delante del niño Recrimina,
insulta y amenaza al árbitro cuando su actuación no le parece acertada. Ridiculiza
a los compañeros o a los adversarios delante de su hijo. Habla
despectivamente de cómo hace su trabajo el entrenador, dando instrucciones
técnicas a su hijo cuando está jugando. Se
desespera cuando se pierde un partido ante rivales que cree que no son tan
buenos. Qué puede
aprender de su entrenador cuando: Se preocupa más por ganar que por
hacer la actividad participativa para todos Se
desespera dando voces imitando lo que ve por la tele en lugar de enseñar y corregir
lo que está mal Trata
mejor a los “buenos”· que a los “malos” No cumple con las normas establecidas
de puntualidad, respeto… Todas estas
actitudes llevan al niño a perder su principal motivación: divertirse. El niño se ve muy
presionado y no puede cumplir con las elevadas expectativas que le ponen, por
lo que entre todos le llevan a abandonar la actividad. Esto es algo
fácilmente comprobable; cuando un niño sale a jugar y dirige la mirada hacia
donde está el padre, está sintiendo esa presión. En estos 14 años
de experiencia como entrenador en el fútbol base he observado varios tipos de
padres: Los
que se implican demasiado en la actividad deportiva de sus hijos. Los
que pasan de todo y no saben ni dónde está su hijo Los
normales que se preocupan por la educación deportiva de sus hijos. En cuanto a los
entrenadores también he observado dos tipos: Los
que se preocupan solo por ganar para luego trepar a otras categorías
superiores Los
que se preocupan por dar una educación deportiva a los niños además de
enseñarles a competir. En el caso del
fútbol, algunos consejos para evitar estas actitudes en el caso de los padres
sobre implicados serían los
siguientes: La única
expectativa para su hijo debe ser que el fútbol le va a ayudar a convertirse
en mejor persona y en mejor deportista. No esperar
que su hijo llegará a ser una estrella
que le va a sacar de pobre. Anime
a su hijo a que practique otros deportes. No lo compare con otros niños si no
consigo mismo. Evite
que el fútbol sea más importante para usted que para su propio hijo. Durante
los partidos dar imagen serena, tranquila, positiva, con calma. Evite el
enfado o el nerviosismo. no criticar a los contrarios, compañeros ,
árbitro... No
vivir alguno de sus sueños no cumplidos mediante el fútbol de sus hijos. No
desatender a los otros niños de la familia. No pensar que el
fútbol es más importante que la vida ( estudios ). El fútbol es una
preparación para la vida. Dé a sus hijos
responsabilidades. No resuelva los problemas a su hijo. Enséñele a asumir
responsabilidades y aprender de los errores. No estar
demasiado inmerso en la actividad futbolística de sus hijos. Reconozca los
méritos de su hijo pero sin subirlo a un pedestal. Valores como la
disciplina, el sacrificio, la sociabilidad, el esfuerzo, el afán de
superación o la la
perseverancia ante la dificultad hacen del fútbol y del deporte una
asignatura válida para una buena educación deportiva que sirva para saber
enfrentarse a la vida. Luchemos por alcanzarla. |
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