Los periféricos de almacenamiento magnéticos se llevan usando desde hace décadas. Su funcionamiento se basa en la aplicación de campos magnéticos a ciertos materiales cuyas partículas reaccionan a esa influencia, generalmente colocándose en determinadas posiciones que se conservan incluso después de que campo magnético deja de actuar sobre ellos. Los periféricos más representativos de este tipo de tecnología son:
Hace unos años, y antes de que proliferaran los dispositivos ópticos como CD's y DVD's, se trataron de encontrar otros periféricos de almacenamiento magnéticos de bajo coste y gran capacidad. Tres fueron las tecnologías que más destacaron: los discos ZIP, los discos Jaz y las cintas. Todos ellos se utilizaron (y utilizan) sobre todo para realizar copias de seguridad o backups. Un backup consiste en volcar la información contenida en un periférico de almacenamiento (habitualmente el disco duro) en otro diferente, con el objetivo de poder recuperar los datos si los originales se pierden accidentalmente.
Disco duro
El disco duro es el sistema de almacenamiento más importante del ordenador. En él se guardan los archivos de los programas que el PC tiene instalados: Sistema operativo, procesador de texto, hoja de cálculo, base de datos,. y la mayoría de los documentos creados por el usuario. Los discos duros están protegidos en el interior de una caja metálica y hermética que los aisla de las partículas de polvo que son, junto con los golpes y las caídas, el principal enemigo de su mecanismo. Cualquier golpe involuntario propinado contra el disco duro o una simple mota de polvo puede provocar una avería no reparable y la consiguiente pérdida de toda la información almacenada en él.

Partes de un disco duro
Los principales componentes físicos de una unidad de disco duro son:
- Cabezas de Lectura/Escritura: Encargadas de leer y escribir los datos en el disco. Se mueven radialmente mientras el disco gira (siempre en el mismo sentido).
- Impulsor de la cabeza: Mecanismo que mueve las cabezas de lectura/escritura a través de la superficie de los platos de la unidad de disco.
- Plato: Los discos duros están compuestos por varios platos, es decir, varios discos de material magnético montados sobre un eje central y protegidos dentro de una carcasa hermética. Son de aluminio están recubiertos de una película plástica sobre la que se disemina un fino polvillo de óxido de hierro o cobalto que es magnetizable. La distancia que separa un plato de otro es inferior al grosor de un cabello. Cada plato se divide en:
- Pistas: Cada disco se divide en pistas concéntricas numeradas desde la parte exterior hacia la interior (pista 0, pista 1, pista 2, etc.). Cuantas más pistas tenga un disco mayor capacidad de almacenamiento tendrá. Sobre las pistas se graba la información, pueden compararse a los renglones de los cuadernos que utilizan los niños para escribir.
- Sectores: Cada pista se subdivide en sectores, del mismo modo en que una tarta se divide en porciones. El número de sectores varía entre 17 y 50. Cada uno de ellos es capaz de almacenar la misma cantidad de información: 512 bytes.
- Cilindros: El conjunto de pistas
con el mismo número, situadas en los diferentes platos, se denomina
cilindro. Así por ejemplo, el cilindro 0 será el conjunto formado
por la pista 0 del primer plato, la pista 0 del segundo plato, etc.
Un disco duro posee, por tanto, tantos cilindros como pistas hay
en un plato. El sistema operativo utiliza los cilindros para acceder
a los datos más rápidamente que manejando sólo pistas individuales.
La capacidad del almacenamiento global de un disco duro viene dada
por la siguiente fórmula:
Capacidad total = Bytes por sector x Nº sectores x Nº cilindros x Nº cabezas

Características de un disco duro
A la hora de adquirir un disco duro deben tenerse en cuenta las siguientes características principales:
- Capacidad de almacenamiento: Hace referencia a la cantidad de información que puede almacenar el disco duro. Esta capacidad se mide en Gigabytes (Gb) y en la actualidad suele rondar los 200 Gb para discos duros de gama media.
- Velocidad de rotación: Velocidad a la que giran los platos del disco duro. Se mide en rpm (revoluciones por minuto). La regla es: a mayor velocidad de rotación, más alta será la transferencia de datos, pero también mayor será el ruido y el calor generado. Pueden encontrarse en el mercado discos de tecnología EIDE a 5400 rpm y 7200 rpm, siendo éstos últimos los más recomendables. Los discos de tecnología SCSI pueden alcanzar las 10.000 rpm.
- Tiempo de acceso: Tiempo medio necesario para que la cabeza encuentre los datos requeridos. Éste es uno de los factores más importantes a la hora de escoger un disco duro. El máximo recomendable son 10 milisegundos, aunque valores inferiores asegurarán mayor eficiencia.
- Índice de transferencia: Este índice hace referencia a la cantidad de información que el disco puede enviar al microprocesador por unidad de tiempo. Los discos actuales tienen índices de transferencia que varían mucho entre sí según los modelos, pero menos de 4Mb/segundo indica que no son muy nuevos.
- Interface de conexión: Es el método utilizado por el disco duro para conectarse a la placa base. En la actualidad destacan los siguientes interfaces:
- IDE: También denominado ATA. Es el más usado en ordenadores de gama media ya que presenta un balance bastante adecuado entre precio y prestaciones. Posteriormente, el estándar IDE fue mejorado hasta conseguir el interface EIDE o FastATA.
- SCSI: La ventaja de estos discos no reside en su mecánica (que puede ser idéntica a la de uno IDE), sino en que la transferencia de datos es más constante y casi independiente de la carga de trabajo del microprocesador. Debido a esto, donde es más apreciable la rapidez de los SCSI es en ordenadores cargados de trabajo, como servidores y equipos dedicados a edición de imagen o vídeo.
Disquete
El disco flexible, también denominado disquete o floppy disk, fue creado en 1971 por la IBM. Está formado por una pieza circular, fina y flexible (de ahí su nombre) de un material magnético que permite la grabación y lectura de datos. Esta pieza circular está protegida dentro de una carcasa cuadrada de plástico.
Los disquetes fueron los periféricos de almacenamiento más utilizados en los años 80 y 90. En la actualidad, su uso es mucho más restringido debido a su escasa capacidad de almacenamiento, aunque siguen comercializándose porque tanto el coste de la disquetera (unidad que graba y lee en los disquetes) como el de los propios disquetes es muy reducido.
Zip
Desde su lanzamiento han tenido gran aceptación el mercado, por lo que es relativamente habitual encontrar este tipo de unidades instaladas aún en muchos equipos. Las unidades ZIP fueron creadas y comercializadas por la empresa IOmega. Trabajan con discos magnéticos denominados Zip que físicamente son muy parecidos a los clásicos disquetes de 3 ½, pero mucho más robustos y con mayor capacidad de almacenamiento. La unidad lectora de discos Zip puede instalarse tanto de forma interna como externa, siendo ésta última algo más cara, aunque tiene la ventaja de que puede ser transportada de un ordenador a otro del mismo modo en que una impresora puede conectarse a cualquier equipo.

Jaz
Ideado, al igual que el anterior, por la empresa Iomega. Su aspecto externo es similar al de un disquete de 3 ½, pero con una capacidad de almacenamiento mucho más alta.
El acceso a los datos contenidos en un disco Jaz es muy rápido (ésta es una de sus mayores ventajas) debido a que internamente funcionan casi como si fueran un disco duro. Se utilizan fundamentalmente para almacenar grandes volúmenes de datos que requieren ser guardados y recuperados a alta velocidad, esto los convierte en el soporte ideal para la edición de vídeo digital. Su principal desventaja radica en el elevado precio, tanto de los propios discos como de la unidad lectora-grabadora.
Cintas
Las unidades de cinta son el único periférico de almacenamiento que tiene un modo de almacenamiento secuencial. Esto quiere decir que si el usuario precisa acceder a una información almacenada en mitad de la cinta necesitaría rebobinarla o bobinarla hasta llegar al punto deseado, de modo análogo a como se manejan las cintas de vídeo. Esta forma de trabajo convierte este periférico de almacenamiento en el más lento de todos los existentes. Sin embargo, son la mejor elección en relación a su precio y capacidad, ya que ofrecen mucho espacio de almacenaje a un coste reducido. Además, dado el gran tamaño que tienen hoy en día los discos duros, son las únicas unidades que permiten hacer una copia de seguridad del disco duro completo sin tener que cambiar de soporte durante el proceso. Es por esto, que las cintas se han convertido en un periférico indispensable en grandes empresas (como por ejemplo, los bancos) que generan a lo largo de un día de trabajo un gran volumen de datos que deben salvaguardarse para protegerlos de pérdidas accidentales. En estos casos la copia de seguridad se realiza de forma autónoma, fuera del horario laboral, sin necesidad de que nadie la atienda.


