La placa base, también conocida como placa madre o motherboard, es el elemento del ordenador que permite conectar entre sí todo el hardware del equipo. Es uno de los componentes más desconocidos, y sin embargo, más importante. Su calidad influye sustancialmente en la velocidad y comportamiento global del equipo. Físicamente se puede describir como una lámina de material sintético en la que hay soldados miles de componentes electrónicos y millones de pistas metálicas por donde viaja la información. Las tareas principales de las que se ocupa la placa base son:
- Intercambiar información entre los distintos componentes.
- Distribuir la energía eléctrica a todos los elementos.
- Verificar que la información llega correctamente al punto de destino.
- Intermediar entre dispositivos de distinta tecnología.
Es decir, la placa base es la encargada de unir todos los componentes del ordenador, tanto internos (disco duro, disquetera, etc.) como externos (ratón, teclado, etc.), permitiendo que éstos se comuniquen entre sí. Una placa base moderna y típica ofrece un aspecto similar al que se muestra en la imagen inferior.
Mueva el cursor del ratón lentamente sobre la imagen para ampliar cada componente y ver su descripción.
Los componentes de la placa base
Entre los principales elementos que se pueden encontrar en una placa base destacan los siguientes:
- Zócalo para el microprocesador.

- Ranuras para la memoria RAM.
- Ranuras de expansión.
- Chipset.
- Memoria caché.
- Conectores externos.
- Conectores internos.
- Acumulador.
- Otros elementos integrados.
Formatos de placas base
Existen en el mercado placas base con diferentes formas y conectores para los periféricos. Los fabricantes han definido varios estándares que agrupan recomendaciones sobre su tamaño y la disposición de los elementos fundamentales. Destacan los siguientes:
- AT: Es el más antiguo.
Actualmente está obsoleto. - Baby-AT: Fue el estándar empleado
desde el microprocesador Intel 286 hasta los primeros Intel Pentium.
Tenía como principales inconvenientes una deficiente circulación del aire entre sus componentes y un excesivo cableado. - ATX: Es el formato más común
y va camino de ser el único del mercado. Tiene un tamaño aproximado
de 30 x 25 cm. La distribución de sus componentes facilita que exista
menos cableado y ventile mejor que el formato Baby-AT. En las
placas ATX el microprocesador se suele colocar cerca de la fuente
de alimentación y los conectores para discos cerca de los extremos
de la placa.
Este formato incluye mayor tipo y número de conectores que el Baby-AT, lo cual siempre resulta interesante ya que actualmente son muchos los dispositivos que se suelen conectar al equipo.
La imagen que aparece en la parte superior de este texto corresponde a una placa base ATX.

